Ibon Navarro, 4.500 palabras para entender el momento del Unicaja tras la Copa del Rey

Una profunda reflexión del técnico vitoriano: "Ahora mismo veo al equipo dolido, pero esto sigue"

El Unicaja, en el mercado

Ibon Navarro, pensativo.
Ibon Navarro, pensativo. / ACB PHOTO

Tuvo una comparecencia intensa Ibon Navarro en la previa del Girona-Unicaja, la primera tras un largo parón y con suficiente margen para la reflexión tras esa versión decepcionante en la Copa del Rey. Distentido el técnico para analizar el momento actual. “Nos ha venido bien no vernos en unos días, muchos menos que en otras temporadas, pero las circunstancias son muy diferentes. La verdad es que el equipo ha trabajado muy bien, con los problemas y carencias que tenemos. Hemos podido hacer una pequeña pretemporada en términos de cargar a los jugadores, controlándolos. Intentar paliar algunas carencias que estábamos teniendo a nivel físico. Y a medida que se han ido incorporando el resto de jugadores, aunque demasiado lentamente, con un entrenamiento entre todos los jugadores, creo que el nivel de trabajo ha sido muy bueno, con un punto de seriedad por encima o de alegría por debajo de lo habitual, porque todos tenemos claro de dónde venimos. Hemos hablado muy poco, porque lo que hay que hacer es trabajar. Tenemos que trabajar, paliar los problemas, reducirlos al máximo, e intentar ser lo más competitivos posible”.

A Ibon se le cuestionó por una frase que verbalizó tras la derrota con el Madrid en Valencia. "Le he dicho a los jugadores que fuera de ese vestuario, nadie sabe lo que está pasando, y que tiene que seguir así", dijo en caliente en el Roig Arena. Palabras que pueden dar lugar a la especulación. Lo matizaba Ibon. “Tenemos problemas que son muy evidentes, que los veis todos. Y otros que no veis porque los jugadores son personas, y tenemos problemas donde nos intentamos ayudar los unos a los otros. Es muy fácil estar en las buenas, pero hay que estar en las malas. Son cosas que evidentemente no pueden salir del ámbito personal de los jugadores, no hay ningún problema dentro del vestuario, todo lo contrario. Pero es más fácil sacar una conclusión negativa que preguntar. En absoluto. Hay problemas evidentes, solo hay que ver la esquina en el banquillo del partido de Copa y antes el de liga con el Madrid. Nuestros dos cuatros están lesionados, nuestro cinco más importante está lesionado; nuestro jugador más carismático en defensa e identidad, Alberto Díaz, que no tenía que haber jugado en Valencia, fue un acto desesperado. Lo que más me gusta es ver a los jugadores que están intentando apoyarse entre ellos. Me siento muy orgulloso de esto”.

“El equipo es como un ser vivo. Hay veces que hay que hablar y otras veces que no, como dice Djedo. Y han hablado entre ellos después del partido. Cada uno ha llevado el luto a su manera, desde la autocrítica. Yo el que más, porque cuando ves el partido, intentas transmitir algo al equipo para que no entre nadie en pánico, y lo que acabas transmitiendo es lo contrario. Eso por un lado. Y luego ver que los jugadores, no voy a decir que se rindieron muy pronto… También nos encontramos un Madrid muy serio, que nos tenían muchas ganas, esto hay que decirlo. Se juntó la impotencia, la capacidad, la falta de recursos, la falta de soluciones, el intentar transmitir calma y se transformó en falta de mordiente. Esto lo hemos hablado a nivel grupal, personal. Y ya está. Esto sigue. No nos podemos quedar ahí. Nos quedan cosas muy importantes, empezando por el partido del domingo, que es importante porque Girona viene fuerte. Nos gustaría ser un equipo de play off en BCL y ACB, hay que pelearlo. Y tenemos nuestros retos, que son menos luminosos y brillantes que en años anteriores, pues sí. Y aunque todo el mundo intente empujarnos, tenemos que seguir aprendiendo de lo que nos está pasando. Y cuando acabe la temporada, sacar conclusiones, ver del proyecto qué hay que cambiar para mejorarlo, qué cosas no han funcionado y ver qué pueden funcionar. Ahora mismo veo al equipo dolido, sobre todo los jugadores que han vivido estos años, que están dolidos; los que han venido y tenían unas expectativas, se encuentran una realidad distinta. Se genera ahí un caldo de cultivo. Seguramente nos vaya a costar. Necesitamos hacer nuestro camino y no arrastrar este desastre”, desarrollaba el técnico.

Y a todo esto, el Girona. Partido muy exigente en Fontajau para reanudar la competición, 48 horas antes de esa cita importantísima en Chalon, aunque Ibon decía que "no pensamos nada en lo del martes. El partido del domingo es complicado e importante. Es un equipo que hasta el parón, al igual que Bilbao iba en una línea ascendente de juego y resultados, pues ellos igual. El partido que pierden en el Palau es para ganarlo. Un equipo que juega muy bien con el marcador en contra, con las cosas muy claras, muy físicos, duros. El equipo que más tiros libera de la liga, con más intentos, el segundo con más asistencias. Un equipo con mucha facilidad para tirar de fuera, con una incidencia de las canastas de dos escasa, no así en su tiro de tres. Y una plantilla muy grande, que te exige mucho a nivel físico. El partido de ida se rompe con tiros de Tyson Pérez. Siempre haciendo la goma. El control de ritmo, pérdidas, balance defensivo, rebote, cosas que van a ser muy importantes”.

stats