El espectacular preámbulo en el aeropuerto con la afición
Si se trataba de insuflar energía, igual ese gramo de fuerza definitivo para marcar en el minuto 122 de un partido eterno lo acumuló el Málaga con esa espectacular despedida en el aeropuerto que el malaguismo brindó al equipo antes de embarcar rumbo a Barcelona para después desplazarse a Tarragona. Más de 2.000 personas acudieron a la terminal a las 16:30 horas del viernes para decir bendecir a sus ídolos. Especialmente aclamado Roberto, que fue literalmente llevado en volandas por la plebe.
Muchísima juventud, niños y adolescentes, ataviada con motivos blanquiazules ante una plantilla que miraba asombrada el despliegue que habían generado en la ciudad. Había tenido un ensayo con el vuelo previo a Vigo tres semanas antes, pero esto fue algo diferente. El equipo se alojó en la costa tarraconense, lejos de la capital para evitar lo que le sucedió a la expedición del Ceuta, rival anterior, que vio cómo obstaculizaron su sueño con ruidos durante la madrugada desde el exterior. Fue el preámbulo, el inicio de un fin de semana mágico que comenzó con buen pie con ese apoyo.