Unicaja

Días de vino y rosas

  • Transcurridos 10 partidos oficiales, el Unicaja atesora un balance de 8-2 y los objetivos de Copa y ‘Top 16’ están bastante bien encarrilados

Luis Casimiro da órdenes en un tiempo muerto. Luis Casimiro da órdenes en un tiempo muerto.

Luis Casimiro da órdenes en un tiempo muerto. / Marilú Báez

Pocos días antes del inicio de la competición oficial, había cierto nerviosismo en el Unicaja. Más bien incertidumbre. El equipo iba un tanto a ciegas tras la desbandada de las ventanas y una pretemporada interruptus. Nuevo entrenador, cambio de ideas... Había cierto respeto a la competición, una sensación de estar corto de preparación por las circunstancias.

10 partidos después, la vida sonríe y se ve de color rosa en el Carpena. El equipo vuela con seis victorias consecutivas, un balance de 8-2 entre las dos competiciones, en las que están bien encarrilados los primeros objetivos de ir a la Copa y jugar el Top 16 de la Eurocup, y atrae con un juego alegre y estéticamente muy atractivo que engancha.

Suelen responder los protagonistas cuando se les cuestiona por las claves de este gran inicio del Unicaja que la "química" es esencial. La buena, se entiende. Los jugadores se están divirtiendo, es evidente por su lenguaje corporal, por la actitud del banquillo incluso en momentos delicados, por los gestos entre ellos. Y contagian. Mete 88.5 puntos por partido y recibe 79.5 por duelo el equipo malagueño. Hay muchas posesiones y Casimiro defiende la defensa del equipo, considera que no se debe mirar la cantidad absoluta, sino la relativa según el número de posesiones. Díaz, Lessort, Jaime Fernández, Milosavljevic, Shermadini y Waczynski han sido alguna vez el máximo anotador del equipo.

Hay que remontarse a marzo de 2017 para encontrar una racha de seis victorias seguidas como la que atesora ahora el Unicaja. Entonces se enlazaron cuatro victorias en Eurocup (segundo y tercer partido ante el Bayern y primero y segundo ante el Lokomotiv) más dos de ACB. Hace año y medio, pues, de aquello. Cierto es que el nivel de la Euroliga el año pasado complicaba ensartar triunfos y cuatro fue el tope consecutivo en la última temporada de Joan Plaza en Málaga.

Recalca Casimiro que hay margen de mejora y machaca con la idea de huir de la autocomplaciencia o el ombliguismo. Quedan todavía piezas por engrasar. Chirrían Dani Díez y Viny Okouo. Fue sintomático que ante el Tecnyconta saliera Pablo Sánchez en su debut como profesional con 16 años y Viny no pisara la pista. Díez ha tenido titularidades pero no acaba de enganchar un buen partido desde una buena prestación ante el Skyliners.

La lesión de Alberto Díaz resta potencial defensivo al equipo y seguramente se eche en falta en próximos partidos. Pero mientras, el listón lo ha puesto bastante alto el Unicaja, que ve la vida de color de rosa.

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