Fichajes Unicaja: Rendimiento inmediato y pegada
Horas intensas en los despachos del Unicaja, que recaba información y explora distintas vías en el mercado, entre ellas la sugerente opción de Lorenzo Brown
"Necesitamos a alguien"
El Unicaja rastrea el mercado en busca de un base que pueda ofrecer rendimiento inmediato. El equipo malagueño entra en una fase decisiva de la temporada y el margen de espera es limitado, aunque en el club se insiste en la necesidad de acertar antes que precipitarse. La intención es contar con el refuerzo en Málaga lo antes posible para que pueda aportar desde el primer momento. El calendario aprieta y ahoga. Tres partidos de Liga ACB (Manresa, Andorra y Real Madrid) marcan el corto plazo del Unicaja, compromisos importantes para sostener el rumbo y la buena dinámica del equipo. Pero, sobre todo, el foco está puesto en la BCL, donde el conjunto malagueño necesita sumar en las dos próximas jornadas para no entrar en un escenario comprometido de cara a la clasificación para cuartos de final. Más a lo lejos aparece la Copa del Rey, todavía en otra vida del calendario, pero muy presente como puerto final del proceso.
En Los Guindos se viven horas de máxima intensidad en los despachos. Se escrutan diferentes perfiles, se recaba información y se multiplican las conversaciones con distintas agencias de representación. Es una bala relevante para que el Unicaja dé un chute a la plantilla en aspectos donde el equipo va justo, especialmente en generación y pegada. Incluso antes de la baja de Alberto Díaz, el equipo no iba sobrado en esas funciones, con demasiado peso en Kendrick Perry y un Alberto Díaz todavía más estructural esta temporada. El Unicaja busca ahora una alternativa que no habría entrado en escena si el fichaje de Castañeda hubiese respondido a lo esperado. Ese objetivo, además, está condicionado por la planificación a medio plazo. Los tres bases de la próxima temporada tienen contrato en vigor: Alberto Díaz (2028), Kendrick Perry (2027) y Melwin Pantzar (2030). No se ha contemplado la opción de cortar la cesión del base sueco en el Bilbao Basket, tanto por respeto a su proceso de crecimiento como por el elevado coste económico que supondría.
La idea es firmar a un jugador hasta final de temporada, no solo para cubrir el corto plazo de un mes de competición en el que apenas hay margen de adaptación, sino para disponer de una alternativa fiable de aquí a junio. En ese escenario aparece la vía potente de Lorenzo Brown. Muy querido en España desde aquel Eurobasket de 2022 en el que emergió el llamado Lorenzo de Albacete, uno de los grandes protagonistas de un campeonato para el recuerdo, Brown se encuentra apartado del Armani Milán y buscando una salida, una situación que el club malagueño ha valorado en las últimas horas. A nivel mediático, su posible llegada supondría un movimiento de relumbrón para el Unicaja en un mercado marcado por la escasez de oportunidades de ese calibre. El americano renunció el pasado verano a disputar el Eurobasket por motivos personales y, desde su salida del Panathinaikos y su posterior llegada a Milán, su carrera ha entrado en una fase más oscura. Solo 13 partidos oficiales esta temporada (12 de Euroliga) tras varias lesiones durante el curso. A favor de una eventual incorporación es que no podría disputar la Euroliga con otro equipo en lo que resta de curso, una circunstancia que reduce el número de competidores. En el debe aparecen la falta de ritmo competitivo, las dudas físicas y una edad de 35 años que obliga a un análisis minucioso, además de la mentalidad con la que afrontaría un posible desembarco en Málaga. Es una de las opciones que maneja la dirección deportiva del club, junto a otras que siguen abiertas sobre la mesa.
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