Málaga, una religión que se explica cantando
Las coplas más competitivas ya están en el Cervantes, de nuevo entregado a los grupos; Los apóstoles y El desvelo conectaron con sus respectivos estilos; el Papa y sus cardenales leones, así como Los periféricos, elevaron el nivel de murga
Concursar y trascender en el Carnaval de Málaga
Hay ciudades que se explican desde la monumentalidad, la identidad cultural o sus referentes. Y otras, como Málaga, que no se entienden hasta que vives en ella. El Carnaval tampoco es una ciencia fácil de contar al neófito. Maneja unos códigos especiales que tocan el alma o no. Por eso, a veces la única manera de decir lo que Málaga es realmente solo puede llegar cantando. De algún modo, la segunda semifinal del COAC nos recordó esas verdades. Ese credo que es una suma de distintos evangelios.
Como el de David Santiago, poesía autodidacta y sin ambages en la crítica. Como el de los leones, que envuelto su show en un torbellino de pasión y de latidos. Como el de Marbella, un viaje musical melodioso. Como el de la murga del Chino y su proclama por salvaguardar la ciudad. Sus distintas maneras, terminadas de abrochar por el sambódromo de Jaén y el compromiso de Dumbo, llenaron de enfoscar con energía los ladrillos del Cervantes.
Sumemos dos personajes, uno a cada lado de la cortina, que empiezan a ser necesarios en el concurso; Alvarito Plaza, que nos regaló un doblete de romanceros, y Nacho Gutiérrez, el ‘speaker’, que también sabe agitar al público en este bonito ambiente de semifinales que estamos viviendo.
El poeta majareta de la Malagueta (romancero infantil) | Alvarito saca su alma comparsista
La sesión comenzó con el romancero infantil de Alvarito Díaz Plaza. Siempre sorprende con su desparpajo, pero es que incluso se le empieza a notar un rodaje y mayor versatilidad sobre las tablas.
Este poeta majareta de la bicicleta ya arranca a cantar con la voz clásica de su edad, aunque con una entonación e interpretación que hacer presagiar grandes cosas. Asimismo, nos deleita tocando la melódica en el arranque de su actuación.
Su repertorio, como repentino autor de comparsa, se convierte en un sainete inspirado en la Malagueta que atiza a los poetas, a los guiris que llegan a la ciudad y hasta Teresa Porras. Otro chaval que el día de mañana nos va a maravillar cuando pueda concursar.
Los que vienen de las pirámides (murga infantil) | Egipcios y ‘malagüitas’
Traten de imaginar a Padilla con 8 años. A Merchán con 6. A Saborido con 11. O sin ir más lejos, a los padres ‘malagüitas’ de muchos de los egipcios que trajeron su murga desde el Nilo. La imagen evocada no tendrá que ver con el desparpajo que muestran estos niños, como el adorable punta jurado que ya interpreta a la perfección o una de las más peques en primera fila, desde donde enamora con su puesta en escena.
Hay quien, aun pudiendo, llega al concurso después de las actuaciones infantiles. Dentro de diez años, muchos de estos pequeños serán los que marcarán tendencia. Y lo harán porque están mamando desde muy pronto, que es cuando se absorbe mejor el oficio de este gremio. Si muchos de nuestros actuales actores consolidados son maravillosos habiendo comenzado tarde, el futuro solo puede ser ilusionante.
Los que vinieron de las pirámides, pidiendo un carril-camello a De la Torre, haciendo el baile del egipcio o con los sones navideño del camello sabanero, se lo pasaron bomba, y nosotros con ellos.
Al carajo el nota que quitó el morro de Málaga… (romancero infantil) | Doblete de Alvarito en clave murguista
Alvarito, como tantos niños, tiene prisa por crecer. Pero para que pueda actuar en el Carnaval todo cuanto desee. Así que, mientras llega ese momento, se marca un doblete con otro romancero.
