Vivir

La toma de la ciudad, broche final de la Feria

  • La cabalgata, organizada por la Asociación Cultural Zegrí, contó con más de 200 figurantes

Comentarios 0

La cabalgata histórica puso ayer el broche final a la Feria ante una gran presencia de público que esperaba impaciente la salida de los Reyes Católicos y el resto del cortejo para rememorar la toma de la ciudad que tuvo lugar el 19 de agosto de 1487. El acto, organizado por la Asociación Cultural Zegrí, contó con más de 200 figurantes y el acompañamiento musical de la Banda de Música de la Hermandad de Nuestro Jesús Nazareno de Almogía.

La comitiva salió desde la Casa Hermandad de Estudiantes poco antes de que el reloj marcara las 20:00. A los pies de una Alcazaba engalanada de rojo, donde se encontraban las dependencias de Fernando II de Aragón e Isabel I de Castilla. Allí, dio comienzo la cabalgata tras la entrega de las llaves. "Con este gesto simbólico, Málaga se incorpora a la Corona de Castilla", se podía escuchar al tiempo que se alzaba la bandera de dicho territorio desde una de las torres del monumento árabe entre los aplausos de los asistentes.

Minutos después comenzó a salir el resto del cortejo, encabezado por un grupo de chicas a sones de música árabe pertenecientes a la Asociación de Mujeres Najmarabic, que llevaban una vestimenta romántica, inspirada en la época victoriana y diseñada por Marta Pérez, presidenta de dicho colectivo. Una de las socias de esta asociación es Eva María Fonseca. Para ella, esta organización persigue "fomentar la danza y la convivencia de culturas sin ánimo de lucro".

Entre el público se podía contemplar una gran presencia de jóvenes que decidieron aprovechar el día festivo para disfrutar de este evento. "Mira mamá, hay soldados", le decía uno de los niños que se encontraba a hombros de su padre viendo el cortejo. Además, se pudieron apreciar pancartas como la de la Asociación Cultural Málaga 1487. También hubo quiénes se trasladaron para ver a familia o amigos en el desfile. Es el caso de Adrián Gutiérrez. "He venido para ver a mi cuñada, Noemí, que está bailando con la Asociación Najmarabic; y bueno, además porque me gusta mucho la recreación que hacen", comentaba acompañado de su pareja y el resto de la familia de ella.

La primera sección de guerreros portaban diferentes tipos de banderas, todas ellas haciendo alusión al bando cristiano y a la Corona de Castilla. Pocos metros más atrás se podía contemplar la sección del ejército musulmán, con la Banda de Música de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús de Almogía cerrando la comitiva, con unas partituras mucho más épicas y festivas que las que suelen tocar en los eventos cofrades.

Cuando la cabeza del desfile llegó a la calle Larios, el público disminuyó considerablemente. Pese a ello, no faltaron los aplausos durante el resto de la cabalgata, transitando posteriormente por la Plaza de la Constitución, Granada, Plaza del Carbón, Plaza del Siglo, Molina Lario, Santa María, Císter y de nuevo, a la Casa Hermandad de Estudiantes.

La conquista de la ciudad en manos de los Reyes Católicos es el motivo por el cuál se celebra la Feria cada año. Además, según cuenta la tradición, el Rey Fernando II de Aragón guardaba una imagen mariana que fue donada a la ciudad tras la toma, adquiriendo la advocación de Victoria y proclamándose poco después como patrona de la Diócesis.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios