Política

Ronda, una moción de censura poco probable pero no imposible

  • La oposición debería unirse en bloque para armar una operación para desalojar el PP de la Alcaldía

  • Los populares recuperarían la mayoría absoluta sumando el apoyo de tan solo un concejal

La alcaldesa de Ronda, María de la Fernández, en el salón de plenos.

La alcaldesa de Ronda, María de la Fernández, en el salón de plenos. / Javier Flores (Ronda)

Cada vez que un pacto de gobierno se rompe y la fuerza que permanece en el poder se queda en minoría automáticamente aparece la posibilidad de que todo desemboque en una moción de censura para forzar un cambio de gobierno. Fue lo que ocurrió esta semana en Ronda tras la decisión de la alcaldesa de la ciudad, la popular María de la Paz Fernández, de destituir en sus cargos a los dos concejales de APR, partido que ha sido su socio de gobierno hasta que se desató una crisis interna en la formación independiente a causa del cese de un cargo de confianza con acusaciones cruzadas de extorsión.

Tras esta decisión el PP mantuvo el apoyo de uno de los tres concejales que tenía APR, quedando de este modo con diez apoyos en el Pleno y estando a un concejal de contar con la mayoría absoluta de la que había venido disfrutando durante toda la legislatura. De este modo, los números para poder presentar una moción de censura y derrocar a Fernández saldrían, aunque no se trata de una operación sencilla, ya que las guerras personales entre algunos de los concejales que deberían apoyarla y las normas éticas que ya hicieron que el concejal de Ciudadanos, Alberto Serrano, no formase parte del actual gobierno municipal serían un importante obstáculo a salvar.

Para hacer realidad esta hipotética maniobra sería necesario unir a PSOE, IU, Contigo Ronda, Ciudadanos y los dos ediles de APR que acaban de ser cesados. Todos ellos sumarían los 11 ediles necesarios para conformar una alternativa.

No obstante, en la actualidad parece poco probable que puedan unirse. Y es que entre los dos concejales de APR existe en estos momentos una importante grieta, ya que Ricardo Calle se posicionó junto al cargo de confianza cesado y atacó duramente a su todavía compañera y portavoz, Josefa Valle, a la que acusó de inventar acusaciones y de utilizar las siglas de la formación sin autorización.

Mucho más fácil parecería que el PP trate de lograr algún tipo de acuerdo con Ciudadanos para garantizar la gobernabilidad en lo que resta de año, ya sea mediante su incorporación al equipo de gobierno o cerrando un acuerdo para el desarrollo de algunos de los aspectos que se plantearon en un primer momento para la formación naranja. Todo ello a la espera de la postura que tome la portavoz de APR, Josefa Valle, que tras su destitución todavía no realizó ninguna valoración. Precisamente, hoy convocó una rueda de prensa para aclara su posición en todo lo ocurrido.

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