Este repite en la playa, pero llega en clave murguista, y nos deja un par de buenos cuplés, otra vez con acuse de recibo para Teresa Porras.
Resultan especialmente graciosos los momentos en los que tira la caña y pesca varios elementos carnavaleros, algunos de ellos muy dolorosos para todos los que quedan por detrás del primer clasificado. Álvaro es gloria bendita.
Los apóstoles | El credo de siempre, con fuerza y sin estridencias
Que las dos aristas del proceso creativo recaigan en David Santiago nos hace rebobinar en el tiempo 10-15 años. En esta comparsa es 100% reconocible el sello del poeta malagueño. Su manera de escribir es la de siempre; pero su manera de afinar, más discreta y huidiza de las estridencias, no ha afectado a las potentes voces de er Dito, pero las ha armonizado más y situada en una tesitura que refuerza al conjunto.
Y vaya conjunto. Esta comparsa es un all-star de glorias de la fiesta y de nuevas voces. Ver a gente como Alberto o Mode haciendo coros desde la segunda línea da idea del gran elenco. Y respecto a esa ecualización de la que hablábamos, voces como las de Juan Acedo, Carlos Belmonte o Rubén Tejada lo agradecen especialmente.
Estos apóstoles nos recuerdan un triple axioma fundamental en comparsa: el remate de pasodoble, estribillo y popurrí te sitúa en una dimensión u otra. Y como ellos lucen en los tres, la sensación competitiva que generan es alta.
Presentación
Su puesta en escena resulta más imponente aún en el Cervantes y destaca más que el vestuario. Otro punto favorable para reforzar la sensación coral de la comparsa. Se adscribe a la tendencia actual de presentaciones más largas, también por el punteo de inicio. Pero, claro, teniendo a Capote y Shinobi para ello, a ver quién se atreve a decirles que no den rienda suelta a sus privilegiadas manos.
Pasodobles
En el juego de semifinales, dos armas muy distintas. En primer lugar, el poeta, charlando con su hijo, hace un canto al amor. Tras un viaje al pasado del que no cambiarían nada salvo alguna herida causada, acaba confesando que seguiría yendo a buscar a la madre de su niño. Las letras con verdad e historias propias cautivan a un servidor.
Más garras hay en su pasodoble a Andalucía. A su juicio, machacada entre la falta de arrojo de la comunidad para levantarse ante quien le oprime, el haber sido el juguete roto de una izquierda “que nunca lo ha sido” y por la actual derecha. El remate, tras alabar cómo vascos y catalanes defienden su bandera, es de los que llega al coso: “Un pueblo por fin blanco y verde, por fin blanco y verde, por fin levantado”.
Cuplés
Tras un cuplé flojito que despide a los que han democratizado el actual Carnaval, en el segundo aparece Teresa Porras Padilla, con sus barbas, y participa de una letra que vuelve a acordarse de la concejala y sus gustos. Muy simpático y rematado con originalidad. Este cuplé sí es puntero. El estribillo, pura poesía, funciona muy bien.
Popurrí
Esto es un catecismo de David Santiago puro y duro. Nunca parecióhaber estado tantos años ausente viendo la facilidad con la que su pluma ha conectado con el pasado. Confesiones, oraciones y un evangelio malagueño aprovechando la resonancia de unas voces que saben conectar con el teatro. Es un popurrí denso, todo sea dicho, de los que necesita varias escuchas para desmenuzarlo con más propiedad.
Mira si tenemos fe, que lo intentamos otra vez | El público bendice al Papa León
La murga de los leones dejó toda su pasión en las tablas. Algún componente no pudo reprimir las lágrimas al acabar. Con una interpretación vigorosa y dos pasodobles más importantes que sus cuplés, tejieron un cordón umbilical con la gente que se sublimó a lo largo del popurrí. Esa rabia que les quedó por no haber podido ganar el año pasado la han transformado en ganas de conquistar, agradar y divertir. Y van por muy buen camino. Paradójicamente, fue el Cervantes el que dio su bendición al Papa León.
