Procesiones del Miércoles Santo 2019 en Málaga El corazón no le pudo a la lluvia

  • Tan solo Salesianos pudo realizar su recorrido al completo. El Rico celebró el acto de liberación y Mediadora se encerró en Estudiantes.

Salida de Salesianos. Salida de Salesianos.

Salida de Salesianos. / J. L. Pérez

Tras las grises nubes se avecinaba un ambiente entristecido. Sólo las noches ocultan los nimbos en su penumbra y guardan el recuerdo de una ciudad aún conmocionada. Si Manuel Alcántara dejó el Paraíso para acabar en el Reino, se llevó por delante la poesía. En los templos no había espacio para la lírica, sino que el corazón se imponía en forma de lágrimas y decepción.

Al final, en la esencia del cofrade, se encuentra ese sentimiento de frustración tras meses de preparativos. Cuando la cofradía es ajena, nace la empatía. Cuando es la propia, ese pellizco desgarrado al corazón que espera palabras de consuelo aunque sabe que no existe, al menos en el momento en que se cruza la mirada con la del Señor y se dice, en el silencio de la mente, que este año no podrá ser. Tocará volver con esa estampa entre las manos para soñar con un nuevo encuentro.

Frente a ese sentimiento, la carga de responsabilidad de Mediadora de la Salvación, Salesianos y El Rico. Los nervios a flor de piel en la confluencia de las tres corporaciones en torno a la Catedral, con parones incluidos, en una situación que debe resolverse cuando, por mucho rancio abolengo se tenga, los derechos y deberes son los mismos. Para Fusionadas, Paloma, Sangre y Expiración, y parafraseando al maestro Alcántara, el corazón no le pudo a la lluvia.

Mediadora

Nuestra Señora Mediadora de la Salvación en la Alameda. Nuestra Señora Mediadora de la Salvación en la Alameda.

Nuestra Señora Mediadora de la Salvación en la Alameda. / L. M. Gómez Pozo (Málaga)

Una nubes de color gris olían a lluvia mientras el cortejo de Mediadora ponía su cruz guía en calle Ayala. Ante la incertidumbre, la hermanad solicitaba a Estudiantes la posibilidad de encerrarse en su casa hermandad. Con este salvavidas, la corporación nazarena emprendía su camino al centro histórico de la ciudad.

Fusionadas, Paloma y Sangre suspendían su salida procesional. Mediadora seguía adelante. Ante la Iglesia del Carmen, la Virgen ralentizaba su caminar. Llegaba puntual a su cita con el Perchel Sur.

Una de las marías de la candelería se partió minutos antes, pero sin problema alguno se resolvió el incidente. Una lluvia de pétalos caían sobre el techo del palio en la esquina de Ancha del Carmen. Los guiones de Misericordia y el Carmen saludaban a los nazarenos del Ave María.

Tras el trono se estrenaba la Unión Musical Maestro Eloy García. La línea del repertorio de esta banda de música encaja perfectamente en el conjunto de la dolorosa. Sin duda, un estreno brillante. A su paso por la Plaza de Toros Vieja sonaban las partituras de Macarena de Cebrián y Virgen del Subterráneo. Ya en Ancha del Carmen -huérfana sin sus particulares adoquines- Mediadora buscaba la Avenida Andalucía bajo los acordes de la imponente Marcha Fúnebre de Sors.

Frente a la Basílica de la Esperanza, el Redentor del Mundo vivía un encuentro histórico. La imagen de Navarro Arteaga se encontraba por primera vez ante su padrino de bendición. El mayordomo de trono del Señor saludaba a los hermanos de la archicofradía que allí se congregaban. Los portadores recitaban una oración ante las imágenes del Nazareno del Paso y la Virgen de la Esperanza y el Señor se colocaba en el dintel del salón de tronos.

El cajillo del trono del Cristo, todavía sin rematar, sostenía cuatro faroles que prestó para la ocasión la hermandad de Nuestro Padre Jesús de Ronda. También estrenaba el Redentor del Mundo nuevo acompañamiento musical. La batería de la Banda de Cornetas y Tambores de la Estrella marcaba el paso largo con el que avanzaba el Señor por el Puente de la Esperanza.

