Unicaja-Real Madrid: Si la bala era para Valencia... (92-96)
El Unicaja, con sólo 10 jugadores en la rotación, practica su mejor baloncesto de la temporada ante el Real Madrid, que con un inmenso Hezonja remonta en la segunda mitad con menos energía cajista
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El Unicaja se va a la Copa con una derrota que deja sensaciones contradictorias ante el que será su rival en Valencia, el Real Madrid (92-94). Dominó durante 35 minutos, se marchó hasta por 18 puntos, desplegó el mejor baloncesto de la temporada en la primera mitad y recuperó sensaciones de fluidez y de competitividad que estaban escondidas. Con una rotación de sólo 10 jugadores por las ausencias de Tyson Pérez y Chase Audige (se vistió por él Alberto Díaz, descartado en principio para la Copa), faltó ese extra de energía en la segunda mitad, cuando el Real Madrid elevó su nivel de exigencia. No era normal el 70% (11/16) de triples al descanso, tampoco lo fue el de tiros libres al final del duelo (14/26). Se fueron quedando las opciones de victoria con pérdidas no forzadas en el último cuarto, en el que se encalló ofensivamente, con sólo 11 puntos. El equipo blanco tiene una profundidad tremenda y Scariolo dosificando para llegar a los momentos calientes lúcidos y menos forzados. Los fogonazos de Hezonja (26 puntos y nueve rebotes), centrado seguramente el 3-4 más dominante a este lado del Atlántico, fueron claves para meter a su equipo en el partido y para rematarlo, con la asfixia progresiva para los jugadores cajistas a la hora de generar y de anotar. Varias posesiones acabadas y tiros de bajo porcentaje acabaron por limitar las opciones de triunfo. Con 5.6 segundos y balón de fondo con dos abajo, se jugó para que Sulejmanovic tirara bajo canasta, pero Tavares llegó a la ayuda y cambió el tiro. Ahí se acabó un duelo de dos horas intensas que tendrán su continuación el próximo jueves en el Roig Arena. Otro escenario, cambios en el reparto. Sí debe valer el partido para elevar la confianza de jugadores de reparto que lo hicieron muy bien y recordar que siempre se puede competir.
Quizá para guarecer físicamente a su equipo, también para hacer dudar al rival, Ibon Navarro planteó el partido con defensa zonal de inicio, 3-2 ajustando con Balcerowski delante y atrás. El primer tiempo fue baloncesto caviar cajista, con alguna rotación excelsa con Cobbs y Kalinoski como exteriores y Djedovic y Sulejmanovic interpretando lo que el equipo necesitaba. El acierto siempre da lustre, también ofrece la vitamina necesaria para activar piernas y brazos. Enlazó una secuencia el Unicaja con dos triples de Sulejmanovic y otro de Cobbs a tabla sobre la bocina para acabar el primer cuarto y mandar 25-20. En el segundo periodo, sinfonía cajista. Mucho acierto y mucha energía. Grandes defensas, siendo duros en los contactos con un Real Madrid que quizá no esperaba el nivel de puntería malagueña. Ahí se sentía cómodo el Unicaja, con la confianza extra de no dudar si correr o no, que en este proceso de encaje se está reproduciendo de manera inevitable. 56-39 y ovación del Carpena para ir al vestuario.
Era previsible el escenario en la reanudación, con el rival herido. Hezonja bajó rápidamente la diferencia por debajo de los 10. Y ahí ya existía esa sensación de que la ola iba a llegar tarde o temprano, que la arena del reloj se acabaría. Justin Cobbs dio aire creándose sus canastas, un arma necesaria en estos momentos. Buenos minutos también de Chris Duarte para aguantar, en esa renta entre los cinco y 10 puntos. La salida de Hezonja y Tavares permitía respirar.
Con 81-73 se entró, tras canasta sobre la bocina de Abalde, en el cuarto final. Varias pérdidas absurdas, de Rubit, de Djedovic, otro pase al tendido de Kalinoski. Pulmones y piernas o frescura mental, probablemente los dos conceptos. Los espacios se reducían. También Duarte perdía otro par de bolas forzando la jugada cuando no había soluciones. El Madrid, con Lyles y Maledon dejando retazos, daba la vuelta (85-86), pero, pese a los errores en los tiros libres, el Unicaja se fabricaba una última opción que fracasó. Igual la bala era para Valencia...
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