Presentación
El Vaticano malagueño llega al Cervantes. Con camperos en vez de hostias y cálices llenos de Cartojal en lugar de vino. Con parodias, porque “el Papa es papá”, sones de gospel y mucha química.
Pasodobles
Muy emotivo su gran primer pasodoble para despedir a Alba, figura icónica del Carnaval. Lo cantan con bastante sentimiento y el teatro se pone en pie para despedirlo. Vuelven a acabar en las flores, ahora con más garra si cabe, con una letra de última hora en torno a las actitudes carroñeras y cicateras tras la el accidente de Adamuz. Pero el maldito dinero nunca queda por encima del corazón de las buenas personas. Tanda potente esta.
Cuplés
Improvisar letras o pegotes va en el sello de esta Murga. Así que tiraron de idea fresquita por la coincidencia de tipo y día de estreno con la chirigota del Yuyu en el primero. La estructura tiene un golpe en el medio y el remate final. Da la sensación de que les podría haber dado más rédito cambiarlos y dejar para el final la alusión al grupo de Los Molina.
El segundo va para un tema muy presente en el metacarnaval: la salida de Luis Bermúdez de la Fundación para ser asesor del Ayuntamiento. No generan tanto impacto como los pasodobles.
Popurrí
Pero sucede que la comunión entre el Cervantes y la Santa Iglesia Leona eclosiona en el popurrí. A los golpes que ya funcionaron en preliminares suman algún pegote nuevo como el dedicado a Julio Iglesias a través de uno de los comparsistas de Pino, y el cameo de Jesús Gutiérrez en respuesta a la cuarteta en la que le echan en cara que no vive en el Perchel. El arrebato final en las flores abrocha una actuación en su máximo apogeo.
Dumbo | Levantamos las manos y las agitamos por esta idea
Cuando llega una idea así, solo queda aplaudir. O, mejor dicho, levantar las manos por encima de la cabeza y agitarlas para agradecérselo. Si celebramos una letra para denunciar el bullying, qué no hacer cuando todo el repertorio lo está denunciando. El concurso es solo eso, un concurso.
Que no quede en anécdota que la intérprete de signos no solo traduce, es una componente más que aporta desde su gestualidad. Resulta edificante seguir el repertorio mirándola a ella. El letrero de “Honor a las Bellas Artes” en el techo del Cervantes sonríe ante estas cosas.
Presentación
Escenificar la idea no es nada fácil. Ellos lo hacen en torno a la figura de su personaje, Dumbo (mejor dicho: al que obligaron a creerse Dumbo), por eso una carpa y colores circenses les visten. Es la víctima que ha dejado el circo de los horrores al cerrar. El alegato comienza ya en la presentación, llena de frases para la esperanza y que invitan a la reflexión y la autocrítica. “Que el raro no es el que sueña, ni el que se atreve a sentir. El raro es quien se burla de quien intenta ser feliz”.
Pasodobles
El primero va para el maltrato a la sanidad andaluza originalmente personalizado en los nombres de los hospitales que han sido olvidados por el presidente Juanma Moreno. Por cierto, no hacía falta jalear los versos finales de esa manera tan exagerada.
En el segundo, otro recordatorio de que la educación empieza en casa. Lo viran hacia el aprendizaje por imitación de los niños, sobre todo en los casos de racismo. Dejan una frase muy buena: “Si no te importa llamar ‘sudaca’ a quien cuida de la abuela”.
Eso sí, la música no les ayuda a imprimir demasiada fuerza a sus finales, que tampoco son muy memorables en las letras.
Cuplés
Cambian la formación para contarlos. Van dirigidos a distintos mandamases: a la Casa Real y la ayuda económica al Rey por parte del emérito debido a su actual ahorro en prostíbulos; y a Donald Trump, al que le toca pagar un arancel por el color de su pelo y, digámoslo así, su ausencia de bonhomía.
