Unicaja

Brizuela, en la corte de los reyes de la ACB

  • La Liga Endesa elaboró un informe estadístico de 2020 y el vasco está entre los 10 primeros en anotación, triples, partidos y minutos

Brizuela, con las manos en la cabeza en un partido en el Carpena. Brizuela, con las manos en la cabeza en un partido en el Carpena.

Brizuela, con las manos en la cabeza en un partido en el Carpena. / marilú báez

Hace poco más de un año el Unicaja dio un estruendoso golpe en el mercado y fichó a Darío Brizuela. Un movimiento con mucho impacto en su momento. El vasco era un jugador en clara progresión y con una muy interesante proyección. La duda estaba en si podía ser cola de león, en el buen sentido de la expresión. 13 meses después se celebra aquella ambiciosa maniobra desde Los Guindos para que el escolta recalara en Málaga. En 2020 ha sido numéricamente el mejor cajista y se ha asentado como internacional a las órdenes de Sergio Scariolo, siendo uno de los líderes de la España de las ventanas. También es una de las primeras espadas del equipo malagueño. 

Un 2020, donde confluyen la temporada 2019/20 y 2020/21, donde se coló entre la corte de los reyes estadísticos de la ACB. Está entre los 10 mejores de cuatro categorías, lo que habla de su impacto en los partidos. Quinto en anotación con 415 anotados en la Liga Endesa, en un apartado que lideraron Mirotic y Shermadini con 453. Décimo, curiosamente, fue Avramovic, con 356. Quinto también terminó en número de encuentros jugados, con 32 en todo el año. 32 que igualmente disputaron Waczynski y Gerun, por los 31 de Deon Thompson y Rubén Guerrero. El líder, Oriola, con 34.  Más abajo estuvo en minutos, séptimo, con 720. Tavares dominó yéndose hasta los 804. Y octavo acabó con triples, metiendo 52 lanzamientos más allá del 6.75. Benito se fue hasta los 68 y Salin finalizó tercero (59). Pero el gran rey fue Giorgi Shermadini y esa versión destructora que no trasladó al Carpena y sí exhibe en el Iberostar Tenerife. Acabó como el jugador más valorado (592), en una carrera donde adelantó a otras estrellas como Tavares (579), Mirotic (547) y Campazzo (496). 

En una clasificación particular del Unicaja Brizuela gobernó en los números. En los 48 duelos del equipo malagueño, contando ACB y Eurocup, fue el más utilizado por Luis Casimiro (1.063 minutos), el que más anotó (620 puntos, con 12.9 de media) y que más valoró (540). Datos concluyentes. Si se cierra el foco y la muestra es la presente campaña hay muchos registros que no cambian. 23 minutos en pista en los que mete 14.1 puntos y da 3.6 asistencias (de los no bases es el que más pases de canasta da) para 13.1 de valoración. En los principales apartados estadísticos está arriba. Es curioso y habla de la evolución del baloncesto que de los 27 encuentros que jugó desde que comenzó el curso sólo en dos lo hizo como titular. Se siente cómodo en ese papel de sexto hombre y ha encontrado su hueco para producir. 

Da rotación a Francis Alonso, una de las apariciones de la ACB, y su juego desde el verano, al menos en los partidos, es más rico. Ha tenido muchos tramos como base por la plaga de lesiones en el puesto de base y está en el proceso de ser un jugador con más registros. Lo explicaba Casimiro en una entrevista con este medio: "Me dijo en verano que había pensado en lo que le había dicho y que lo había visto claro. Tu margen de mejora viene por aquí y por allí, le dije, dos aspectos fundamentales de tu juego que van a ayudar al equipo y a que seas mejor jugador. Está haciéndolo y poniendo de su parte, dentro de que su gen como competidor es el aro y eso es importante. No quiero que lo pierda. Si eres finalizador, buen manejador. Si es más generador va a ser mejor jugador". Lógicamente, aún le queda margen de mejora. 

Es uno de los pilares del interesante proyecto del Unicaja y también de la apuesta por el bloque nacional. Su fichaje se entiende mucho desde ahí. Está atado hasta el 2023, sólo Nzosa tiene un vínculo más largo, lo que no debería traer sorpresas. En la escala salarial está en un punto intermedio, donde también es valorado. Está plenamente adaptado en la ciudad, donde vive con su pareja con la que ya hay planes de boda. También en el club. "Estoy sorprendido para bien con el club. Yo quiero estar aquí mientras el club vuelve a conseguir esas cosas. La imagen que tengo es la mejor posible", reconocía meses atrás. Su línea es ascendente, como se presuponía, y ha completado un primer año como cajista (muy alterado por la pandemia del COVID-19) notable. Ahora el reto es dar un paso más. 

Tags

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios