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Crítica de Cine

Mal abordaje de un tema poderoso

Canadiense de origen alemán y ucraniano, George Mendeluk debía haber puesto, aunque solo fuera por motivos personales, más rigor y más pasión en esta historia que aborda una de las mayores tragedias y los más atroces crímenes del siglo XX: el Holodomor o Genocidio Ucraniano que entre 1931 y 1933 causó entre tres y siete millones de muertos por inanición a causa de las políticas de colectivización y reasentamiento de Stalin, que incluyeron como castigo la total requisa de trigo del que era considerado el granero de Europa provocando 25.000 muertes diarias por hambre y atroces episodios de canibalismo. Como recientemente ha sucedido con La promesa, ambientada en otro momento negro del siglo XX: el genocidio de los armenios a manos de los turcos durante la Primera Guerra Mundial, tanto el guión como la realización acumulan errores de tratamiento, personajes y perspectivas que acaban por convertir la tragedia histórica en un telón de fondo sobre el que se superpone un blando melodrama romántico. Ni la tragedia histórica ni la personal funcionan porque ninguna de las dos se propone con el tono adecuado. El único mérito de esta modesta -por los resultados y los medios- producción sería el de dar a conocer al gran público este crimen sistemáticamente negado o achicado por los rusos tanto en el período soviético como en el actual.

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