Una oposición necesaria

Editorial

El PSOE sale de las elecciones desarbolado y sin proyecto, pero tendrá que cumplir el mandato de las urnas y ejercer una oposición seria y constructiva

22 de junio 2022 - 01:31

Una situación de mayoría absoluta, como la que Andalucía va a estrenar en cuanto se constituya su nuevo Parlamento y se nombre Gobierno, requiere de una oposición organizada, seria y constructiva que lleve a cabo una fiscalización efectiva de las acciones que adopte el Ejecutivo y que ponga coto a los posibles excesos que se deriven del amplio margen de maniobra con el que va a actuar. El PSOE sale de las elecciones del 19 de junio desarbolado, con la autoestima por los suelos y con una falta alarmante de discurso. A Juan Espadas le corresponde, en primer lugar, recomponer la situación -aunque no lo tiene fácil-, reforzar su liderazgo y dotar a su organización de un proyecto para Andalucía que sirva para contraponerlo al del Partido Popular. Con la extrema izquierda desarticulada, reducida a la mínima expresión y a la gresca entre los dos grupos que la forman, el Parlamento andaluz va a tener dos formaciones efectivas en la oposición: los socialistas y Vox. De Vox ya sabemos lo que se puede esperar. La campaña de Macarena Olona ha sido un exponente claro de lo que este partido es capaz de ofrecer a Andalucía: recetas populistas e ignorancia de los problemas de la región. Al PSOE y a Juan Espadas le va a corresponder el papel de, por decirlo en los términos del parlamentarismo británico, ejercer la leal oposición. El Partido Popular no tiene la mayoría absoluta de 58 escaños porque sí. La tiene por méritos propios, pero también por deméritos ajenos. El PSOE ha transmitido durante toda la legislatura del cambio una imagen de división interna y de falta de proyecto que está en el origen de su hundimiento electoral. Ahora le toca rearmarse desde la oposición y afrontar una travesía del desierto que no será fácil ni corta. Pero en medio de este complicado panorama tiene la obligación de ejercer un servicio a Andalucía: el de ser el contrapoder de un Gobierno que cuenta con un respaldo muy amplio, y el de ofrecer alternativas desde una izquierda pragmática y alejada de extremismos.

También te puede interesar