El Chris Duarte más personal: Referentes, hijos, comidas, música...
Un pequeño test para el jugador dominicano antes de la Copa
Las fotos de la entrevista
Un pequeño test. Una comida malagueña que le haya gustado.
(Piensa). La sopa de marisco en los chiringuitos. A ver si voy a buscarla con el pan. Es algo que me encanta. Vamos mucho a un restaurante italiano por los niños, a ellos les gusta pizzas y pasta, también a mí. Soy del norte de República Dominicana y me crie comiendo todo tipo de pescado. Paella de marisco y sopa de marisco.
Último segundo, partido empatado y le hacen un dos contra uno. ¿A qué compañero le pasa el balón?
Dependiendo cuánto quede porque si es poco la tiro yo (ríe). Soy una persona que he demostrado que las meto. Si son tres segundos, no te preocupes que me busco el espacio para tirar. Tengo esa confianza de que la meto.
Su ídolo de pequeño o en quién se fijaba.
Kobe Bryant, Chris Paul, Jamal Crawford. Kobe por su ética de trabajo, me encantaba su enfoque cuando trabajaba y su mentalidad; Chris por su manejó de balón, su lectura a la hora de salir del pick and roll, su mentalidad; y Jamal igual. Cuando empecé a jugar, no ponía la pelota en el suelo porque solo podía tirar, lo natural mío. Puedo estar meses sin entrenar el tiro y piso la cancha y van a entrar. Pero el manejo de balón y demás, ha sido trabajado por adquirir conocimiento de esos jugadores. Ídolo no tengo. Solo me he enfocado en mejorar día a día.
¿Qué le diría a un malagueño que va a República Dominicana?
Allí es como en España, que la comida es buena a cualquier sitio que vayas. Dependiendo de lo que quieras. Somos conocidos por el arroz, pollo, habichuelas, marisco, plátano. Allí se hacen buenas paellas también. Si quieres pescado, el norte. Y si es arroz con habichuelas, donde quieras.
Un amigo en el baloncesto.
Varios. Sabonis es uno. Harrison Barnes es otro. Que no se me escape nadie porque luego vienen problemas (ríe). Pero son pocos. Soy una persona que no me mezclo con todo el mundo y tampoco estoy en el medio, en mi casa y entrenando. Diría esos, de momento.
Un estilo de música.
Reggaetón, el trap. También la bachata, aunque trato de no escucharla mucho porque me da deseo de ir a casa. Me trae muchos recuerdos de cuando era pequeño, en el barrio. Nos representa.
Y una canción o artista antes de salir a jugar.
Dependiendo cómo me sienta. El otro día en Manresa estaba enfermo de un virus y no quise escuchar nada, mejor tranquilo. Hay otros que escucho música cristiana para aumentar mi fe o relajarme, otros que necesito un rap. Hay veces que me apetece un Daddy Yankee, un Raw Alejandro, Karol G… dependiendo la vibra mía al momento.
¿Cómo se llaman sus hijos?
Christopher, Sofi y Star.
¿Alguno favorito?
No, por favor. No me hagas eso (ríe). Los quiero por igual. Claro está que cada uno tiene una personalidad y una conexión diferentes. Mi primer hijo, que es el único varón, nació cuando teníamos 21 años, durante el COVID, en un año donde no dejaba que mi esposa hiciera nada. Yo me encargaba de cambiarle el pañal, le daba la leche, dormía con él, la siesta… y creamos un vínculo muy fuerte. Ese niño me mira, yo lo miro y ya sabemos lo que queremos. Mi primera hija nace cuando estoy en el proceso del Draft, donde no tengo tiempo para estar con la familia. Y ahora es cuando estamos conectamos: la llevo a la escuela, luego la recojo, dormimos la siesta. El niño es un no parar y ella es relax. Una conexión diferente, no es que quiera más a uno que al otro. Y con la tercera, que nació hace poco, ella es muy cariñosa, me recibe con un besito o me toca la cabeza, se acuesta en mi hombro, me abraza… conexiones diferentes.
La última. Un sitio de Málaga que le haya gustado mucho.
Si te soy sincero, todavía no he salido mucho aquí. Pero donde vivo, en Mijas, me encanta las vistas que tengo, el paisaje y todo. Estoy esperando a este verano para descubrir un poco más, probar las playas y cosas así. No he ido a muchos lugares.