Baxi Manresa-Unicaja: Una visita al dentista (12:00)
En un momento valle de la temporada, con problemas físicos en jugadores claves, el Unicaja visita la pista del Baxi Manresa, donde el año pasado perdió por 40 puntos y aguarda un equipo duro
Manu Trujillo, una opción
En una espiral de partidos sin descanso hasta la Copa del Rey, el Unicaja regresa a Cataluña, de Badalona en la BCL a Manresa en la ACB (12:00 horas, DAZN). Un partido en el siempre incómodo cubil del Bagés, un lugar donde tradicionalmente el equipo cajista ha perdido más que ganado. Los malagueños han disputado en tierras manresanas un total de 44 partidos en todas las competiciones, con 20 triunfos por 24 derrotas. Ya la pasada temporada el Unicaja cayó por un contundente 109-69, resultado que recuerda la dificultad de abordar al cuadro catalán, que sigue con Diego Ocampo en las riendas en la senda que dejó construida Pedro Martínez. Con cambios en la dirección deportiva por la marcha de Xevi Pujol a Manresa, pero con una idea concreta, con un estilo determinado y característico y siempre como ese trampolín de jugadores para equipos de mayor poderío, en un ciclo que no deja de retroalimentarse.
El Unicaja está en un momento complicado desde el punto de vista físico. En un método en el que se impone la disponibilidad de los 12 jugadores, están las bajas de Alberto Díaz y Killian Tillie y viajó el canterano Manu Trujillo, el recurso mientras no se incorpora un jugador, que se espera que cristalice en las próximas horas. Es una necesidad, entienden los técnicos y la dirección deportiva. Castañeda no resultó y el perfil de Audige, aunque puede desenvolverse como base, no cubre hasta donde no puede llegar un Kendrick Perry al que tampoco se quiere exprimir. Es el hombre que marca el estilo y subir hasta los 30 minutos por partido puede ser una excepción, no una rutina.
11-6 fue el balance con el que se acabó la primera vuelta. Es notable vistas las circunstancias, se estuvo a una victoria ante el Baskonia, partido que se tenía en el bote, de ser cabeza de serie. Sucede que tras acostumbrarse a la excelencia del trienio previo hay que dimensionar en el momento en el que se está. Y en este tiempo todos los equipos españoles de Euroliga no estaban cerca de su tope, lejos de ser optimizados. Hoy figuran tres entre los seis primeros de la mejor competición de Europa. Más allá del proceso propio de reconstrucción con marchas importantes, los buenos están mejor.
El juego, es cierto, no nace tan natural y fluído, también los rivales van conociendo y ajustan mejor, también mentalmente están libres. Ha cambiado el Unicaja, en ritmo y en sistemas, es un equipo distinto. Pero conserva la competitividad. Ya sabe que no le sobra para ganar en ninguna pista de la ACB, hubo derrotas feas en Lugo y Andorra, amplias en diferencia en duelos en los que el equipo no pareció enterarse dónde estaba. El Manresa tiene la facultad de hacer complicado cada partido que disputa en su feudo para el rival. Un contrario activo y pegajoso, un público ruidoso y cuatro victorias de distancia con el descenso, lo que siempre libera a los equipos para competir por algo más.
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