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Padres llevan a la Fiscalía las deficiencias en el aula de autismo del colegio Sohail

  • Denuncian que se supera la ratio límite de 5 alumnos por clase y que no se está realizando la revisión del dictamen de escolarización

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Desde que el hijo de Eufemio y Anabel entró al Aula de Autismo del CEIP Sohail de Fuengirola con 5 años comenzó la lucha de estos padres para dotar al centro de los medios y el personal necesarios para garantizar la inclusión y el desarrollo de estos niños. La denuncia ante la Fiscalía ha sido el final de un camino que ha agotado su paciencia ante las numerosas deficiencias e incumplimientos desde que en 2012 se les prometiera un aula específica con todas las condiciones necesarias para la correcta escolarización de sus hijos.

"Cambiamos a nuestro hijo de colegio y ahora nos encontramos con una profesora que está sobrepasada con seis niños", manifestó Eufemio García, padre de un niño de 8 años afectado con autismo. Sergio es uno de los seis alumnos integrados en el aula. La normativa, en cambio, establece que en las unidades específicas de educación especial la ratio de alumnos autistas por clase no debe superar los cinco.

La respuesta a los numerosos escritos de estos padres ha sido que el aula es de plurideficiencia, que sí admite seis alumnos por clase, mientras que todos ellos cambiaron a sus hijos del centro en el que se encontraban al CEIP Sohail ante la insistencia por parte de la directiva del mismo de la puesta en marcha de un aula específica de autismo. Desde la Delegación de Educación, en cambio, rehusaron aclarar este asunto. Además, a aquellos que cambien de ciclo (el paso de Preescolar a la Primaria, por ejemplo) se les debe hacer un nuevo dictamen de escolarización, algo que, asegura, no se ha hecho en al menos los últimos tres años

"Se niegan a hacer esta valoración porque saben que hay alumnos que no deben estar en ese aula sino en una ordinaria y con los correspondientes apoyos", criticó. "Sin embargo, nos dan la opción de que si queremos integrar a nuestros hijos en un aula tenemos que contratar a un profesional y pagarlo de nuestro bolsillo", añade. El precio de un profesor sombra puede rondar entre los 200 y los 400 euros por niño dependiendo del número de horas.

Cristina Canas es madre de dos mellizos con autismo. Ambos estaban integrados en un aula ordinaria en otro colegio antes de ser trasladados a este centro. "Pero de Mijas nos derivaron a Fuengirola sin transporte escolar y a un aula que carecía de material didáctico. Los padres tuvimos que aportar cientos de euros en material", agregó.

"Mis niños es como si estuvieran en una guardería, los trabajos que realizan son muy infantiles, fichas de colorear y siempre las mismas películas en clase cuando ellos tienen una capacidad con la que no están trabajando, se están quedando atrás", manifestó Cristina. "Están condenando a nuestros hijos al aislamiento y a la marginación", denunció Eufemio, quien aseguró estar "desesperado" por sacar a su hijo del centro. "El problema es que los colegios de la zona también están saturados y no hay plazas", aclaró.

Desde Educación tan solo respondieron que el alumnado está atendido por un equipo de profesionales compuesto por un monitor, una maestra de Pedagogía Terapéutica, que es la tutora, que dispone de formación especializada, en concreto para alumnos del espectro autista, y un especialista en audición y lenguaje. No obstante, aseguraron que una vez finalizado el proceso de escolarización, se estudiarán los recursos de la zona para optimizar la atención al alumnado de cara al curso próximo.

Pero a estas deficiencias se suma que el pasado curso los alumnos fueron trasladaos a una clase habilitada en la antigua casa del conserje, separada varios metros del resto de instalaciones. Según denuncian, no reúne las condiciones mínimas de seguridad. "Nuestros hijos estudian en una verdadera trampa mortal en caso de incendio", denunció Eufemio. Ésta dispone de una puerta de hierro cerrada bajo llave dentro de otro pequeño patio al que se accede desde otra puerta, también con barrotes y bajo llave. Este periódico intentó ponerse en contacto sin éxito con la dirección del centro.

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