Cincuenta años de éxitos

Una historia sostenible, un futuro brillante

  • Acerinox nació hace 50 años con un novedoso enfoque exportador

  • La planta de Los Barrios sigue siendo hoy un referente de competitividad y eficiencia

El entonces príncipe Felipe ante una maqueta de la factoría de Acerinox El entonces príncipe Felipe ante una maqueta de la factoría de Acerinox

El entonces príncipe Felipe ante una maqueta de la factoría de Acerinox

Cuando en 1970 se colocó en Los Barrios la primera piedra de lo que en unos años sería la fábrica de Acerinox Europa, esta ya estaba diseñada para producir diez veces más acero inoxidable del que en aquel año se consumía en España.

El dato evidencia con claridad hasta qué grado Acerinox nació mirando a los mercados exteriores y con un enfoque eminentemente exportador y así se recogió en el primer folleto editado entonces: “El fin de Acerinox es lograr el abastecimiento de la industria transformadora nacional de chapas y bobinas de acero inoxidables proporcionándole una absoluta normalidad y regularidad de suministro, que le permitirá alcanzar un espectacular desarrollo en los próximos años. A partir del año 1976, Acerinox no sólo podrá abastecer a la totalidad de mercado español, sino que se podrá dedicar cada año con mayor intensidad a la exportación, con lo que nuestro país pasará de ser tradicionalmente importador a exportador, con gran beneficio en la balanza comercial”. La previsión se superó y ya en 1975 se encontraba exportando y creando sus primeras filiales en el extranjero.

El aún príncipe Juan Carlos con José María Aguirre El aún príncipe Juan Carlos con José María Aguirre

El aún príncipe Juan Carlos con José María Aguirre

En aquel momento, un plan de negocio tan dependiente de otros mercados y una conciencia de empresa global tan marcada no solo eran conceptos vanguardistas sino también un gran riesgo en un sector, el siderúrgico, que requiere de grandes inversiones de tiempo y dinero y cuyo retorno es, casi siempre, a largo plazo.

El proyecto nació de las negociaciones puestas en marcha en 1970 por José María Aguirre (entonces vicepresidente de Banesto), junto a Landelino Lavilla y Victoriano Muñoz (fundador de Acerinox), con Nisshin Steel y Nissho Iwai, empresas siderúrgicas japonesas que aportarían su tecnología y conocimiento. Las conversaciones fructificaron en la firma de los acuerdos fundacionales el 21 de abril de 1970 y en la constitución de la nueva sociedad el 30 de septiembre.

Inauguración del tren de laminación en caliente en Acerinox Europa Inauguración del tren de laminación en caliente en Acerinox Europa

Inauguración del tren de laminación en caliente en Acerinox Europa

Para entonces ya se había comenzado a trabajar en el diseño de lo que hoy es la fábrica de Acerinox Europa. Una idea de planta integral que en aquel momento resultó revolucionaria, que ha constituido el ejemplo sobre el que el Grupo Acerinox ha construido el resto de sus fábricas y que hoy sigue siendo una referencia de competitividad y eficiencia por su diseño y prestaciones. Así que el 18 de octubre de 1971 se colocó la primera piedra de la nueva fábrica y, a marchas forzadas y un tiempo récord, la primera fase quedaría terminada para la inauguración, por parte del todavía príncipe Juan Carlos I, el 13 de julio de 1973.

Durante los años siguientes se fueron sucediendo las ampliaciones de la planta con nuevas fases que permitían aumentar la producción, ganar en competitividad, abrir nuevos mercados, ampliar la gama e ir incrementando la cartera de clientes y pedidos. En ese contexto, el consejo de administración aprueba el proyecto Acería, Muelle y acabado BA Nº1 en mayo de 1974. Durante los siguientes años el crecimiento de la planta continuó y, en paralelo, seguían abriéndose delegaciones y filiales comerciales en el extranjero, lo que permitía ampliar los mercados en los que el acero inoxidable del Campo de Gibraltar estaba presente. Cabría destacar, de los siguientes años, la importancia de 1985, cuando se puso en marcha el primer tren steckel de laminación en caliente que se usó en el mundo para la fabricación del acero inoxidable.

Visita del actual presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, a la factoría Visita del actual presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, a la factoría

Visita del actual presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, a la factoría

El plan crecía mejor de lo previsto y tanto fue así que el proyecto inicial de fabricación de una planta de producción de aceros inoxidables planos, previsto para una producción de 120.000 toneladas anuales, terminaría siendo, 30 años después, la primera fábrica del mundo en superar el millón de toneladas de producción. Un largo camino basado en una política constante de inversiones (el acumulado a día de hoy supera los 1.600 millones de euros) y una apuesta por la vanguardia tecnológica y la conformación de una cultura empresarial arraigada en la que el know-how y la experiencia adquirida por sus profesionales son, además de uno de los mayores activos, señas de identidad de la compañía.

La entonces presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, firma en el libro de honor de Acerinox La entonces presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, firma en el libro de honor de Acerinox

La entonces presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, firma en el libro de honor de Acerinox

Gracias a este permanente crecimiento y tras haber consolidado dicha cultura de empresa, Acerinox dio el salto a construir nuevas fábricas fuera de España, un proceso que arrancó con la creación de North American Stainless en 1990 (que hoy funde la mitad de todo el acero inoxidable de Norteamérica), continuó con la integración de Columbus Stainless en 2002 (que vende la mitad del acero inoxidable que se consume en todo el continente africano) y se ratificó con la construcción de Bahru Stainless en 2008 (la apuesta por Asia, la economía de mayor crecimiento). Siempre de la mano de una incesante expansión comercial gracias a la cual llegó a ser el mayor fabricante mundial de acero inoxidable por producción de acería, sin duda uno de los más competitivos y sin rival alguno en el hecho de ser el más global de todos, con fábricas en cuatro continentes, presencia comercial en 51 países de los cinco continentes y ventas en 96 países.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios