La empresa de limpieza, un caballo de Troya en los gobiernos de Rincón

Rincón de la Victoria

Cuenta con una dotación de 7,1 millones de euros que enmarcada en el área de Medio Ambiente que también incluye Playas y Agricultura y Pesca suma 8,9 millones de euros.

Representantes políticos de PSOE, Ahora Rincón e IU, ayer, durante la rueda de prensa.
Representantes políticos de PSOE, Ahora Rincón e IU, ayer, durante la rueda de prensa.

02 de noviembre 2016 - 10:04

No hay dos sin tres, y Rincón de la Victoria ha vuelto a quedarse con un gobierno en minoría con la gestión de la Empresa Mixta de Medio Ambiente como argumento. La EMMSA es una sociedad municipal que comparte con FCC dedicada a la limpieza viaria y a los edificios municipales. Cuenta con una dotación de 7,1 millones de euros que enmarcada en el área de Medio Ambiente que también incluye Playas y Agricultura y Pesca suma 8,9 millones de euros. En el Presupuesto para 2017 que se presentó la pasada semana, es después del área de Economía y Hacienda a la que mayor fondo destinan con un 23,24% de las cuentas municipales. En esta última década, es la tercera vez que el gobierno de Rincón de la Victoria se queda en minoría por la explotación de la EMMSA.

El último episodio lo vivió el municipio, este lunes cuando la alcaldesa, Encarnación Anaya, cesaba a los dos concejales del PA, José María Gómez Muñoz, José Luis Pérez, y su cargo de confianza. El primero era el responsable de Medio Ambiente y solicitó al ahora tripartito (PSOE, Ahora Rincón e IU) que le ampliasen la dotación presupuestaria con 184.000 euros para contrataciones a partir del mes de marzo. Él lo justificó en el hecho de que su única pretensión era tener a “Rincón de la Victoria limpio”, y el resto de formaciones como “un chantaje político” ya que era una condición indispensable para apoyar el Presupuesto de 2017 que previamente ya habían consensuado y presentado públicamente.

Trece años antes, vistos los resultados electorales de 2003, se constituyó la gran coalición PP-PSOE para evitar que los independientes del PSIRV tomaran la alcaldía. El gran pacto se dinamitó seis meses antes de que acabase el mandato cuando el que era alcalde, Francisco Salado cesó a los seis concejales socialistas que conformaban el equipo de Gobierno y se quedó gobernando con los siete ediles populares. La mecha saltó tras un Pleno en el que el regidor decidió la ampliación del servicio de limpieza y el mantenimiento de 40 trabajadores. El PSOE no aprobó la medida porque la consideraba ilegal al existir insuficiencia presupuestaria. Entre otras consecuencias, Salado no pudo aprobar los Presupuestos al no contar con apoyos suficientes.

Los siguientes comicios volvieron a llevar a Rincón de la Victoria a un gobierno de pactos. La portavoz socialista, Encarnación Anaya también decidía compartir la alcaldía con el independiente, José Miguel Carloni. En 2010, la regidora vivía su primer gobierno en minoría contando con el apoyo de los cuatro concejales socialistas y tres de los seis que integraban el Partido Social Independiente de Rincón de la Victoria. De nuevo, los problemas llegaron por la gestión del área de Medio Ambiente que ostentaban los independientes. No obstante, esta minoría también fue provocada por diferencia entre los miembros que conformaban el grupo del PSIRV, dos de ellos pidieron su baja en el partido, lo que provocó el posterior cese por parte de la regidora. A efectos municipales se tradujo, en que el comité de este partido decidió cambiar a la titular de Medio Ambiente, Rita Jordá (PSIRV) por José Antonio Ruiz (PSIRV) porque ellos mismos creían que “el servicio de limpieza no se estaba prestando como debía”.

Ahora, PSOE, Ahora Rincón e IU se vuelven a enfrentar a un gobierno en minoría, representando nueve los 21 concejales que integra la Corporación. Su principal reto es sacar el Presupuesto antes de que finalice años, y cuyas cuentas ya estaban confeccionadas a la espera de su aprobación inicial prevista para un Pleno extraordinario el mismo lunes que se produjo el cese, y por lo que tuvo que ser suspendido. El ahora tripartito defiende el diálogo y el consenso. No le cabe otra, que tender los brazos a la oposición.

Diferencias históricas, posturas irreconciliables

La única gran baza que tiene el tripartito integrado por el PSOE, Ahora Rincón e Izquierda Unida, es que a priori, se antoja difícil una moción de censura. Las históricas diferencias entre el portavoz del principal partido de la oposición, Francisco Salado y el del PA, José María Gómez Muñoz, complica un cambio de signo. Con ellos, el gobierno rinconero vivió otra crisis interna, y otra minoría. Fue en el mandato 1999-2003, en el que el segundo ostentaba la Alcaldía. En marzo de 2002, el congreso local del PP eligió como presidente y próximo candidato a la Alcaldía a Francisco Salado. La elección no fue del gusto de Gómez Muñoz que decidió ir retirando de forma progresiva las delegaciones a los concejales que apoyaron a Salado. Se quedó gobernando con cuatro ediles y desde el grupo no adscrito. Esas discrepancias entre ambos, se evidencian todos los meses en el Pleno donde además de palabras, han llegado incluso a los tribunales. El actual presidente del local del PP, siempre mantuvo su negativa ante cualquier posibilidad de pacto con Gómez Muñoz, y su inclusión en el cuatripartito fue criticado y advertido por Salado. Éste cuenta con siete concejales, y descontando a los dos del PA, no tendría suficientes apoyos para formar gobierno ya que Ciudadanos suma dos, y un tercero que a principios de mandato pasó al grupo no adscrito.

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