Oídos los pasodobles y los cuplés, así como el estribillo, podemos aplicar todo lo hablado de Los apóstoles a la inversa: no contar con finales más afilados no les permite romper la cuarta pared.
Popurrí
Aquí despliegan un repertorio muy circular, en esta caso justificado, que apela continuamente a nuestras conciencias y comportamiento alrededor del bullying. Precisamente, tanta contundencia y alerta apenas le impide a la comparsa tener momentos para emocionar, algo fundamental en la modalidad.
Es más, apenas se le pueden poner peros técnicamente. Es una comparsa bien cantada y ecualizada, y un mensaje maravilloso. El reto que les queda es tocar la fibra sensible con códigos más comparsistas.
Los periféricos | Incómodos en su ciudad, confortables en su tipo
Hay un lenguaje corporal en los grupos que hace ‘spoiler’ de cómo van. Y la Murga del Chino emite este año sensaciones de que algo bueno está por venir. Al menos, se les ve muy cómodos defendiendo su idea, que irónicamente es la de estar a disgusto en la Málag actual.
Además, tuvieron que salir a cantar con componente menos, hospitalizado horas antes de su actuación, por lo que sacarla adelante con una voz menos y esa tensión siempre es digno de destacar.
Presentación
Estos vecinos exiliados ambientan su puesta de largo con un extracto de la entrevista en la que De la Torre ‘manda’ a los malagueños a Villanueva del Rosario. Además, dos carteles de autovía resaltan en el forillo dos direcciones: la que manda a nuestros vecinos a dicho pueblo y da la bienvenida a los guiris (en inglés, por supuesto). La pieza, bajo los acordes del viejo Perchel, no es la mejor de su actuación.
Pasodobles
La carga comienza con un primer pasodoble que recorre establecimientos emblemáticos ahora en manos guiris: La Casa del Guardia, El Pimpi, Los Mellizos y Casa Aranda, donde sugieren a esos extranjeros dónde comerse un churro.
Bastante original resulta el segundo. Tras apuntarse al gimnasio con su señora, sufren su vigilanciavisual para que no se distraigan con cachas ajenas. Así que el trabajo no les deja agujetas en los músculos, sino en el cuello.
Cuplés
Dani Mayorga sigue abonado a la fórmula de la cupletina. De nuevo de tres en tres y antecedidos por malagueñas. El manido tema de la nariz de Lucas lo enfocan bien con su forma ‘no-pinochesca’ para explicar quién es el mentiroso del ya exdúo. Le siguen las rayas que se hacen hoy los chavales en la peluquería; no por previsible su remate deja de gustarle al público. El primer triplete va para lo difícil que es ver una serie de noche sin quedarte dormido. Rocky Balboa e Iván Drago pasan de intercambiar mamporros a hacer las paces
Tras el paso por el estribillo más corto de la modalidad, se quejan de los ‘baby showers’ (normal) y todo el paripé sobre la revelación del sexo para que con el tiempo se revele que “Manolo es María”. Luego, un tema muy novedoso: las quejas arbitrales de Real Madrid TV, que afectan al mismísimo Jesucristo. La confusión del mando del garaje con el del vibrador regalado a su pareja cierran una tanda muy aplaudida.
Popurrí
La sonrisa se mantiene de principio a fin, con algún pico de carcajada en la cuarteta a por qué no abre el Pichi de Cai en la Palmilla, la que vertebran bajo la intro de El Príncipe de Bel-Air o el himno del Barça para Teresa Porras. Se ponen muy serios antes de irse para que nadie les robe su ciudad, aunque pueden irse contentos con cómo les despide el teatro, puesto en pie.
El desvelo | Musicalidad muy seductora
Marbella siempre viene con el cartel de bien cantada. Y esas voces, que siguen ahí, lo hacen ahora vehiculizadas con una música que se va a convertir en su gran exponente para pelear los premios. El aroma de sus acordes seduce.
