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Gasolineras low cost

  • Estepona y Vélez se incorporan a esta tendencia que abarata el combustible hasta 10 céntimos por litro, pero que empresarios del sector ven como competencia desleal

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Ajustar las cuentas al céntimo forma parte ya de la rutina de cualquier ciudadano. Y en ello también se han fijado los empresarios que tratan de abaratar costes para reducir el precio del producto final. Ahora, el low cost llega a las gasolineras. Entre seis y diez céntimos el litro se puede ahorrar al repostar. El secreto es eliminar los gastos superfluos como puede ser la cafetería, la tienda o los aseos; reducir las instalaciones a lo básico, tener el mínimo personal y un cajero automático en el que se le puede ingresar dinero las 24 horas. Las gasolineras low cost ya extendidas en Granada y Sevilla, han llegado a Estepona y Vélez-Málaga.

Apenas hace un mes que Ballenoil Express se instaló en la Axarquía, y el tránsito de vehículos que hay en sus instalaciones del polígono La Mata es continúo. Sobre las 20:00, coincidiendo con el final de la jornada laboral, comienzan las colas. En Estepona, éstas son mucho más visibles. Durante esta semana el precio del gasoil estaba en 1,259 euro y 1,379 la gasolina. "Lo importante es que se venda el carburante, y como es de buena calidad, el resto sobra. Por eso se pueden poner esos precios y convertirse en la gasolinera más barata de Málaga", explica José Carlos Muñoz, el empleado de la estación de Vélez-Málaga quien se encarga de asesorar a los clientes como pagar el carburante con efectivo a través del cajero. "No permite monedas, y los billetes pueden ser de 5 a 50 euros. Tampoco devuelve cambio, pero en caso de que hayamos echado más gasolina, el importe restante se puede gastar a lo largo del mes siguiente gracias al código que aparece en el ticket", señala amablemente este joven quien ofrece todo tipo de explicaciones a los nuevos conductores que llegan asombrados por la automatizada forma del pago. "Es muy fácil, y por eso tenemos todo tipo de público que no se apura al tener que pagar con la máquina. Es muy interesante para muchas personas que se resisten a pagar con la tarjeta, otra forma que aquí también posibilitamos en el propio surtidor", añade Muñoz. Entre los clientes, algunos como José Carlos García que llegó a Vélez para recoger un encargo y aprovechó para llenar el tanque de vuelta a la capital. "Ayer eché en Málaga 20 euros a 1,35 por lo que aquí podría haber echado 1,16 litros más. Hoy que he llenado el tanque, me he ahorrado algo más de siete euros", comprobó José Carlos. A otros, como Antonio, lo único que le convence es el precio. "A mí no me gusta estar con la máquina esta, si vengo es por el precio". "El servicio es buenísimo, lo mejor que hay. Siempre está abierta y no me he encontrado con ningún problema", decía Rodolfo González, otro de los clientes de este modelo que en Sevilla, ha levantado en armas al sector.

No obstante, las que hay en la capital hispalense muestran como gran diferencia, la falta de personal, de hecho se denominan "gasolineras desatendidas" o " fantasma". Sí coinciden en el bajo precio del combustible y en que cuentan con unas mínimas instalaciones.

Por ello, varias asociaciones de empresarios han alertado de la competencia desleal que supone este tipo de estaciones de servicio, en las que los derechos del consumidor se ven "muy mermados". La Junta de Andalucía -que ostenta las competencias en la regulación de las gasolineras- ha advertido que tomará medidas para que los clientes no se vean perjudicados.

Este tipo de servicio ha surgido en España después de que se aprobara la ley 11/2013de26dejulio, que tiene como fin principal el apoyo al emprendedor, el estímulo del crecimiento y la creación de empleo. La normativa ha permitido crear estos negocios, que no requieren de una gran inversión para ponerlos en marcha. Sin embargo, entidades como la asociación de gasolineras libres de Andalucía (AGLA), han dado ya la voz de alarma sobre la aparición de estos negocios. Alfonso Garrido, uno de sus representantes, pone el dedo en la llaga en esta cuestión: "El ministro de Industria erró al buscar por este medio el abaratamiento de carburantes, ya que al tratarse de un oligopolio y ser todos clientes de ciertas operadoras, sólo cabe descontar del precio del combustible el coste salarial, que es lo que está ocurriendo".

Algunas de estas gasolineras fantasma pertenecen a grandes compañías; otras, sin embargo, resultan de la conversión de antiguas gasolineras tradicionales en las que los propietarios, ante las pérdidas de los últimos años, han decidido optar por dicho modelo. El ahorro de personal que las atienda es lo que ha puesto en alerta a AGLA cuyo representante asegura que "los ayuntamientos no dejan de recibir solicitudes de obra y permiso para este tipo de instalaciones". Ante esta proliferación - en el caso de la provincia de Sevilla- ,la citada asociación envió hace unos meses una carta a la Consejería de Administración Local para conocer si las nuevas gasolineras cumplían la normativa andaluza. En la respuesta, los técnicos de dicho departamento explicaron que el artículo 1.1 del decreto 537/2004 establece una serie de obligaciones para el titular de estas instalaciones, entre las que destaca que "en el caso de habilitarse el sistema de autoservicio en el horario diurno, deberá haber en el establecimiento, al menos, una persona para atender la solicitud de suministro de combustible que pudiera formular algún cliente cuyas circunstancias personales le impidan o dificulten su realización, como es el caso de las dos que han en Málaga, concretamente en Estepona y Vélez.

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