Baloncesto

El emotivo relato de Álex Abrines en su vuelta: "No te podía ni ver, incluso llegué a odiarte"

  • El canterano del Unicaja explica los motivos de su salida del baloncesto durante unos meses con el balón como hilo conductor

Abrines, en su vídeo de reaparición. Abrines, en su vídeo de reaparición.

Abrines, en su vídeo de reaparición.

Álex Abrines desapareció de la circulación a principios de este año. El canterano del Unicaja renunció al resto del contrato con Oklahoma City Thunder para regresar a casa. Desde entonces estaba missing. Había muchos rumores sobre lo que le ocurría. Este miércoles, el propios jugador ha reaparecido en un emotivo vídeo para explicar lo que le ha ocurrido: su mente dijo basta.

Utilizando al balón de baloncesto como hilo conductor del relato, desde la pista de su colegio de La Salle de Mallorca, desde donde llegó al Unicaja en su segundo año de junior, Abrines cuenta que lo ha pasado mal en los últimos tiempos, que ha estado al borde de decir adiós al baloncesto. Pero que ha peleado por regresar. Y que ya está listo. Se habla de su regreso al Barcelona.

"Querido amigo, la que me has liado", comienza su relato Abrines: "Tanto tiempo junto y me haces esto. Nos conocemos desde que no sabía ni caminar. Años y años de una amistad inquebrantable hasta que hace unos meses todo se rompió en mil pedazo porque empezaste a darme miedo. No te podía ni ver. Incluso llegué a odiarte. Vernos era poco menos que una obligación. A la más mínima oportunidad te esquivaba. Sólo quería huir de ti y de todo lo que te rodea. Pasé mucho tiempo dicéndome a mí mismo que esto no podía ser verdad, que no tenía sentido, que debía volver a ser el que era. Por eso pedí ayuda a los míos y recurrí a los mejores profesionales para recuperar la felicidades que sentíamos cuando estábamos juntos. Decidí decir basta, quería luchar por nuestra amistad y recuperar la sonrisa".

"No ha sido fácil. Muchas veces he pensado en tirar la toalla. Me decía a mí mismo que encontraría otras maneras de inspirarme y sacar lo mejor de mí. Pero nada ni nadie me ha calado tan hondo como tú. Me he armado de valor para acabar con esta pesadilla y lo he conseguido. He recuperado la sonrisa, las ganas de verte y de volver a pasar una y mil horas juntos. Querido balón, he vuelto. Soy yo, Álex. Gracias por estar ahí siempre esperando", remata Abrines su reaparición.

El estrés mental de la alta competición ha solido ser un tema tabú, pero en los últimos tiempos hay cada vez más testimonios que ayudan a concienciar de que es un problema serio. Abrines aparecía también por las redes sociales con su buen amigo malagueño, Pepe Pozas, en Santiago de Compostela. Dejó varias amistades sólidas en Málaga en sus dos años, en los que irrumpió con mucha fuerza en el panorama nacional.

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