Boza Maljkovic: “Hoy los entrenadores miran el cronómetro: 23 minutos un jugador, yo digo 40 si lo merece”
El exentrenador del Unicaja deja varias reflexiones sobre la forma actual de dirigir desde el banquillo, desde el reparto de minutos hasta el uso de los tiempos muertos
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Cada vez que habla de baloncesto Bozidar Maljkovic (Otacec, 1952), uno tiene que ponerse de pie. El entrenador que llevó al Unicaja a una dimensión superior y conquistó la Copa Korac de 2001, el técnico que marcó una época y que aún hoy mantiene un bonito nexo con el club, del que es embajador. Maljkovic, que en este 2026 deja de ser presidente del Comité Olímpico de Serbia, guarda un profundo cariño por Málaga, un sentimiento además plenamente recíproco. Se deja ver por la ciudad de vez en cuando.
En unas declaraciones al medio serbio Meridian Sport, Maljkovic analizaba algunas de las tendencias actuales en la forma de entrenar y dirigir a los equipos, en un contexto marcado por calendarios cada vez más exigentes, plantillas largas y un reparto muy equitativo de minutos que se ha extendido prácticamente a todos los niveles competitivos, desde la Euroliga hacia abajo. Es un modelo que el Unicaja ha sabido interpretar como pocos en este ciclo floreciente, llevando ese equilibrio de roles a su máxima expresión, parte del sello. Pero el técnico serbio, con ese tono inconfundible de quien habla desde la experiencia y la autoridad, ofrecía su particular visión. “Yo dirigía los equipos completamente al contrario de como lo hacen hoy los entrenadores. Ellos miran el cronómetro… alguien les ha dicho que un jugador puede jugar como máximo 23 minutos. Yo digo: no, 40, si lo merece, porque llegará la final. En la final no vas a mirar el cronómetro para que un gran jugador juegue poco tiempo. No. El jugador juega hasta el final. Decide él, no decido yo”, reflexionaba Boza.
Y ahora también hablaba de la gestión de los tiempos muertos y de la preparación del juego. “Otra cosa es la pizarra en los tiempos muertos. Esos entrenadores de portátil, ese dibujo moderno… todos juegan las mismas jugadas. Hay que innovar. Yo ya en el Radnički tenía mis propias jugadas, en defensa y en ataque. En verano hay que trabajar, ver dónde te equivocaste y hacia dónde va el baloncesto. No puedo escuchar casi ningún tiempo muerto, salvo el de unos pocos entrenadores. El equipo llega y el entrenador dice: ‘bien, chicos, vamos al siguiente ataque… tú ponte aquí, tú ponte allí…’. Eso se hace en el entrenamiento.”
Maljković, que sigue muy atento a la actualidad cajista, ya había dejado reflexiones similares, por ejemplo en Belgrado, en la antesala de la Final Four de la BCL de 2024, cuando también analizaba el estado del baloncesto contemporáneo. “Hay equipos que no quiero ver, no quiero decir los nombres (risas). Su juego, comportamiento y las ideas del entrenador, cosas que no quiero ver. Málaga está en el otro lado, en el otro nivel. Siempre viajo mucho, ahora trabajo mucho. En la NBA nada me gusta, Jokic es un fenómeno y lo quiero mucho, él jugaría mucho conmigo. Lo vi hace poco y le dije que era un catedrático para los americanos. Es el mejor jugador del mundo. Siempre era difícil desde Sabonis, Marciulionis, Petrovic o Gasol. Si te has criado en Europa cuesta, llevas como una etiqueta. Pero ahora en la NBA no hay defensa. Antes había mala defensa, pero los play off eran duros, ahora tampoco…”.
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