Apple pide perdón por las escuchas de Siri y anuncia mejoras en la privacidad

Privacidad

La compañía admite que empleaba a personas para "escuchar las grabaciones de audio" de su asistente virtual con el único objetivo, dicen, de mejorar su funcionalidad.

Apple ha suspendido ese programa de evaluación hasta que implementen cambios en la política de privacidad y en el software.

Google escucha y graba las conversaciones con su asistente virtual

Microsoft también escuchó a los usuarios de Xbox One

Una usuaria consulta un iPhone.
Una usuaria consulta un iPhone. / Apple
Susana C. Gómez

29 de agosto 2019 - 21:17

Google, Amazon o Microsoft son algunas de las compañías que en los últimos meses han admitido (en ocasiones, tras publicarse en los medios) que sus dispositivos grababan y almacenaban interacciones de los usuarios con dichos dispositivos.

Siempre, argumentaban, para mejorar las respuestas que los asistentes virtuales de las distintas firmas ofrecen a las consultas de los usuarios. El problema fue que además se grabaron conversaciones entre personas (no con los asistentes) y otras interacciones más privadas (sexo y hasta violencia) que las compañías no tenían razón alguna para registrar.

Pero la cosa iba más allá. No sólo registraban y almacenaban, sino que transferían los registros a analistas externos para mejorar (siempre era esa la excusa) la inteligencia artificial tras el asistente de Google o la Alexa de Amazon.

O la Siri de Apple.

La compañía californiana, metida en este escándalo como las mencionadas arriba, ha entonado el mea culpa. En un comunicado, admite que había "personas que escuchaban las grabaciones de audio como parte de nuestro proceso de evaluación de la calidad de Siri" y asegura que, como respuesta a la "inquietud" de sus clientes, han suspendido "de inmediato la evaluación por parte de humanos de las peticiones a Siri y hemos iniciado una profunda revisión de nuestras prácticas y políticas".

Apple ha emprendido cambios en la gestión de Siri que han implicado, de entrada, el despido de cientos de analistas a los que la firma empleaba en toda Europa, según informa The GuardianThe Guardian (más de 300 solamente en las oficinas en Cork, Irlanda).

Tras un análisis de la situación, la empresa reconoce "que no hemos estado totalmente a la altura de nuestros elevados ideales y pedimos disculpas por ello".

Por ahora suspenden el programa de evaluación de Siri (el aprendizaje conocido como grading) para retomarlo en otoño con las preceptivas actualizaciones de software y algunos cambios. Tres, en concreto.

Cambios en Siri

Primero: "Ya no conservaremos grabaciones de audio de las interacciones con Siri”. Pero, añaden, "seguiremos usando transcripciones generadas por ordenador para ayudar a mejorar Siri".

Segundo: los usuarios podrán escoger si permiten o no que muestras de audio de sus peticiones "ayuden a mejorar Siri". Apple, insisten, "respeta sus datos y cuenta con estrictos controles de privacidad". Y quienes den su consentimiento podrán retirarse si cambian de opinión.

Tercero: en cuanto a esos voluntarios, "solo empleados de Apple podrán escuchar las muestras de audio de las interacciones con Siri". Y un apunte interesante: borrarán todas las activaciones erróneas de Siri. Es decir, esas ocasiones en las que el asistente interpreta que se le ha querido activar con un comando de voz y se queda ahí, escuchando, aunque no deba estar haciéndolo.

Cómo protege Siri la privacidad

Según Apple, Siri está diseñado para que la mayoría de las tareas se lleven a cabo en el propio dispositivo y se envíe y recoja en sus servidores lo mínimo posible.

Eso que se registra no se usa, dicen, "para crear un perfil de marketing y nunca vendemos esos datos a nadie". Siri utiliza la menor cantidad posible de información para ofrecer un resultado preciso y, cuando se le pide que lea mensajes nuevos, su contenido "no se transmite a los servidores de Siri porque no es necesario para cumplir esa petición del usuario".

El asistente de Apple utiliza, dice la compañía, un identificador aleatorio para hacer un seguimiento de los datos mientras se procesan, de modo que los datos no se vinculan a la identidad del usuario mediante su ID de Apple o número de teléfono. Para protegerlo aún más, los datos del dispositivo se desvinculan incluso del identificador aleatorio a los seis meses.

En cuanto a los datos usados en las interacciones del usuario con el asistente, en ocasiones Apple "utiliza la grabación de audio de una petición, junto con la transcripción, en un proceso de aprendizaje automático que enseña a Siri a mejorar".

Antes de suspender el programa de evaluación, explica Apple, incluía "la revisión de una pequeña muestra de audio de peticiones a Siri (menos de un 0,2%) y sus transcripciones generadas por ordenador" con el fin de comprobar sus aciertos y mejorar su fiabilidad.

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