El camino al revés de Darío Brizuela

Movistar Estudiantes - Unicaja

Se medirá por primera vez este domingo al Estudiantes, con el que ganó en noviembre en el Carpena, en Madrid

"Va a ser raro ir como visitante y ver a amigos en el equipo contrario", admite el vasco: "pero lo que ocurra entre las cuatro línea va a ser igual"

Darío Brizuela, antes del Movistar Estudiantes-Unicaja

Darío Brizuela vivirá una situación paradójica este domingo. Se enfrentará por primera vez en su vida al Movistar Estudiantes. El club en el que se formó desde edad cadete, en el que estuvo casi una década desde que llegara seducido por Nacho Azofra y del que se marchó hace menos de dos meses rumbo al Unicaja. Brizuela ganó esta temporada en Málaga como jugador del Estudiantes. Este domingo intentará vencer con el equipo malagueño en Madrid.

En una entrevista con este periódico hace justo un año, Brizuela explicaba que tenía un hondo sentimiento estudiantil. "Llegué con 16 años a un club de cantera, desde un club de San Sebastián también de cantera. Ha sido fácil empaparme. Veía desde los 10 años en el Easo ese modelo de trabajar mucho. Llevo ya ocho años en un club que te da la oportunidad y te cuida. Te empapas de eso. Además, yo tenía un tío que era muy aficionado al baloncesto y era muy de Nacho Azofra. Me insistía en que me fijara en él, en cómo jugaba, cuando yo era pequeño. Era inevitable, la familia era del Baskonia pero también seguía al Estudiantes por Azofra. Cuando eres niño eres una esponja y todo lo que recibes lo asumes, yo recordaba a Azofra como algo muy bueno. Y quien se acercó a mis padres desde el Estudiantes para que fichara con ellos fue Azofra", recordaba Darío Brizuela entonces.

El cariño no cambió, pero el vasco sintió tras el primer tramo de temporada que su carrera debía dar un giro. El verano pasado, el Estudiantes igualó una alta oferta del Valencia para retenerlo. Pero había quedado claro que había una necesidad de un salto a un equipo con aspiraciones más altas. La marcha de Brizuela ha hecho daño deportivo (económicamente fue un respiro) al Movistar, que sólo ganó uno de los siete partidos que jugó desde que se marchó el donostiarra (el Unicaja ganó cinco de esos siete en ACB). A su marcha, hubo un comunicado del Estudiantes y unas declaraciones del presidente que intentaban atribuir al jugador la responsabilidad de su marcha.

Brizuela, muy contento en Málaga, donde ha caído de pie con un núcleo nacional que ya conocía. Pero, eso sí, no es un partido más el de este domingo (18:30 horas en el WiZink Center). "Lo que es diferente para mí es el prepartido, el viaje; va a ser raro ir a Madrid de visitante y ver a amigos en el equipo contrario. Eso va a ser lo extraño. Luego cuando empieza el partido va a ser un partido más, no me tengo que olvidar de jugar al baloncesto, que es mi trabajo. Al final durante los 40 minutos todo lo que ocurra entre las cuatro líneas va a ser igual, no importa que sea en Madrid o en el campo que sea. Lo que va a ser diferente va a ser lo anterior a lo que es lo importante, el prepartido, ver a gente con la que has convivido nueve años, este tipo de cosas”, afirma el escolta.

Brizuela advierte de que el Movistar será un equipo duro, que con el cambio de entrenador tendrá una agitación. "Llegamos bien, estamos jugando bien, haciendo en los entrenamientos un muy buen trabajo, pero la dinámica de ellos es verdad que es mala pero es engañosa. Ellos han cambiado de entrenador esta semana, yo conozco a su entrenador [Javier Zamora], sé que les va a imprimir un montón de garra y ganas de competir, y es probable que nos encontremos un equipo distinto al que íbamos viendo. Así que tenemos que salir con todo el respeto del mundo al rival, van a hacer un buen partido seguro y nosotros tenemos que estar ahí para competir porque es un ciclo nuevo para ellos y seguramente que tengan un montón de ganas en el primer partido”.

No será el de Brizuela el único reencuentro con su ex equipo. Jugadores como Carlos Suárez, Jaime Fernández e incluso los técnicos Luis Casimiro y Germán Gabriel tienen pasado colegial, mientras que en el otro bando Aleksa Avramovic se medirá por primera vez al Unicaja tras ser traspasado temporalmente al conjunto madrileño el pasado mes de diciembre. “Es verdad que este año es un partido con un poquito de morbo, porque yo salgo de allí, Aleksa está ahí, Jaime y Carlos también fueron ex jugadores, Luis es ex entrenador… pero nosotros somos conscientes de que lo importante es el partido, y una vez que estemos en el campo nos tiene que dar igual jugar en pista del Estudiantes, nuestra cancha… tenemos que estar al 100%, hacer un buen trabajo y salir ganando del partido”, ahondó Brizuela.

Acerca de las claves para sacar adelante el partido, el escolta declaró que las claves para obtener el triunfo en el WiZink Center “son estar bien atrás, ser sólidos atrás en el rebote ya que eso nos invita a correr, y tener cuidado con ellos. Es un equipo de rachas, que nos puede hacer unos parciales muy grandes, y cuando ocurra eso, que ocurrirá, hay que estar preparados, saber parar el partido y volver a estar sólidos”.

Como resumen más general, Brizuela insistió en que "hay que tomárselo como un partido más". "Es importante para nosotros porque estamos en una dinámica muy buena y hay que intentar alargarla lo más posible porque aún nos estamos jugando cosas en Eurocup. En Liga Endesa tenemos que acumular victorias, y, en lo personal, estoy con ganas de volver a la que fue mi casa, ver a toda la gente con la que compartí un montón de tiempo, pero sin olvidar que es un partido y hay que ganarlo”.

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