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Un libro en blanco

  • El aire a favor de la convincente victoria ante el Valencia ayuda antes del debut en la Eurocup en la siempre difícil cancha del Rytas

  • Una vía para hacer algo grande esta campaña

Jaime Fernández, defendido por Mike Tobey. Jaime Fernández, defendido por Mike Tobey.

Jaime Fernández, defendido por Mike Tobey. / mariano pozo / acb photo

El mejor momento de la última década del Unicaja se produjo en la competición a la que hoy regresa, la Eurocup. Fue hace año y medio y zarandeó de alguna manera a club y afición. Bajar un escalón sirvió de propulsión para regresar a la Euroliga. La presencia en la mejor competición del continente es efímera en el sistema actual si no se ratifica vía ACB. Y, cual Sísifo, el Unicaja de nuevo coge la piedra para escalar hasta la cumbre.

El Unicaja se bautiza en la Eurocup 2018/19 en uno de los lugares más sagrados del baloncesto en Europa, Lituania. Si no se pierde el enlace esta mañana desde Estocolmo, se estará presente en el partido. Un gran pabellón que suele presentar grandes entradas. El Zalgiris ha abierto la tijera respecto a los demás, incluido el Rytas, que estuvo varios años mirando de igual a igual al equipo con más tradición del país. En el palmarés del club de Vilnius hay dos ULEB/Eurocup (2005 y 2009). Rememoraba ayer Luis Casimiro que cuando la competición se llamaba ULEB Cup jugó una final y una semifinal con el Valencia Básket.

Entrenador y jugadores del Unicaja suman 321 partidos de experiencia en la competición

Crece la Eurocup, es una competición objetivamente mejor que la que ganó el Unicaja 2016/17. Más equipos (24 por 20 entonces), más clase media/alta (dan caché equipos turcos, italianos o franceses) y poderosos clubes con mayor presupuesto que el Unicaja. La enseñanza que le quedó de entonces a la plantilla malagueña es que hay que estar bien en el momento preciso. El Lokomotiv Kuban ganó 20 partidos la temporada pasada de manera seguida y perdió la final con el Darussafaka. Pero también hay que ser conscientes de que repetir un título con tres eliminatorias con factor cancha adverso puede resultar utópico. La primera fase en un sí o sí y después hay que pegar un buen zarpazo en el Top 16, que se disputa en un enero de tremenda exigencia.

Sólo dos jugadores de la plantilla del Unicaja no tienen experiencia en la Eurocup, Mathias Lessort y Kyle Wiltjer. Cinco fueron campeones en 2017 (Díaz, Díez, Suárez, Okouo y Waczynski) y los demás han tenido más o menos presencia en la segunda competición europea. También Luis Casimiro ha competido, de manera reciente además, en el torneo. Entre los 10 jugadores que sí han participado y el entrenador suman 321 encuentros en la Eurocup. No será un escenario desconocido para un torneo que maneja sus propios códigos.

El Rytas ha empezado con dos victorias en la LKL, competición doméstica. Brilló el pasado fin de semana DJ Seeley, al que tuvo a sus órdenes Luis Casimiro en Las Palmas la temporada pasada (23 puntos). El base Kramer, máximo asistente de la Eurocup la pasada campaña, regresa tras una lesión y es el líder de un equipo que tiene a otro americano, Sutton, en el interior como pieza importante más el coro de jugadores lituanos, sinónimos de buenos baloncestistas. Un gran escenario para el debut en la Eurocup. El último partido fue el 5 de abril de 2017, en Valencia.

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