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Fallece Robert Archibald, ex jugador del Unicaja, a los 39 años

  • El mundo del baloncesto, en shock por la muerte del que fuera tres temporadas pívot del Unicaja

Robert Archibald, en su etapa en el Unicaja. Robert Archibald, en su etapa en el Unicaja.

Robert Archibald, en su etapa en el Unicaja.

El mundo del baloncesto está en shock por la muerte, a los 39 años, de Robert Michael Archibald (Paisley, Gran Bretaña, 1980). No han trascendido las causas de su fallecimiento, confirmada por la universidad en la que estudió durante cuatro años, Illinois. Desde 2008 a 2011 jugó en el Unicaja, adonde llegó de la mano de Aíto García Reneses, técnico con el que había estado también dos temporadas en Badalona y con el que extrajo seguramente su mejor baloncesto.

Archibald jugó 149 partidos (104 de ACB, 42 de Euroliga y tres de Copa) con el Unicaja, con promedios de 7.9 puntos, 4.1 rebotes y 9.5 de valoración en 18 minutos por partido. El mejor de todos, numéricamente y por trascendencia, una titánica final de Copa del Rey ante el Baskonia (2008/09), en la que firmó 16 puntos, 13 rebotes y cuatro tapones para 30 de valoración. Su actuación aquel día se recuerda en la última final de Copa que jugó el club. 

Tuvo en su mano un lanzamiento para forzar la segunda prórroga, pero dudó y se la pasó a Berni con el reloj ya acabándose. No borra el partidazo que hizo aquel día, en el que aguantó al equipo y realizó un enorme trabajo con Tiago Splitter y Will McDonald. “La gente recordará la última jugada. Hay noches en las que despierto pensando por qué no tiré, fue un error de lectura, espero tener una segunda oportunidad”, decía tiempo después.

Previamente, Archibald había jugado en Memphis, que le eligió en la segunda ronda del draft y donde compartió equipo con Pau Gasol, Phoenix, Orlando y Toronto, 44 partidos en total. Pamesa Valencia, Scavoloni Pésaro, Joventut y Azovmash ucraniano fueron sus equipos previos a llegar a Málaga, donde dejó un recuerdo de jugador profesional y buen tipo en sus tres temporadas. Jugó un último año en Zaragoza antes de retirarse tras jugar los Juegos Olímpicos de Londres con Gran Bretaña.

Archibald (2.12 metros) era un pívot rocoso que formó una pareja muy complementaria con Boni Ndong en el primer años de Aíto, que tenía en altísima estima la capacidad defensiva del jugador escocés, donde brillaba especialmente e interpretaba lo que quería el técnico madrileño. Después estaría al lado del también británico Joel Freeland, que a través de las redes mostraba su desolación. "Tan triste de oir esto. Gran amigo y compañero. Aprendí tanto de él...".

El escocés era expeditivo pero también inteligente. Notable reboteador ofensivo, tenía capacidad para acabar con las dos manos y también era valorado por sus bloqueos para generar espacios y liberar a los tiradores. Chocarse con él, aseguraban quienes entrenaban con él cada día, era como hacerlo contra un muro. Se fajó, incluso en una pretemporada tuvo una lesión en un ojo, se rompió el suelo de la órbita, y tuvo que jugar con una máscara tras estar parado unas semanas.

Fue en Málaga donde más tiempo estuvo Archibald como profesional, aunque enfrente estuvo también en un momento cumbre en la historia del club. Formaba parte de aquel Joventut que puso complicadísima la semifinal previa al título de Liga en 2006. Su batalla con Daniel Santiago, en la que saltaron chispas, también es recordada en aquella época de gloria del Unicaja.

Tras su retirada, Robert Archibald se instaló en Illinois, en las cercanías de Chicago, donde ya vivió cuatro años en su época universitaria. Hijo de jugador de baloncesto, llegó con 17 años desde Escocia para terminar el instituto y jugar en una universidad en la que alcanzó notoriedad y fama. Padre de un hijo, tenía una empresa de seguros, Archibald Ins and Fin Svcs Inc. Descanse en paz.

GALERÍA: Las fotos de Robert Archibald en su etapa en el Unicaja.

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