Breogán-Unicaja: Baño helado en Lugo (98-82)
Nefasto partido del Unicaja en el primer partido de 2026, con una imagen preocupante de inferioridad ante un Breogán excelso que dominó desde el minuto 15 de partido con bastante autoridad
Las fotos del partido
El Unicaja recibió un baño de baloncesto en Lugo (98-82). Una ducha fría para comenzar 2026 en un encuentro que fue lo contrario que pregona y ha demostrado este equipo, también esta temporada. Se entienden las derrotas, no rematar diferencias a favor, con los equipos de Euroliga, pero no puede entenderse y tolerarse esta imagen por más que delante estuviera un equipo que practica, pese a su presupuesto reducido, un excelente baloncesto ante el que no hubo respuestas. La idea de Casimiro fue por delante desde el minuto 15. Cuando dejaron de entrar los triples con un porcentaje anormal, la nada con alguna honrosa excepción. Un boquete defensivo, una fuga en el rebote y detalles preocupantes, con brazos bajados con medio partido por jugar. No es este un Unicaja reconocible, no se pueden tirar partidos así.
Empezó el Unicaja fluído en ataque, con un alto porcentaje en triples. Y a veces es contraproducente sumar con facilidad desde lejos. También explotaba Balcerowski ante Brankovic encontrarse un jugador de características similares pero de menor nivel. Estiraba el equipo malagueño al galope con Killian Tillie (tres triples sin fallo) para gobernar 15-21, aunque los gallegos ya recortaban tras 10 minutos (22-25). Habían causado poco impacto positivo tanto Perry como Duarte, había jugado mejor el Unicaja con Alberto al mando. El descarte de Webb propiciaba unas rotaciones distintas, con minutos como cuatro para Jonathan Barreiro. Y ahí el Breogán empezó a cambiar la tendencia del duelo. Siendo agresivo buscando el aro, también con más garra para el rebote (14-10 para los locales al descanso, seis en ataque). Tenía ahí mucho campo de mejora el equipo de Ibon Navarro, que ofensivamente estaba colapsado. Alberto Díaz daba aire con dos triples seguidos, pero el Breogán metía muy sencillo (12/15 en tiros de dos, un 80%) para adquirir una renta de siete puntos tras 10 minutos. La jugada final, con un tiempo muerto pedido por Ibon que acababa con una falta de ataque de Perry ejemplificaba que había cortocircuitos.
La salida tras el descanso fue desalentadora, con poco acierto y con la intensidad del Breogán elevándose sin que el Unicaja tuviera respuesta. Pérdidas absurdas, errores en el tiro y 60-46 con el tiempo de Ibon Navarro. La salida del mismo fueron dos posesiones agotadas ante la defensa potente de un Breogán que no dejaba de crecer y dos triples de Andric, un temporero que tiene ese hambre, subían a 20 puntos (68-48). En un parpadeo, el Unicaja reducía con puntos de Rubit y triples de Alberto y Duarte (70-60), en un parcial de 10-0, con tiempo de Casimiro por medio. Erraba un par de situaciones claras para bajar aún más al final del tercer cuarto (72-60). Peleó el Unicaja, con algo más de brío y Tyson Pérez reboteando, pero encontró de nuevo su espaciado el Breogán para meter triples liberados desde las esquinas por medio de Francis Alonso, Andric y Mavra y liquidar a los malagueños de forma merecida. Un dos más uno de Francis hacía más sangre. Estamos ya en enero y aún no se ha alcanzado la fiabilidad esperada, no sólo fue la derrota sino el cómo. Y la próxima semana, visita al mejor equipo de la Euroliga. La Copa aún hay que trabajarla. A ver si no hay que acordarse del -16 de Lugo.
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