Sociedad

El 80% de los jóvenes que ven pornografía tienen comportamientos sexuales agresivos

Asistentes a un curso de la Universidad Católica de Valencia.

Asistentes a un curso de la Universidad Católica de Valencia. / EP

El 90% de los universitarios hombres cree que el porno es fiel a la sexualidad real y el 80% de los jóvenes que ven pornografía tienen comportamientos sexuales agresivos. Además, "un 70% de los jóvenes españoles ha visto porno en internet, al que se accede por primera vez a los 8 años; aunque su consumo se generaliza a los 14, la edad media de inicio son los 11 años".

Así, lo han advertido profesores del Curso de experto universitario en prevención, detección y acompañamiento en adicción a la pornografía de la Universidad Católica de Valencia (UCV), que han participado en una clase abierta, ha señalado fuentes de la institución académica.

La sesión ha servido como presentación de la próxima edición del título, que empieza en octubre, y en ella han participado Juan Colomina, de Reconecta Conductas; Vicente Carrascosa, religioso de la congregación Cooperadores de la Verdad; y Javier Ros, director de la titulación.

Por ello, advierten de que la adicción a la pornografía es una "gran pandemia oculta e ignorada que está afectando a los estudios, a las relaciones y a muchos otros aspectos de nuestros jóvenes hoy en día" sobre todo "por la gran accesibilidad que tienen a través de las pantallas".

Ante esta situación, el objetivo fundamental del título es dotar de herramientas a los padres, docentes, catequistas o sacerdotes para la detección, el acompañamiento y la prevención, "a través de una formación asequible, accesible y pensada para la intervención directa".

Por su parte, el psicólogo de Reconecta Conductas Juan Colomina ha constatado que en su consulta no he visto adicción "tan potente" como la de la pornografía, lo que atribuye a un proceso acumulativo de tres conductas que se solapan: la adicción a la propia pantalla, la adicción a la conducta sexual y el formato utilizado de vídeos cortos de unos 4 minutos que, cuando acaban, enganchan con el siguiente.

En su intervención, Colomina ha querido dejar clara la importancia de incluir a la pornografía dentro del concepto genérico de adicción, "ya que si las separamos estamos diluyendo el concepto etiológico de la patología". En este punto, ha afirmado que "nos encontramos, a todos los niveles, dentro de un nuevo paradigma -el de los mundos líquidos de Bauman- donde se impone la autorreferencia, el consumismo, la búsqueda del placer y la precariedad".

Y, en este contexto, advierte de que las nuevas tecnologías son facilitadoras de las conductas adictivas, ya que proporcionan "accesibilidad, asequibilidad y anonimato". En este sentido, ha asegurado que "han desaparecido las barreras de acceso, los filtros que antes ayudaban a la gente a regularse".

Consecuencias peligrosas

Por otro lado, Colomina ha repasado las consecuencias de esta adicción en la sociedad y ha aludido a "los peligros del superestímulo" y al impacto relacional de la misma, ya que "proporciona lo que tú quieres, cuando tú quieres, como tú quieres, sin esfuerzo y sólo dándole a un botón". Asimismo, ha alertado de su impacto en el entorno familiar: "Las mujeres cuyos maridos ven pornografía, tienen el mismo sentimiento de traición que si estuviesen con una mujer real", ha puntualizado.

Por último, ha asegurado que "se trata de una conducta adictiva con un proceso creciente. No es que la persona quiera ver cada vez más cantidad, es que quiere ver cosas más raras, y esto genera un fuerte impacto en su identidad".

El curso de experto universitario en prevención, detección y acompañamiento de la adicción a la pornografía "surge ante la grave emergencia social de la difusión, ya en edades muy tempranas, de este fenómeno, que afecta profundamente al correcto desarrollo de la persona". De esta forma, "viene a llenar un alarmante vacío en la formación universitaria española, dado que es pionero en este ámbito de formación", señalan desde la organización.

El panel de expertos lo conforman profesionales y docentes de la Universidad Católica de Valencia, especialmente del grupo de investigación Adolescencia, adicción y desarrollo, liderado por Isabel Senabre y de la sección valenciana del Pontificio Instituto Teológico Juan Pablo II.

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