Unicaja Baloncesto | Entrevista Jaime Fernández Jaime: "Málaga me encanta, es un sitio para estar muchos años"

  • El escolta se sincera en 'Málaga Hoy' en una reposada charla donde no rehúye ningún tema

  • "Casimiro me deja disfrutar en la pista", reconoce

Jaime Fernández posa para 'Málaga Hoy' en la pista del Carpena. Jaime Fernández posa para 'Málaga Hoy' en la pista del Carpena.

Jaime Fernández posa para 'Málaga Hoy' en la pista del Carpena. / javier albiñana

Es la bandera del Unicaja de Luis Casimiro. Su triple frente al Real Madrid quedará como una de las imágenes icónicas de la década en el libro cajista. Jaime Fernández (Madrid, 1993) crece a pasos agigantados en Málaga, en una latitud que le tiene encandilado. El Carpena bebe los vientos por el 3 verde, que da argumentos sobre la madera. No le inquieta la bocina y tampoco la grabadora a un tipo cercano, educado y que se deja conocer.

–El partido con el Madrid imagino que ya se mira con otra perspectiva tras viajar a Belgrado.

–Es lo que tiene el deporte para bien o para mal, más jugando dos competiciones. No da pie a celebrar mucho porque enseguida tienes otros partidos. Cuando los momentos son malos es bueno porque tienes una oportunidad de inmediato de hacerlo mejor; cuando son buenos pues te molesta un poco porque te gustaría saborearlo un poco más.

–¿Cómo recuerda su triple decisivo?

–Al principio recuerdo que Luis Casimiro pintó la jugada y había un poco de confusión porque no sabíamos muy bien donde sacábamos. Me pintó prácticamente el último y encima era la tercera opción. Pensaba que no la iba a tocar y cuando recibí pensaba que los ánimos no estaban para otra prórroga y tenía que tirar de tres. La verdad es que tiré sin presión, no pensé en nada más que en levantar el tiro y salió bien.

–¿Es una de sus canastas más especiales?

–Fue una canasta bonita para mí y que además tuvo mucha repercusión. Espero que la victoria sea importante y que lo podamos refrendar con una buena racha ahora y seguir en una buena dinámica. A veces hace falta ganar un partido apretado para empezar una buena racha.

–¿Recuerda alguna igual?

–Esta es muy especial y bonita. No le voy a quitar mérito porque el partido fue espectacular, había un gran ambiente... fue una canasta espectacular. También recuerdo una ganadora contra Manresa con Estudiantes donde nos jugábamos el descenso. Hubo dos prórrogas y metí una para ganar el partido que fue muy bonita. Son las dos que más recuerdo.

–¿Le invitó a algo ya Dani Díez?

–No, no me invitó nada. Queda pendiente. Son cosas que pasan, tirar a fallar es difícil. Salió así y en la prórroga el partido fue más bonito incluso.

–Resulta paradójico porque tirar a fallar es algo que no se entrena.

–Es algo que no es fácil en absoluto. Lo primero porque tienes la presión de haberlo hecho mal en el primer tiro libre. Lo segundo porque tirar a fallar es complicado. A mí no me gustaría estar en esa situación porque no lo entrenamos nunca. Te tiene que salir en el partido y es difícil.

–Parece que se le vuelve a ver en plenitud.

–Siempre he dicho, desde que pisé el Carpena, que en la temporada hay momentos. Al final esto es tan sencillo y tan complicado como que la pelotita entre por el aro. Lo que intento es que el trabajo siga y que día a día vuelva a sumar al equipo con intensidad, buena predisposición y siendo consciente de que van a llegar malos momentos. Tengo que ser útil para el equipo en las buenas y en las malas.

–Hablaba Casimiro que había tenido una conversación con usted para que no se cargara de más responsabilidad de la que tenía. ¿Se cargó con parte que no le correspondía?

