Provincia

El balcón que pregona las fiestas

  • El rondeño José María León da la bienvenida a las distintas festividades representándolas a través de creaciones artesanales

Alcanzando el cruce entre la calle Huelva y Teniente Alcalde Andrés Castro Sandaza, del rondeño barrio de San Cristóbal, se puede ver en el balcón que hace esquina el pequeño escaparate que el conocido rondeño José María León monta para anunciar las fiestas y eventos importantes que van aconteciendo tanto a nivel general como local.

La semana pasada terminó de colocar su última creación: un señor sentado con su cucurucho lleno de mondones, su botella de anís y la leña que tuesta las castañas. Con ello, junto a una poesía que recoge versos relacionados con la temática, pregona el tostón. Sin esperar, y tampoco a su ayudante habitual, su yerno Alonso Gamarro, suele dejar casi todos sus adornos listos, "aunque hasta el último momento" va añadiéndole pequeños detalles artesanales.

"Esto me sirve de aliciente ya que no tengo nada que hacer durante los días y por lo menos así estoy entretenido", expresa José María. Desde que le surgió la idea hace un año y medio lleva alrededor de 18 maniquíes o muñecos.

Todo comenzó al adornar su balcón con motivo de la Feria y Fiestas de Pedro Romero 2013, cuando montaba su caseta particular con farolillos para tener acicalado ese espacio de su casa y poder compartirlo con los viandantes. "Desde ahí, con cada festividad, fui incluyendo más detalles y elementos, hasta que lo cogí por rutina: Carnaval, Cruz de Mayo, 101 Km, San Fermín… pero empezó fuerte cuando en Semana Santa coloqué nazarenos de distintas hermandades junto a dos saetas", explica León mientras repasa en su ordenador de mesa una serie de poesías que ya prepara para la próxima cita "que serán las elecciones".

"Con tiempo y sin prisa", un mes más o menos es lo que tarda en dejarlos listos. A 50 metros se encuentra su taller de trabajo. "¿Ya tienes el balcón preparado?" Es una de las cuestiones que varios vecinos le hacen al ya conocido señor de los maniquíes en el trayecto que va desde su casa a la cochera que tiene junto al arco de San Cristóbal.

Allí, rodeado de todo tipo de atavíos y herramientas, realiza sus minuciosos inventos, aunque "muchas cosas tengo que salir a comprarlas en función de lo que necesite". Este muñeco le ha costado algo más porque lo ha elaborado completamente "sin utilizar un maniquí ya hecho" por lo que entre "unos 20 o 30 euros", más el gasto mensual de carteles de 10-15 euros, ha sido el valor total de su actual compañero de balcón.

Su mirada refugiada a través de la ventana, cuando colocaba por primera vez los muñecos, buscaba encontrar la reacción positiva "del montón de gente" que se paraba a observar el balcón y a echar fotos. "Todos los días se paran los vecinos, turistas y hasta a los coches que vienen de frente les sirve de ceda el paso porque vienen ligeros y se paran a mirar", dice.

Su balcón, pese a no haber nada que celebrar, siempre recoge algún elemento decorativo. Lo han llegado a tomar por loco, y él, aprovechando los vacíos que se dejan entre evento y evento, se acordó de ellos a través de una líneas poéticas: "Algunas personas piensan ese tío está majarón y yo les quiero decir a esos mal intencionados que voy a seguir aquí porque me siento feliz, ni envidioso ni envidiado".

Los textos poéticos nacen de su propia pluma ya que es un gran aficionado al Carnaval y compuso gran cantidad de letras de agrupaciones. Como distintivos recibidos, fue el primer Dios Momo, segundo Escudo de Oro, pregonero de la Semana Santa… una figura siempre ligada la ciudad de Ronda.

El próximo muñeco representará las elecciones generales. Ya tiene mucho trabajo adelantado para que no le coja el toro…

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