Tribuna

Claudio Álvarez Pinochet

Director Médico URE Centro Gutenberg

Ser madre después de un cáncer

El cáncer de mama es el más frecuente entre las mujeres. Representa el 30% de los tumores malignos de la mujer y es la primera causa de muerte oncológica en este sexo

El cáncer afecta a una gran parte de la población mundial. En España, cada año fallecen por cáncer mas de 110.000 personas, siendo la segunda causa de muerte. El cáncer de mama es el mas frecuente entre las mujeres, representa el 30% de los tumores malignos de la mujer y es la primera causa de muerte por cáncer en la mujer.

La incidencia del cáncer, incluyendo el cáncer de mama, ha experimentado un continuo crecimiento que puede explicarse por el avance de las técnicas de detección y el aumento de la esperanza de vida, ya que el envejecimiento es uno de los mayores factores de riesgo para desarrollarlo.

Además, la pandemia COVID19, todavía presente entre nosotros, ha alterado nuestra vida en todos los aspectos. Por razones obvias de priorización de recursos, la pandemia paralizó el diagnóstico y el tratamiento de muchas enfermedades, entre ellas, el cáncer de mama. En el cáncer, un retraso en el diagnóstico retrasa el inicio del tratamiento y empeora el pronóstico de curación. El retraso en el diagnóstico también ha estado provocado porque muchas mujeres han dejado de ir al médico por miedo al virus, incluso teniendo algún síntoma sospechoso.

Hoy sabemos en referencia al coronavirus que, no interfiere en el tratamiento ni en la curación del cáncer de mama. Por este motivo, es fundamental retomar las pruebas de prevención para disminuir el riesgo y acudir al especialista si se detecta un bulto o cualquier anomalía cuanto antes.

Sabemos que los pacientes oncológicos, por tener una inmunidad comprometida, pueden tener una mayor susceptibilidad a contagiarse por coronavirus y a tener más complicaciones. Por esto se considera a las pacientes con cáncer de mama como personas de riesgo y deben extremar las medidas de prevención a la infección.

Por otro lado, durante la pandemia, los equipos médicos han tenido que hacer frente a numerosos desafíos, incluida la pérdida de muchos compañeros, adaptarse a nuevas formas de comunicación con los pacientes y atender a pacientes con COVID-19. Muchos de estos cambios han escapado a su control, por lo que debemos empatizar también con ellos, que son los primeros en exigir la mejor atención a sus pacientes.

En una situación normal, el mejor acceso a los servicios de salud y el desarrollo de mejores alternativas de tratamiento son responsables de las mejores tasas de supervivencia y de mejor calidad de vida de los pacientes. Debemos preocuparnos de los problemas que sobrelleva el haber librado la batalla contra el cáncer y haberla ganado. Por este motivo, para mujeres y hombres en edad reproductiva sin hijos, la preservación de su fertilidad debe plantearse como uno de los objetivos de su tratamiento oncológico.

En el caso de mujeres, antes de someterse a los tratamientos de quimioterapia o radioterapia, la vitrificación de ovocitos es la técnica que les permite congelar sus óvulos y en varones, la técnica es la congelación de semen. En definitiva, la preservación de fertilidad en un paciente oncológico en edad reproductiva es una herramienta médica eficaz y eficiente y la orientación clara y oportuna de parte de todo el equipo médico es imprescindible. Para un paciente, saber que después de ganar la batalla al cáncer, su deseo de paternidad futuro no desaparece, también ayuda a la hora de afrontar la enfermedad, repercutiendo positivamente en su bienestar físico y emocional.

Este 19 de octubre nos volveremos a poner el lazo rosa en nuestra solapa, nos haremos fotografías con el lazo que subiremos a redes sociales, correremos maratones solidarios y todo lo que haga falta para sensibilizarnos con lo que supone el cáncer de mama. Pero nuestros esfuerzos no pueden quedar en lo que hagamos durante este mes. Cada año en España se diagnostican mas de 25.000 casos nuevos, una de cada ocho mujeres tendrá un cáncer de mama a lo largo de su vida y en el mundo se diagnosticará un caso cada treinta segundos.

Además, los varones no están ajenos a este cáncer, uno de cada 100 casos se presenta en varones. Por esto, entre octubre y octubre no podemos bajar la guardia, el cáncer esta ahí, a diario, sin tregua y de todos nosotros depende mejorar el pronóstico y la calidad de vida de los pacientes con cáncer de mama.

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