Tras mucho tiempo buscando un autor al que aferrarse, Guille Guerrero empieza a consolidarse en ese rol. En este segundo año ha dado un paso adelante. El reto de escribir a algo tan tratado como la vida bohemia y noctámbulo lo salva dejando algunos buenos pasajes.
Presentación
La puesta de largo de la comparsa es una delicia, un paseo en góndola. El azul de las chaquetas marida muy bien con la escenografía. Aprovechamos para resaltar cómo el Agüita, el padre de Nono, es feliz en el escenario con sus sonidos eléctricos y su bajo. El añejo guitarra de Marbella también nos deja un manual de cómo hacerse mayor en las tablas.
Pasodobles
El primero construye la crítica a la privatización y el trato del presidente de Andalucía a la sanidad por medio de procesiones de la Semana Santa. Recorren nombres de tronos y cofradías para desenmascarar a” Judas Moreno Bonilla” y lo hacen con banderas de Andalucía en el escenario.
Absolutamente inesperada resulta la dedicatoria del segundo: a los medios de comunicación y profesionales que llevan el Carnaval de Málaga a radios, periódicos, televisiones y redes sociales. Una letra que desde el foso aplaudimos y agradecemos enormemente, pero que quizá en términos de concurso les pueda pasar la factura.
Cuplés
A Dabiz Muñoz, tras un carro de alabanzas, le echan en cara que luego haga las tortillas sin cebolla. Luego convierten las críticas que han recibido por sus feos pantalones riéndose de ellos mismos y de la dignidad que han perdido al ponérselos. Y ello provoca la risa. El estribillo, con trabalenguas incorporado, es meloso.
Popurrí
Pocos peros se le pueden poner a la composición de las cuartetas, una sucesión de bellas melodías en las que el personaje va narrando su vida paria en la noche y todo lo que le evoca. Cuenta con muy buenos coros desde la segunda línea. La cuarteta lenta, “te acompañaré”, es una preciosa nana. La despedida apelando al himno del Carnaval termina de hacer vibrar a un público que disfruta muchísimo con su sonido.
Peña Carnavaleira Neymar que por bien no venga | Así es como hay que ir al Cervantes
Qué más da que te toque cerrar sesión un lunes si llegas con una energía tan arrebatadora como la del grupo del Pitufo. Su samba puso el broche a la noche. Se lo pasaron bomba y dejaron clara su emoción de poder actuar en el Cervantes. Se llevaron la ovación de un teatro en pie y un recuerdo para toda la vida. Esa es la manera de caer de pie en Málaga, sí señor.
Presentación
Trajeron un nuevo pegote con baliza incorporada. Con ‘Lolosedismo’, silbatos y muchos timbales, comienzan a notar cómo el público empatiza con su alegría. Llenar de color el escenario.
Pasodobles
Un recorrido por fotografías nostálgicas de la infancia va anticipando un giro final hacia el bullying en la primera entrega. Efectivamente, llega. Lo hace poniendo el foco en el silencio de los colegios.
Después, se regalan la letra del segundo por su alegría de haber alcanzado las semifinales y poder tener el lujo de cantar en el Cervantes, el Teatro de las Coplas. Cantado para ellos, celebrado por todos.
Cuplés
En la parte del repertorio donde se compite no sacan sus mejores galas: primero, con una moda de defecar en las piscinas que acaba en el Congreso; segundo, con los recortes del SAS y una anestesia que queda reducida a un “sana, sana, culito de rana”. El estribillo gusta por cómo hila curas y fútbol.
Popurrí
Disfrutar, disfrutar y disfrutar. Eso es lo que hacen en su pieza de despedida, en la que vuelven a demostrar que igualmente saben cantar bien. El alcalde aparece en el popurrí y gusta la sevisamba con la que se hacen su fruteiro. Hay algún conflicto en la interpretación, que deja algún speech en que el portugués suena a gallego. Pero ellos también, pese a venir desde Jaén, han aprendido a tocar la tecla de lo malagueño.
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