Los castañares se llenan de cuadrillas
agricultura
Los bosques del Valle del Genal se encuentran en plena campaña de recogida
Las cuadrillas siguen realizando el trabajo de forma manual
Llega la campaña de la recogida de la castaña y los bosques del Valle del Genal se llenan de cuadrillas para realizar una de las actividades más duras en la actividad agraria. El murmullo se siente en el interior de estos bellos castañares desde las estrechas carreteras que los cruzan. No resulta complicado ver trabajando a estas cuadrillas incluso sin detener el vehículo, estamos en plena campaña y la actividad es intensa. Tampoco cesa la entrada y salida de los todoterrenos para sacar la castaña hacia cooperativas y empresas de almacenaje.
Todo sigue siendo manual, con la excepción del transporte. Toca tirar de riñones y guantes. En el suelo de las empinadas laderas esperan los erizos con sus púas afiladas para defender por última vez a este manjar de las manos de los castañeros. No serán pocos los que se lleven más de un pinchado para extraer las castañas de su interior. "Los erizos están muy cerrados y es complicado", explica Rafael, uno de los propietarios de castaños.
Todos reconocen que se trata de un trabajo duro, en especial, para aquellos que lo hacen por primera vez y que no podían imaginar que los erizos pinchaban tanto. "Me dijeron que pinchaban, pero no pensaba que tanto", explica Antonio.
Gran parte de la jornada la pasan los recogedores agachados o de rodillas en el suelo para ir recogiendo una a una las castañas y depositarlas en un cesto o cubeta, con las que se van llenando en los sacos en las que se almacenan en el campo para realizar su transporte.
Este año la impresión de algunos productores se divide entre su preocupación porque la sequía hará que la campaña sea menor que otros años en producción y la satisfacción porque, a pesar de ello, los frutos son de buena calidad. "Están mucho mejor de lo que esperaba, los árboles han sufrido mucho por la falta de agua y a pesar de ello la castaña es muy buena", dice uno de los productores de la zona.
Una castaña que en su gran mayoría saldrá de la comarca de Ronda sin transformar o envasada en bolsas para su venta, aunque han surgido en los últimos años algunas iniciativas para producir harina o producir postres, aunque siguen siendo una pequeña parte.
También algunos productores hacen una transformación directa de parte de sus castañas, como es el caso de la familia de Salvador, que hace unos 15 años decidió instalar un puesto de tostado en Málaga, desde el que venden una parte de sus castañas y le sacan de este modo una mayor rentabilidad a este producto. Además, durante muchos años también han suministrado a otros tostadores, vendiendo directamente la castaña.
Eso sí, no todas las castañas son adecuadas para este tipo de elaboraciones que son muy apreciadas en diferentes puntos de España, ya que tienen que tener un determinado tamaño para que sea bueno el tostado.
En la actualidad existen en la comarca rondeña unas 3.500 hectáreas de castaños que producen en un año normal entre 3,5 y 4 millones de kilos de castañas. En este momento todavía se considera que es pronto para hacer una previsión pero, según el sector, la cosecha de castaña temprana se ha podido ver reducida a la mitad.
Además, la preocupación también está instalada en algunos productores de castaña pilonga, ya que prevén que también puede verse reducida de forma considerable.
La producción de castaña sigue siendo uno de las principales vías de ingresos para las familias que viven en los diferentes municipios del Valle del Genal, por lo que la reducción de la producción también puede conllevar una reducción de estos ingresos. No obstante, todo dependerá de la evolución final y del precio que se puedan alcanzar.
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