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Evil West: Destrucción y diversión en un salvaje oeste infestado de vampiros

Evil West: Destrucción y diversión en un salvaje oeste infestado de vampiros

Todavía quedan algunas semanas para que termine este 2023 y no podríamos estar más contentos con el aluvión de videojuegos que están aterrizando en todas las plataformas. El entretenimiento digital está más vivo que nunca, e independientemente del tipo de usuario que seamos tenemos opciones de sobra para disfrutar del hobby en cualquier sistema. Superproducciones, juegos independientes, sagas que llevan entre nosotros más de una década, propuestas más íntimas y tranquilas… novedades hay al gusto de todos los paladares, y los sabores que está ofreciendo la industria cada vez son más exquisitos.

Dentro de esta exquisitez nos encontramos con el sabor que denominamos añejo: no por antiguo, sino por maduro. Y en este gusto se encuentran títulos como el que hoy nos ocupa y que nos ha transmitido todo aquello que hace grande a un videojuego: su diversión. La nueva entrega de Flying Wild Hog recoge propuestas y estilos de otros exponentes del género, les añade su propio condumio y las presenta como una obra nueva que recuerda a los títulos de antaño: directa, centrada en la jugabilidad y atractiva a los ojos. Comenzamos.

Un salvaje oeste diferente

Evil West nos lleva rápidamente a conocer a Jesse Rentier, nuestro protagonista, el último descendiente de una generación de cazavampiros que lidera una organización secreta que mantiene a los chupasangres a raya, para deleite de los habitantes del salvaje oeste. Por suerte para el jugador, la organización cae y será tarea de nuestro protagonista -y el jugador- dar caza a los incontables enemigos que campan a sus anchas en la sociedad civil. Así de simple y directa comienza la trama. Los malos salen a la superficie y nosotros, los buenos, debemos darles caza.

Y es en este sentido donde Evil West recuerda a las producciones pasadas: fases repletas de enemigos, algún que otro coleccionable, hordas y hordas de enemigos diferentes, derrotar al enemigo final del nivel y repetir. La fórmula funciona perfectamente a pesar que la industria ha ido evolucionando hacia mundos más abiertos o niveles conectados que recorrer varias veces.

Los vampiros también sangran

Entrando ya de lleno en el plano jugable, nuestro protagonista cuenta con la tecnología del Instituto que da nombre a su apellido, lo que se traduce en el Guantelete Rentier, un arma poderosísima que nos sirve tanto para apalizar a los busca sangre, como para electrificarlos, lanzarnos directamente a su cuello e incluso protegernos. La fórmula del “yo contra el barrio” se intensifica, además, con la posibilidad de utilizar diferentes armas de fuego (un fusil de largo alcance, un revolver, una escopeta y alguna más que preferimos no desvelar) para hacer frente al grueso vampírico.

De esta manera nos encontramos con una sucesión de niveles lineales donde las hordas de enemigos no cesarán, y seremos nosotros los encargados de ir alternando entre el puño y las armas de fuego para destruir y aniquilar a los vampiros. Y para darle un poco más de profundidad al asunto, cada arma -incluido el guante- tendrá su propio desarrollo, aumentando atributos y desbloqueando diferentes habilidades -algunas de lo más impactantes- a medida que vayamos progresando por la aventura.

Lo mejor de todo es que la campaña principal, que puede superarse en unas 15 horas en función de nuestra destreza y dificultad, puede jugarse de principio a fin con un amigo a través del cooperativo en línea, lo que hace que la diversión tan pura que ofrece Evil West se multiplique por dos.

Una estética interesante

Evil West es un título que cumple y rinde perfectamente en las sobremesas de Microsoft y Sony, además de aumentar su frecuencia de cuadros por segundo si jugamos en un ordenador bien equipado. El resultado es que nos encontramos delante de un videojuego atractivo en lo visual y robusto en lo jugable, sin caídas, manteniendo la atención en todo momento en el rendimiento y ofreciendo algunos efectos y escenarios que son realmente espectaculares.

A nivel sonoro el título cumple perfectamente, con un audio que nos acompaña en todo momento y el doblaje, en inglés, caracteriza perfectamente a los personajes. Los textos, eso sí, están en perfecto castellano.

Una aventura digna de ser jugada

Evil West es uno de los videojuegos más divertidos y frenéticos que hemos jugado en el último año. Su planteamiento es directo y sin fisuras, un título que encantará no sólo a los amantes del género, sino también a todos aquellos usuarios que tengan ganas de una aventura de acción, en solitario o cooperativa, que nos haga sentir dueños del salvaje oeste. Preparad el guante y las armas, que la travesía es tremendamente adictiva y está llena de peligros.

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