Naturaleza

Ruta de Las Pilas de Alfarnate

  • Un sendero perfecto para conocer un rincón muy hermoso del interior de la provincia

Nos gustaría decir que todos los caminos llevan a Alfarnate. Nos gustaría decir que todos los caminos llevan a Alfarnate.

Nos gustaría decir que todos los caminos llevan a Alfarnate.

La ruta de "Las Pilas" de Alfarnate arranca, cómo es de suponer, desde Alfarnate. Concretamente desde la cooperativa agrícola Virgen de Monsalud, tomando un carril que atraviesa una extensa llanura. En ella, entre charcas de regadío y pozos artesanos, nos encontraremos diferentes cultivos: cereales, legumbres y hortalizas.

El camino cruza un puente de origen romano conocido como Puente de los Dos Ojos, bajo el cual pasa el arroyo Morales, y se eleva para atravesar olivares y almendros.

Conforme ascendemos, si hacemos como la mujer de Lot y nos damos la vuelta, disfrutaremos de unas grandiosas vistas panorámicas (y lo más seguro es que no nos convirtamos en un pilar de sal).

Continuamos y encontramos varias bifurcaciones, pero el camino principal es el que hay que seguir y no es difícil hacerlo.

Así, haciendo camino al andar, tras dos kilómetros desde el inicio, llegamos a la primera pila del camino, las Pilas del Cerezal, fuente natural en la que podremos realizar una parada para descansar.

En este punto contemplaremos unas paredes verticales calizas llamadas Tajo de la Palomera, refugio de cabras monteses y promontorio ideal para que las rapaces establezcan sus nidos.

Una vez repuestos seguimos caminando, ascendiendo y bordeando y este Tajo de la Palomera para alcanzar el nacimiento del arroyo Morales.

Siguiendo el camino encontramos, bajando una pendiente, las Pilas del Prado de Herrera, que se sitúan a poco más de tres kilómetros y medio del inicio de la ruta.

Pila del Prado de Herrera. Pila del Prado de Herrera.

Pila del Prado de Herrera.

Continuamos bajando y un desvío a la izquierda nos conduce a las Pilas de Barrionuevo (a 4,2 kilómetros desde el arranque). Esta fuente se caracteriza por estar hecha con piedra caliza en distintos niveles (sirviendo de abrevadero al ganado) y, sobre todo, su característica más curiosa es que su caño está hecho con la boca de un antiguo cañón.

De nuevo ascendemos bordeando unas cornisas de piedra hasta llegar a un nuevo camino con el que atravesaremos la llamada Loma del Aire, desde donde también podremos contemplar unas preciosas vistas de Alfarnate. Tomad fotos porque si no es como si no hubieseis estado allí.

Seguimos -porque en esto consisten básicamente las rutas, en avanzar- hasta llegar al Cerro del Castillejo, al pie del cual se encuentran otras antiguas pilas, las Pilas de Castillejo, a cinco kilómetros y medio de la línea de salida. Estas pilas se encuentra restauradas, y junto a un precioso nogal centenario.

Una vez más, cuando ya hayamos hecho todos los selfies necesarios, sin abandonar el carril principal bajamos hasta llegar a la carretera Alfarnate-Periana. Cruzamos dicha carretera en dirección a Alfarnate y, bordeando una serie de huertas, alcanzamos una subida que conduce a los restos del Cortijo de Gastarreja, a algo más de nueve kilómetros.

Los restos del Cortijo de Gastarreja. Los restos del Cortijo de Gastarreja.

Los restos del Cortijo de Gastarreja.

Una vez aquí, nos incorporamos al camino que transcurre a los pies de la Sierra de En Medio, desde donde ascendemos un poco para rodear la Charca, que es un pequeño embalse que suministra agua para el regadío de la zona.

Desde este punto comenzamos a descender en dirección al último tramo del recorrido que nos conducirá a Alfarnate directamente, a menos que queramos dar un giro de 180 grados que nos conduzca por donde hemos venido. Aunque en este caso, la meta también será Alfarnate.

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