La hermandad intercambiaba su posición en la jornada unos minutos antes de llegar a la tribuna oficial. Salesianos fue la primera en solicitar la venia ante el palco de autoridades. Las cofradías se coordinaron así para evitar parones y agilizar la estación de penitencia en la Catedral.

Pese a todo, el cortejo sufrió 36 minutos de parón en Postigo de los Abades. El Rico ocupaba la calle Císter de vuelta a la Victoria tras la liberación del preso. La sección de la Virgen del Amor impedía al Cristo de las Penas salir de las naves catedralicias. El cortejo alcanzaba la calle Alcazabilla para encerrarse en la casa hermandad de Estudiantes ya entrada la noche.

El Redentor del Mundo ante la iglesia del Carmen / PABLO MERINO

Salesianos

El trono de Salesianos cruza la Catedral en su estación de penitencia. El trono de Salesianos cruza la Catedral en su estación de penitencia.

El trono de Salesianos cruza la Catedral en su estación de penitencia. / LM Gómez Pozo

La hermandad salesiana se encomienda a María Auxiliadora cada Miércoles Santo. Su esencia se muestra patente allá donde se mire: en el estandarte que rememora el cuadro de Turín, en la imagen de piedra que corona el Santuario, en el remate de su guion o en la talla que se asomaba al balcón de su casa hermandad. Y a ella se acogieron cuando decidieron salir a la calle, con paso firme y las ideas claras: realizarían la estación de penitencia en la Catedral una vez finalizado su paso por el recorrido oficial.

La banda de cornetas y tambores de Jesús Cautivo, pregonera de Salesianos en el presente año, puso los sones a la salida del trono desde su casa hermandad y dio los primeros toques de campana. Bajo las nubes el cortejo enfiló el camino a la plaza de Capuchinos con una larga fila de nazarenos conocedores del carisma de la hermandad que ganaba con velocidad las calles. Este hecho les llevó rápido al encuentro con la hermandad de la Piedad y, a su llegada al recorrido oficial, a pasar en primer lugar, por delante de Mediadora de la Salvación, para hacer estación de penitencia en la Catedral. La Virgen del Auxilio lució dos rosas bajo su saya en recuerdo de sus devotos desaparecidos mientras el grupo escultórico lució como conjunto gracias a los ropajes empleados para el Miércoles Santo.

En su concepción como hermandad, los hermanos de Salesianos usaron el desgarro de las cornetas para entender el momento que se representa sobre sus andas, donde se estrenaron las tallas de los cuatro evangelistas de Manuel Carmona, cuya calidad dista de los Titulares, dada la avanzada edad del imaginero. San Juan, María Magdalena y la Virgen creaban un vínculo como el de los más pequeños monaguillos que, en apenas una hora, eran tan amigos como si lo fuesen desde nacimiento.

Con la vista puesta en la vuelta a su barrio, la corporación nazarena accedió al Patio de los Naranjos cuando la corporación de El Rico volvía por calle Císter tras resolver la liberación del preso, algo que afectó a la corporación en cuanto a su tiempo de vuelta.

Fusionadas

Jesús de la Exaltación, a la luz de las velas en San Juan. Jesús de la Exaltación, a la luz de las velas en San Juan.

Jesús de la Exaltación, a la luz de las velas en San Juan. / Jesús Mérida

Mientras que en el interior de la parroquia de San Juan se escuchaban los sones de la banda de la Brigada de Paracaidístas, con su versión libre del cántico La muerte no es el final que escribiese Cesáreo Gabaráin, en la plaza de Enrique García-Herrera se planteaba el debate entre un adulto y una familiar menor de edad: “Pasearse con la túnica puesta no es de buen nazareno”. Ese mismo llamamiento que hacía la archicofradía de la Sangre se expandió poco a poco cuando, finalizado el encuentro de los soldados con el Cristo de Ánimas de Ciegos, los hermanos accedieron al templo y comenzaron a dejar sus equipos de nazarenos ante las capillas de sus imágenes.