–Puede ser, quizás me metería más presión cuando hacía partidos buenos y la gente decía que no estaba al nivel. Eso me afectaba y pensaba en qué dirían cuando realmente jugase mal. Pensaba qué iban a decir. Es algo que tengo que aprender, que está conmigo. Hay que aprender de estas cosas, simplemente quitarme la presión y jugar al baloncesto y no escuchar lo que dice la gente. No tener estímulos negativos.

–Entiendo que es parte del proceso.

–Sí. Ahora estoy en un club grande, con responsabilidad y con cierta repercusión. Hay que aprender y lo estoy haciendo.

Me pintó prácticamente el último y encima era la tercera opción, tiré sin presión y la verdad es que salió bien

–Hablando de Casimiro, ¿qué le da?

–Es un entrenador que me deja hacer mi juego, disfrutar en la pista. A día de hoy lo único que me ha pedido es que ponga intensidad, que ayude al equipo... no me ha pedido que las meta o que las falle o me ha prohibido cosas. Creo que eso en un entrenador es muy importante, me da mucha confianza. Lo demostró haciéndome debutar, también cuando me quería en el Unicaja.

–¿Esperaba un acople tan rápido?

–Sinceramente tengo confianza en mí y visualizo las cosas como que van a salir bien. Creo que soy una persona bastante trabajadora. No trabajo para nada, sólo para ser el mejor jugador posible. La confianza siempre ha estado y luego la realidad es otra. No me ponía muchas expectativas. Sólo jugar y entrenar con intensidad y el baloncesto me puso donde estoy.

–¿A qué se debe esta explosión?

–Un poco de todo. Está claro que el estilo de juego de Luis va muy bien conmigo. Confía en mí y estoy jugando muy bien. Va todo unido. Cuando las cosas salen bien no es sólo por una razón. También mérito mío por el trabajo, la constancia y demás. Queda mucha temporada y hay que seguir porque nunca se sabe cuando llegará un mal momento.

–Quería recordar la torcedura de rodilla frente a Breogán. ¿Le quitó explosividad?

–Tengo bastante molestias en el cuerpo y sumar una más hizo que me costara. Estuve jugando con bastante dolor y no tenía la misma explosividad. Gracias a los fisios me recuperé, un poco más tarde de lo normal porque forcé para poder jugar. Ahora me encuentro bastante bien y no siento casi dolor.

–¿Se asustó en ese momento?

–Sí, me asusté mucho porque el movimiento fue muy feo. Por suerte sólo me hice un edema óseo. Pude seguir jugando el partido y lo hice bastante bien [acabó siendo el mejor de su carrera].

–Ahora apareció una gastroenteritis, ¿está ya recuperado?

–Todavía me noto un poco dolorido de la tripa. He ido mejorando muy poco a poco.

–¿Ha sido un problema frecuente en su carrera?

–No. Como hay muchos partidos entre semana he tenido que forzar para jugar y al final cuando no reposas pasa lo que pasa. Me dejó tocado, perdí tres kilos, pero estoy mejor.

–Su cuerpo también se está acostumbrando a esta exigencia.

–Es algo que no he vivido. Jugar dos competiciones lo hice en mi primer año que no viajaba con el equipo en Europa, en Andorra que duramos lo que duramos y este año. Es la primera vez que lo hago de forma continua.

–Vino hasta su madre...

–Ya sabes como son las madres, en especial la mía que me cuida mucho. Cuando se enteró que estaba mal y que no pude ir al Palau vino. Tengo que estar muy mal para no ir con el equipo al Palau. Estaba muy mal, tenía fiebre. Me dijo que si no había viajado ni para sentarme en el banquillo es que estaba muy mal y venía.

Estoy estudiando porque creo que es importante tener algo más que sólo baloncesto

–¿Cómo es su vida en Málaga?

–Muy tranquila. Disfruto de Málaga, del clima, de la gente, de los restaurantes... Estoy muy a gusto e intento disfrutar del sitio en el que estoy. La gente me trata bien.

–¿Le gusta conocer las ciudades?

–Sí. Tenemos algunas tardes libres y me doy algún paseo por el centro, me gusta muchísimo Pedregalejo y muchos sitios más. Fui también a Nerja en verano y voy conociendo sitios.

