Proteger la Corona

Al Rey no se le puede poner ante la situación de tener que elegir entre dos candidatos a ser investidos por las Cortes

06 de agosto 2023 - 00:00

El Rey es el Jefe del Estado, arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones y asume la más alta representación del Estado español. Así lo establece el artículo 56 de la Constitución de 1978. La Corona en España, como en cualquier democracia avanzada, juega un papel arbitral y carece de funciones ejecutivas, que quedan en manos del Gobierno. Poner al Rey en la tesitura de tener que elegir entre dos dirigentes políticos que se propugnan como candidatos a ser investidos por el Congreso es colocarlo ante un supuesto constitucional no previsto y, por lo tanto, ignorar la verdadera naturaleza de las funciones que tiene que desempeñar. Por eso es imprescindible que al turno de consultas que Felipe VI debe abrir tras la constitución de las Cortes el próximo día 17 se llegue con esta cuestión resuelta y que no tenga que ser el Rey, que carece de funciones para ello, al que se le ponga por delante la papeleta de solventarla. A Alberto Núñez Feijóo y a Pedro Sánchez les corresponde medir bien sus apoyos y presentar al Jefe del Estado la candidatura que pueda salir para adelante. La situación que deja los resultados electorales del pasado 23 de julio es extraordinariamente compleja. Pero su gestión corresponde a los partidos que han recibido el mandato de los ciudadanos. El Rey debe quedar al margen de los conflictos entre las fuerzas políticas y de sus estrategias. Felipe VI ha demostrado un enorme tacto en el desarrollo de sus funciones y ha sabido estar a la altura de lo que las circunstancias fueron demandando, como ocurrió en Cataluña en 2017. Sus funciones de representación y arbitraje lo dejan al margen de las controversias por trascendentes que estas sean. En momentos complicados como estos, proteger la Corona es proteger la democracia y la estabilidad constitucional.

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