Unicaja Baloncesto Premio a una filosofía

  • Los jugadores del Unicaja destacan en el sellado del billete de España para el Europeo de 2022

  • Darío Brizuela anota 17 puntos y 10 Francis Alonso, con 12 rebotes de Rubén Guerrero

  • Si no se está en Euroliga el año próximo, será la columna para ir al Mundial

Guerrero, Brizuela y Díaz, en el España-Rumanía. Guerrero, Brizuela y Díaz, en el España-Rumanía.

Guerrero, Brizuela y Díaz, en el España-Rumanía. / Alberto Nevado / FEB

Rubén Guerrero recibe en el poste alto, pase a mano a mano a Alberto Díaz, que se la pasa a Francis Alonso. Tras una jugada atribulada, el escolta consigue levantarse y anotar limpio un tiro desde media distancia desde la diagonal. Es un jugada en la selección española de baloncesto, tres malagueños al alimón en la pista y una canasta con la vigente campeona del mundo. Es ante un rival muy menor, Rumanía, en unas ventanas descafeinadas por la ausencia de jugadores de NBA y de Euroliga. Pero no deja de ser un motivo de orgullo para el baloncesto malagueño y para el Unicaja por el trabajo que se hace en Los Guindos. Contribuyeron al billete al Eurobásket con una contundente victoria (94-41) por 53 puntos.

En el verano de 2018, el Unicaja dio un paso importante con la contratación, previo pagó de cláusula de rescisión, de Jaime Fernández, uno de los jugadores que cogió con las dos manos la oportunidad en las ventanas primigenias, en las que se pusieron las bases para el título conseguido en el mágico septiembre chino, pocos meses antes del estallido de la pandemia. Y desde ahí ha consolidado esa idea de fortificar un bloque nacional como camino para crecer. Sergio Scariolo ponía sobre la mesa el debate sobre la escasa cantidad de jugadores españoles en la ACB y la poca presencia en otras ligas europeas. El Unicaja es una excepción en este contexto y ello propicia el premio de esta masiva presencia de jugadores nacionales en la selección. Además de los tres malagueños, Darío Brizuela, jugador ya con pedigrí en esta selección de las ventanas, como Jaime Fernández, que estaba en la cabeza de Scariolo y que volverá en cuanto coja rodaje y supere las lesiones. Más a medio o largo plazo, Yannick Nzosa, con el que se sigue trabajando para lograr la nacionalización. El proceso ya ha comenzado, un par de asuntos burocráticos a resolver separan la aprobación en el Consejo de Ministros la nacionalización de por la vía de carta de naturaleza del congoleño.

Los cuatro cajistas cerraron su periplo con España participando del sellado del pasaporte para el Eurobásket 2022. Pudieron trabajar a las órdenes de Sergio Scariolo, algo siempre enriquecedor, y que el italiano les conozca más profundamente (su seguimiento del Unicaja es constante y varios de los ayudantes del club han trabajado habitualmente con él). Si el Unicaja no entra en Euroliga este año, será muy probablemente el esqueleto de la selección que tendrá que ganarse desde noviembre de 2021 la clasificación para el Mundial de 2023, esta vez con muchísima más exigencia que para el Europeo.

En el último partido, ante Rumanía, se dio la circunstancia de que había también un canterano cajista con el rival, el pívot Cristian Uta, que llegó a debutar a las órdenes de Joan Plaza en el primer equipo. Fue de lo más destacado en el endeble equipo rumano, en el que también estaba Popa, otro jugador que estuvo en etapa junior en Málaga. En su día, a Uta se le veía como proyecto del primer equipo, pero no limó sus carencias. Aun así, tenía su calidad.

Darío Brizuela, que acabó jugando de base, fue el cajista más destacado, con 17 puntos, máximo anotador de la selección (con 4/8 en tiros de dos y 3/5 en triples), más cinco asistencias y dos rebotes para 17 de valoración, el que más junto a Barreiro. Jugó 21 minutos. Fue titular, como Alberto Díaz (tres puntos, con 1/1 en tiros de dos, 0/2 en triples y 1/1 en libres, más cuatro rebotes y una asistencia en 21 minutos) y Rubén Guerrero, máximo reboteador del partido, con 12 rechaces, más dos puntos (1/5 en tiros de dos), dos tapones, dos robos y dos asistencias (15 de valoración) en 18 minutos. Salió desde el banquillo Francis Alonso, en sus primeros partidos con la selección. Un jugador de características especiales al que Scariolo sigue desde hace años y al que su gran comienzo de temporada valió esta llamada. Estuvo 14 minutos, en los que metió 10 puntos (3/4 en tiros de dos y 1/5 en triples). Fue el balance del último partido para los jugadores del Unicaja con la selección.

En Ljubljana, Volodymir Gerun contribuyó a la victoria de Ucrania sobre Austria (70-67) con ocho puntos (4/7 en tiros de dos), ocho rebotes y dos asistencias para 14 de valoración en 21 minutos. Ha tenido también minutos el ucraniano para coger más confianza en su línea ascendente tras el mal comienzo de campaña. Todos deben empezar a entrenar este miércoles con el Unicaja para pensar ya en el partido del domingo ante el UCAM.

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