–Aquí vive sólo, ¿no?

–Sí, mi pareja viene cuando puede porque trabaja.

–También estudia.

–Estoy haciendo Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, pero este primer semestre he tenido dos asignaturas complicadas como Anatomía y Ordenación Jurídica y las he cateado las dos.

–¿Le sirve para desconectar?

–Sigo estudiando porque creo que es importante tener algo más que sólo baloncesto. Me interesa y me gusta la preparación física. No quiero estar las 24 horas pensando en baloncesto y sí hacer algo con mi vida. Si no puedo la dejaré, pero haré cosas. Cocina o lo que sea, creo que es importante no dedicarme solamente al baloncesto y ser un robot y sólo pensar en ello. En las tardes libres ver también partidos y 24 horas eso. Es importante tener más cosas para mí y para ser mejor persona. Es lo que intento.

–¿Ve mucho baloncesto?

–La verdad es que sí. En Andorra veía muchísimo, muchísimo. Tengo el NBA League Pass, pago por el Euroleague TV y el FIBA TV para ver la Champions League. Veía muchísimo. Este año, no sé por qué, me he saturado y sólo veo partidos que realmente me interesan. Si este domingo jugáramos contra el Madrid y antes lo hacen en Euroliga, pues lo veo. He acabado un poco saturado y cada vez veo menos.

–¿Hay algún equipo o jugador que le guste seguir?

–Ahora me gusta mucho ver a Doncic, me veo muchos partidos de Dallas. He jugado contra él dos o tres años y me gusta ver lo bien que lo está haciendo en la NBA. Además es de mi mismo agente [Quique Villalobos] y, más o menos, tenemos un poco de contacto. Sabemos el uno del otro. Me gusta también ver mucho a Damian Lillard, Kemba Walker... este estilo de jugadores.

–¿Le atrae la NBA?

–Para jugar yo lo veo bastante lejano. No lo pienso porque sé que como yo hay 1.000 jugadores americanos. Es muy complicado que yo pueda estar allí. No me quita el sueño, estoy centrado en el día a día.

–¿Ve Málaga un sitio para vivir muchos años?

–Sí, sí. Es un sitio que me encanta. El clima, la gente, la ciudad, la playa, el club... Es un sitio para estar años, estoy cómodo. No sé lo que pasará en el futuro, pero a día de hoy estoy muy a gusto.

Jugar contra Tenerife en la Copa va a demostrar de qué pasta estamos hechos, es un torneo precioso

–¿Qué pensó cuando su agente le informó del interés del Unicaja?

–Me hizo mucha ilusión y le dije que cuanto antes se hiciera, mejor. Tenía cláusula y no quería que se echaran para atrás. La verdad es que fue fácil. Cuando recibí un mínimo interés le dije que yo también estaba interesado.

–¿Cambió mucho la perspectiva que tenía desde fuera con la actual?

–Me ha sorprendido todo, desde las cosas más pequeñas hasta lo más grande como es la afición, sentir esto como tu casa. Aunque los jugadores lo ven normal yo cuando jugaba en el Palacio de los Deportes con el Estudiantes nunca entrenaba ahí. El poder entrenar en el Carpena, tener un nutricionista, los fisios... todas las cosas que hay son muy buenas. Estoy muy contento.

–¿Qué le está pareciendo el equipo?

–Lo estoy viendo bien. Es verdad que hemos pasado un momento malo, pero es completamente normal. Estamos ahora despegando de nuevo y espero que podamos seguir yendo para arriba y que podamos tener una buena racha que nos permita hacer una buena Copa y un buen play off de Eurocup. Las temporadas son así. Optar ahora mismo a todo es muy bueno. Yo además he vivido dos descensos y cosas muy malas por lo que estando en esta posición me siento fenomenal. Es una temporada buenísima.

–Parece que en el rebote y en defensa es donde más margen de mejora hay.

