El Unicaja está en el mercado y valora fichar por la lesión de Alberto Díaz
El club malagueño escruta opciones por el momento actual del curso y para tapar alguna carencia detectada; se quiere a un jugador hasta final de temporada
Casi descartado para la Copa
Tras conocer la lesión de Alberto Díaz, el Unicaja se ve obligado a mirar al mercado, un terreno que el club había logrado evitar en las últimas temporadas con el curso ya arrancado. Situaciones difíciles de controlar y que vuelven a golpear al equipo, como en octubre con esa lesión de peroné de David Kravish. Desde el momento en el que se empezó a vislumbrar la avería del capitán, el club empezó a escrutar opciones. Díaz se perderá aproximadamente un mes de competición, un margen de tiempo reducido, pero que coincide con citas de enorme relevancia para el Unicaja. Especialmente en la BCL, con una derrota en Badalona que incrementa la exigencia en lo que resta de Round of 16. Y sobre todo la Copa del Rey de Valencia, una cita para la que Alberto Díaz está casi descartado.
La intención del Unicaja es fichar a un jugador hasta final de temporada, asumiendo que resulta muy complicado encontrar perfiles que acepten un contrato de apenas un mes. El club entiende este escenario no solo como una solución puntual, sino como una oportunidad para tapar carencias detectadas y elevar el nivel de la plantilla. La baja de Alberto tiene un impacto mayor por su papel todavía más estructural en el equipo. No solo clave en el entramado defensivo de Ibon, y su carácter, también su peso en ataque, donde el Unicaja ha perdido capacidad de generación tras las salidas del pasado verano. Su ausencia deja la posición de base muy expuesta, solo con Kendrick Perry, una situación que entraña riesgos evidentes por la sobrecarga de minutos y responsabilidades en un tramo del curso especialmente exigente. Se busca un jugador exterior con pasaporte, una condición que reduce el abanico de opciones, pero más abundante que en otras posiciones. Las plazas de extracomunitarios están ocupadas por Rubit y Webb, lo que obliga a afinar la búsqueda. La llegada de ese refuerzo hasta final de temporada implicaría que el Unicaja pase a tener 15 jugadores en nómina cuando vuelva David Kravish, una circunstancia que conlleva dificultades en la gestión de la rotación, pero que el club asume como un peaje necesario para cubrir una debilidad clara en el puesto de base.
Adelantar la llegada de Melwin Pantzar no es una opción. Su regreso supondría debilitar al Bilbao Basket y además obligaría a abonar una cantidad económica elevada para romper la cesión. Mientras llega ese jugador, el Unicaja cuenta con la vía de Manu Trujillo, que está en dinámica de primer equipo y echará una mano en estos días mientras se concreta la llegada de ese refuerzo exterior. Aunque la lesión de Alberto Díaz no le mantendrá demasiado tiempo fuera, la escasez de alternativas en la generación y la exigencia del calendario han empujado al Unicaja a moverse. Son horas intensas de trabajo en los despachos, contactando con diferentes agencias para encontrar el perfil adecuado que ayude al equipo en un momento clave de la temporada. Y más allá.
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