Darren Criss, un asesino en serie de premio

Pefil ganador

El actor televisivo más premiado de 2018 suma el Emmy, el Globo de Oro y el del Sindicato de Actores

Darren Criss en la gala de los Globos de Oro
Darren Criss en la gala de los Globos de Oro / EFE
Francisco Andrés Gallardo

29 de enero 2019 - 21:21

Con origen filipino, como el personaje traído de la vida real, Darren Criss le debe su mayor gloria al asesino en serie Andrew Cunanan. La recreación de American Crime Story: el asesinato de Gianni Versace se ha convertido en el gran acontecimiento televisivo del pasado año tal como ha refrendado los premios del gremio. Criss se ha llevado el Emmy, el Globo de Oro y el de Sindicatos de Actores, una triple corona que confirma que esta miniserie del canal FXfue lo más aceptado en crítica y audiencia (en Antena 3 se emitió en abierto en España) mientras que en drama, otra serie de FX, The Americans, se está llevando los galardones en su retirada tras un 2018 donde hubo más ruido (mucho ruido) que nueces en la ficción estadounidense.

En comedia, La maravillosa señora Maisel de Amazon, con pocos rivales en el género menos valorado, va imponiéndose en comedia con armas de drama.

Darren colecciona galardones por su Andrew Cunanan, porque aunque la serie llevaba el nombre del diseñador asesinado era realmente su asesino, de una compleja vida y una más agitada personalidad, el que centra este mosaico trazado por el equipo de Ryan Murphy. Una lástima que Penélope Cruz, en el apartado de secundaria, no haya recibido el mismo trato que el asesino de cara a los académicos y críticos. Con este psicópata tan bien erigido por el actor de juvenil aspecto (Darren Criss tiene 31 años) era improbable que tuviera suerte en los reconocimientos Antonio Banderas, el Picasso de una Genius ramplona y dispersa.

El actor del momento en las galas no es de esos intérpretes que se hayan forjado en la pantalla de casa. Su vocación principal es la música y, por añadidura, el teatro. Son esas dos vertientes apasionadas las que le abrieron la puerta a Glee, la serie musical donde interpretaba a un retraído alumno, Blaine Anderson, enamorado de un compañero. Procedía de la Universidad de Michigan donde con sus compañeros de Bellas Artes levantaron vídeos virales en el que demostraban talento y encendían admiraciones.

Estuvo 80 capítulos en la prometedora comedia escolar de Fox que tuvo un rápido desgaste. Glee vagó durante tres de sus seis temporadas. Pero tras la agonía de aquellos números musicales Darren Criss, apuesto, ídolo homosexual, estaba ya en primer plano. La elección para ser Cunanan, por orígenes y aspecto, era de consideración inevitable. Y Murphy acertó. Pero, por cierto, el actor ha pedido que no quiere hacer más papeles de homosexual, que no quiere quitarle el trabajo a los compañeros gays. Curiosa apreciación.

Además de la miniserie donde también aparecían Edgar Ramírez y Ricky Martin, en estos pasados meses Criss intervino en el musical de Harry Potter y en el de Arrowverso, como villano, sobre el mundo de los superhéroes. Se encuentra más a gusto en los escenarios que en los platós, aunque su premiado asesino lo pone en bandeja entre los showrunners para buscarle un traje a medida.

La ingente producción de series obliga a buscarle un proyecto adecuado para el actor de origen irlandés y filipino que se ha convertido en el más laureado de 2018 en el apartado de la televisión. Aquel pipiolo afectado de las canciones de Glee se ha ganado un lugar por derecho en Hollywood.

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