–En los aspectos tácticos hay cosas por mejorar. Está claro que la baja de Carlos Suárez nos ha perjudicado y creo que el rebote es algo que hay que mejorar. Todo viene un poco de la energía que tenemos. Al principio de temporada teníamos una energía positiva y una intensidad muy buena y eso hacía que defendiéramos muy bien y reboteáramos muy bien. Quizás de tanto ganar esa energía la perdimos un poco y estamos en la senda para recuperar esas sensaciones y esa energía que seguro que nos va a ayudar.

–Dijo alguna vez que el Unicaja le podía ganar a cualquiera, ¿lo piensa de verdad?

–Sí, aquí ganamos al Barça y al Madrid. Podemos ganar al Baskonia, pienso de verdad que podemos ganar al Tenerife, aunque ya hayamos perdido contra ellos. También pienso que podemos perder con cualquiera. Con los últimos, con el Estudiantes, contra el Murcia o cualquiera. Recuerdo muy pocos partidos fáciles en ACB; en Eurocup alguno, pero muy pocos. Es una línea en la que te puedes caer para un lado o para otro y hay que cuidar los detalles.

–La Copa es buen escaparate para mostrar lo que dice.

–Es un torneo precioso, muy bonito. Al final no pudimos clasificarnos como cabezas de serie y tenemos a Tenerife. Es un rival bonito para jugar porque en Málaga nos ganaron y muy bien. Jugar contra ellos nos va a demostrar de qué pasta estamos hechos. Si realmente vamos a dejar que Tenerife sea mejor que nosotros o vamos a demostrar que nosotros somos mejores y ganar.

–¿Puede pesar en lo psicológico que sea el rival de menos rango de los cuatro primeros?

–De favoritos o no favoritos no me gusta hablar porque hemos perdido con ellos en esta temporada y son cabezas de serie. Pretendo no pensar en ello y soy consciente de que hay que pelear cada partido para ganar. Más contra el Tenerife y con la temporada que está haciendo.

Mi puesto para el Mundial está muy caro, pero Scariolo ha confiado en mí desde el primer momento

–Por su momento y el del equipo estará esperando con ansia este momento.

–Odio ver la Copa por la tele, lo paso francamente mal. Es un torneo precioso, donde las aficiones se juntan. Pese a los precios está todo lleno y es muy bonito. Es a un partido y puede ganar cualquier equipo. Es única y me gusta estar en todas. Esta es especial porque es en Madrid, mi casa.

–Estará bien arropado.

–Sí, con mi familia y mis amigos. Es prácticamente en mi barrio. Espero poder estar muchos días.

–La Copa también le apunta a usted. ¿Siente presión?

–Ya veremos cuando llegue. Intento no presionarme mucho. Quiero estar tranquilo, como he estado toda la temporada. Quizás en momentos antes me llegue.

–¿Qué hace para abstraerse?

–Cuando tuve un mal momento me quité Twitter, por ejemplo. Intento leer lo menos posible y ya está. Centrarme únicamente en el día a día.

–¿Ser una persona muy responsable puede que haga que se bloqueé más rápido?

–Puede ser. Me gusta trabajar los aspectos mentales, que son importantes en un deportista. Hay que aprender de lo que me ha podido pasar en esta temporada y en anteriores y seguir en la línea en la que estoy y no presionarme porque no me ayuda en absoluto.

–El Mundial de China queda lejos, pero, ¿se ve con alguna opción?

–Es complicado, me gustaría ir está claro. Veo que mi puesto está caro, hay muchos jugadores muy buenos. Veremos a ver lo que pasa. Se lo tendrías que preguntar a Scariolo. Yo sólo puedo estar dispuesto, seguir haciendo mi trabajo y él es el que elige.

–El feeling con Sergio es muy bueno, ¿no?

–Sí. Ha confiado en mí desde el primer momento que hubo ventanas FIBA y estoy respondiendo. Conseguimos el objetivo y ya está. Tengo contacto con él y es un entrenador bastante cercano, aunque pueda dar la imagen de que no. Conmigo tiene una relación magnífica.

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