Tecnología

Apple se defiende de Google con su nuevo iPhone

  • El ex aliado de la compañía de Steve Jobs es ahora su principal competidor, incluso por delante de Microsoft o Nokia, gracias al sistema operativo para móviles Android.

En la presentación del primer iPhone en enero de 2007, el jefe de Google, Eric Schmidt, estaba entre el público en el Moscone Center de San Francisco. Como miembro del consejo de vigilancia de Apple, Schmidt asistió al proyecto de Steve Jobs de revolucionar el sector de la telefonía móvil con un smartphone innovador.

Apenas tres años más tarde, el ex aliado de Apple es ahora su principal competidor, incluso por delante de Microsoft o Nokia, gracias a un ejército entero de smartphones que quieren conquistar el mercado con el sistema operativo de Google, Android. Para frenar ese avance, Apple presentó el lunes el renovado iPhone 4, que saldrá a la venta el 24 de junio en Estados Unidos, Francia, Alemania, Japón y el Reino Unido desde 199 dólares (167 euros) con un contrato de dos años. En España se lanzará a finales de julio y se espera que en septiembre esté ya en 88 países.

El nuevo teléfono es más rápido que sus antecesores, la batería dura más, es más delgado y brilla con una nueva pantalla en la que los textos se leen como si estuvieran impresos. Incluye además un giroscopio mejorado que ofrece nuevas opciones para ciertos juegos. El iPhone 4 se parece mucho al prototipo que dio a conocer el blog tecnológico Gizmodo en abril. La página se lo compró a un joven que lo encontró en un bar cerca de la sede de Apple, donde al parecer lo perdió un programador. "Muchos de ustedes ya lo han visto", resumió Jobs su enojo por el incidente, pues el presidente de Apple odia que los secretos de su empresa se den a conocer con anticipación. Por eso, Jobs sólo pudo anunciar como novedad absoluta una función de videochat llamada FaceTime, que dejó encantado al analista Michael Gartenberg. "No hay eco en la línea. Audio y vídeo están completamente sincronizados. En resumen: sencillamente funciona", dijo tras la presentación.

Jobs no sólo quería ganarse a los amantes de la tecnología, sino que quería dejar claro a los desarrolladores presentes en la sala que vale la pena ser fieles a Apple y no pasarse a Google. Los programadores deben seguir desarrollando aplicaciones (apps) para Apple y hacer una fortuna. Hasta ahora los usuarios se han bajado 5.000 millones de apps, y de las ganancias la empresa entregó mil millones de dólares a los desarrolladores, subrayó Jobs. Con el sistema de publicidad para móviles iAd, Apple quiere hacer aún más grande este pastel que comparte con los programadores.

El presidente de Apple también lanzó otro desafío a Google: en el iPhone se podrá usar el buscador Bing de Microsoft. El de Google seguirá siendo el buscador estándar, pero eso puede cambiarse fácilmente. Y como el iPhone es por ahora el aparato más usado para la navegación por internet por teléfono, la decisión de Apple es crucial para el éxito de Google en el sector.

Jobs dejó en cambio sin responder la iniciativa más reciente de Google, en el negocio de la televisión. En mayo, esta empresa presentó en su conferencia de desarrolladores I/O una nueva plataforma que pretende nada menos que "cambiar el futuro de la televisión". En cooperación con empresas como Sony, Intel y Logitech, Google quiere "llevar toda la Red al televisor", según prometió el director de proyecto Rishi Chandra. Quien esperara una nueva versión del set-top box Apple TV, quedó decepcionado. Jobs había anticipado, sin embargo, ya que no veía en ese sector un campo fértil para nuevas inversiones del mundo tecnológico.

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