Las inclemencias meteorológicas previstas llevaron a la decisión de no arriesgar: Fusionadas se convertía en la primera cofradía que anunciaba la suspensión de su estación de penitencia. Era una ocasión especial, ya que la corporación volvería a pisar las naves catedralicias con sus imágenes del Miércoles Santo tras dejar de hacerlo en 1992.

A pesar de los intentos del párroco de San Juan, Felipe Reina, para que quienes no fuesen a ayudar a mover los tronos saliesen a la calle, algunos invitados se empeñaron en hacerse fotos haciendo como que llevan los tronos con cara de felicidad. Los hermanos, con los nervios a flor de piel, desmontaron los varales y arcos de campana mientras rezaban a los cristos de Azotes y Columna, Exaltación y Ánimas, así como a la Virgen del Mayor Dolor.

Tras un concierto de la agrupación musical Cautivo de Estepona, las puertas de la parroquia se abrieron a muchos motivos: a las lágrimas de los nazarenos más jóvenes, a los abrazos entre quienes vestían con camiseta morada, de Azotes, y azul, de Mayor Dolor; a los encuentros fortuitos y los hermanos de otras corporaciones que iban a dar palabras de consuelo.

Ambiente en San Juan tras suspender Fusionadas su salida / JOSÉ LUIS PÉREZ

Paloma

Jesús de la Puente y la Virgen de la Paloma, en su oratorio. Jesús de la Puente y la Virgen de la Paloma, en su oratorio.

Jesús de la Puente y la Virgen de la Paloma, en su oratorio. / Javier Albiñana

Esta vez no hubo palomas revoloteando por la plaza San Francisco. Las cajas que las cobijaban no se abrieron hasta unas pocas horas después; igual que las puertas de la casa hermandad. Todo había quedado cerrado. Suspendido. La cofradía no salía. El cielo tampoco tuvo clemencia con la Paloma. Las informaciones procedentes de la corporación empezaron a circular a las 17:00, pero no se hizo oficial hasta media hora después. Así, de acuerdo a lo decidido por la comisión permanente, la capilla de la Hermandad se mantuvo abierta hasta tiempo después de la hora prevista.

En los entornos de la casa hermandad se congregó un gran número que cofrades que se acercaron a acompañar a los hermanos tras la decisión adoptada. Desde las afueras se pudo apreciar el suntuoso volumen de los tronos, embellecidos por la delicada de la luz y el alumbrado natural de la cera. Especialmente bonito el exorno floral del frontal del trono de María Santísima de la Paloma, los tonos pastel y el homogeneidad de un conjunto que no pudo pisar las calles.

Una pena que, ante este recogimiento, el número de descapirotados fuera tan sumamente alto. Siempre es de esperar que algún niño acompañado de su familia vaya con el equipo a la mitad, pero lo vivido superaba cualquier expectativa. Y más cuando la decisión se sabía con tanta antelación. Situación, todo sea dicho de paso, extensible a otras hermandades de la jornada que también suspendieron su salida. Lo de los hombres de trono con la túnica puesta y copa en mano da para otro artículo, pero que conste en acta.

El Rico

Nazarenos de El Rico escoltan al preso en la plaza del Obispo. Nazarenos de El Rico escoltan al preso en la plaza del Obispo.

Nazarenos de El Rico escoltan al preso en la plaza del Obispo. / Jesús Mérida

Pese a los riesgos de lluvia que aparecen de forma aleatoria en la Semana Santa, el cofrade malagueño tiene el seguro de que, al menos el Miércoles Santo, siempre va a poder ver una cofradía en la calle. La de El Rico. La necesidad de consumar de facto la liberación del preso obliga a esta corporación a procesionar hasta el lugar señalado para proceder a la bendición. Esto ha de producirse para que el reo recupere la libertad. Este año el afortunado sería José Manuel, de 41 años, condenado por un delito contra la salud pública.

Desde la iglesia de Santiago salió el cortejo formado en perfecto orden, inundando de azul todo el entorno de la plaza de la Merced y perfilando calle la Victoria hasta llegar a la inmediación de la casa hermandad. Un acercamiento del nazareno a sus titulares que llena de valor la estación de penitencia. Desde este lugar, los hombres de trono entonaban los primeros vivas a su Cristo mientras el mazo de madera golpeaba con fuerza la campana. Con la cadencia que acostumbra este trono al andar, fue saliendo a los sones de la Marcha Real, seguida de Nuestro Padre Jesús. Cuánto se agradece que, ante la casi imposición normativa de que los Cristos vayan con cornetas o agrupación, todavía haya hermandades que apuesten por este estilo. Sobre todo, con piezas propias para estos tronos. Una cruceta que también contó con obras como Cristo del Amor. Un modelo que encaja a la perfección con el estilo del Señor. El barroquismo de la túnica, la plata de cruz, la corona dorada, el monte de corcho y el trono de Nicolás Prados. Y entre tanta recreación, el detalle cuidado de unas tulipas color caramelo que llenan de luz la mirada de Jesús El Rico. Soberbio.

La Virgen del Amor lució un crespón negro en la campana en recuerdo a Jesús Frías, histórico cofrade de la cuadrilla del arte y vestidor de la Titular, fallecido el pasado noviembre. El trono lució un estético exorno floral, compuesto por tonalidades blancas y rosas, otorgándole claridad a un conjunto que espera el nuevo palio.

Detrás de sendos tronos, un buen grupo de promesas desfilaban acompañando a sus titulares. Porque por encima de algunos debes que pueda tener la hermandad, la devoción popular a Jesús el Rico nunca ha sido una carencia.

Sangre

La archicofradía de la Sangre abrió sus puertas al público. La archicofradía de la Sangre abrió sus puertas al público.

La archicofradía de la Sangre abrió sus puertas al público. / Jesús Mérida

Avanzada la tarde los peores presagios se confirmaban. A las 19:00 le tocó el turno a la comisión de aguas de la Sangre. Media hora más tarde la decisión estaba tomada. La hermana mayor, Laura Berrocal, comunicaba al numeroso público congregado en las inmediaciones de calle Dos Aceras y Gaona que suspendían la estación de penitencia.

En calle Álamos una niña recibía la noticia con ojos llorosos y rostro desencajado. Su padre la consolaba. La lluvia y el cofrade. Una estampa desoladora que muestra la cara más agridulce de la Semana Santa.

A destacar el mensaje en redes sociales de la Sangre ante una ciudad invadida por descapirotados. La archicofradía recordaba a todos sus hermanos que está prohibido permanecer en la calle vistiendo la túnica. Pedían así a sus nazarenos que se quitarán el hábito antes de pasear por las calles y que lo depositarán en la casa hermandad en calle Dos Aceras.

La corporación mantuvo abiertas sus puertas hasta las 2:00 de la madrugada para que todos los fieles pudieran visitar en sus tronos procesionales al Santísimo Cristo de la Sangre y María Santísima de Consolación y Lágrimas.

Expiración

Dos guardias civiles contemplan al Cristo de la Expiración Dos guardias civiles contemplan al Cristo de la Expiración

Dos guardias civiles contemplan al Cristo de la Expiración / Javier Albiñana

A pesar de la ruptura horaria que vivía la archicofradía de Expiración respecto a sus últimos años, donde peleaba por ser la primera procesión del Jueves Santo en su medianoche, la inestabilidad esperada impidió que, a las 21:30, saliese el primer nazareno de la corporación de San Pedro. La calle conocía la noticia antes de su confirmación oficial: sólo hay que conocer el espíritu de la cofradía para saber que, ante el riesgo, la prudencia es su sello.

La Guardia Civil, este año sin caballos, esperó ante su guía y protector. La noche sienta siempre bien al crucificado de Benlliure mientras el Himno de la Benemérita sonaba en el abierto espacio invadido por la obra del Metro. Más resignación que lágrimas esperaban a sus hermanos, repartidos por las plantas de la casa hermandad.

La Virgen de los Dolores escuchó, tras el Cristo de la Expiración, los sones de Mater Mea que dedicó su banda en la puerta. Tras varios años procesionando, la corporación de San Pedro deberá esperar a 2020.

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