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Unicaja - UCAM Murcia: Una gran victoria peligrosa (83-67)

  • El Unicaja pasa por encima del UCAM Murcia y está a un triunfo de la Final Four

  • El rival ensució todo lo que pudo el partido y avisó lo que espera la próxima semana allí

  • Lesión de Alberto Díaz

Kendrick Perry celebra una canasta.

Kendrick Perry celebra una canasta. / Unicaja B. Fotopress / M. Pozo

El Unicaja empezó como un trueno los cuartos de final de la Basketball Champions League y está a una victoria de jugar la Final Four. Fue una muestra de poderío y gran baloncesto. Es difícil jugar bien en encuentros de esta máxima tensión y lo consiguió el cuadro malagueño. Corazón caliente, cabeza fría. Con los hombres que vinieron para esta clase de partidos poniendo una alambrada y recordando al rival que es difícil tomar el Carpena. Muy difícil si hay el ambiente creado en este Martes Santo. Más de 9.500 personas encendidísmas y motivadas para vivir una gran noche europea. El Unicaja pasó por encima del UCAM Murcia (83-67), que jugó un partido por debajo de sus posibilidades. Habían calentado el partido sus dirigentes y entrenador hasta extremos poco aconsejables y fueron recibidos de manera proporcional a palabras gruesas e insinuaciones feas.

Es una victoria, no obstante, que tiene su peligrosidad. Es un play off y vale lo mismo ganar por uno que por 20 que por 30. Sí, la imagen y la manera importa, el mensaje del Unicaja fue muy potente porque focalizó en la pista toda su concentración y voluntad y se abstrajo de lo externo. Pero en Murcia la próxima semana habrá un partido absolutamente distinto, con un público enervado y con varios niveles más de agresividad de lo que mostró en Málaga el UCAM. Sito Alonso propuso un partido larguísimo. Protestando cada decisión (o la no tomada) de los colegiados. Su challenge en la primera jugada del encuentro fue una declaración de intenciones, siguiendo el prepartido. Alberto Díaz es soldado caído en la batalla y es posible que no pueda jugar el segundo partido por un esguince en su tobillo izquierdo. Jonathan Barreiro cayó en la trampa de Sadiel Rojas y se equivocó bastante, le agredió y fue descalificado a falta de cinco minutos con 28 arriba. No obstante, se llevó la ovación del Carpena. Bastante picante para lo que viene.

El encuentro fue un recital del Unicaja, de baloncesto sobre la pista y no de show externo. Pero estos primeros partidos de victoria cómoda en un play off tan corto entrañan su peligrosidad. Ibon Navarro y sus jugadores fueron siempre por delante, marcando la pauta, dominaron los 40 minutos, elevando progresivamente la renta. Dominando todos los aspectos del juego, desde el rebote hasta el rimo y los porcentajes. Tras el 18-5 de salida, el UCAM recortó pero al final del cuarto seguía la renta (23-10), que fue aumentando en cada periodo. Muchos jugadores a un nivel excelso. Will Thomas gobernando el partido en el poste bajo, Brizuela en su nivel cercano a MVP que le pronostican los general managers, Osetkowski robando balones con manos ágiles como si fuera un jugador de 1.80 y llevando un contraataque para lanzar un alley hoop a Carter, Perry como un rayo imparable, Barreiro acertado, Djedovic haciendo un trabajo sobresaliente con Anderson...

El partido estaba encarrilado al descanso (45-27) y sentenciado al final del tercero (68-45). Se trataba ya de que no hubiera lesiones. El staff del UCAM Murcia se dedicaba a provocar a la grada lanzando besos como parte del show aparejado. En baloncesto sólo hubo color verde. En lo otro, el UCAM ganó de calle pese a la pelada de cable de Barreiro. 1-0 y a una victoria de la Final Four con dos bolas de partido. La primera, el próximo miércoles en Murcia.

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