Balonmano

Eli Cesáreo eleva el nivel del Costa del Sol: "Si nos unimos al 200% tenemos un equipazo"

  • Uno de los fichajes que ha aumentado el potencial del equipo esta temporada explica su aterrizaje en Málaga: "Muy positivo, muy contenta desde el minuto 1, nada malo que decir"

  • El Costa del Sol saca músculo

Eli Cesáreo, jugadora del Costa del Sol.

Eli Cesáreo, jugadora del Costa del Sol. / Joaquín Corrales

Elisabet Cesáreo (Sant Joan Despí, 1999) fue uno de los fichajes veraniegos del Costa del Sol para fortalecer un bloque ya campeón pero que no detiene su ambición. Una internacional española desde los 18 años, también con experiencia fuera, el año pasado estuvo en Dijon. Pivote que roza el 1.80 y con alta capacidad defensiva, ya es una pieza importante en los planes de Suso Gallardo.

Cesáreo hablaba con Málaga Hoy en el marco de la fan zone que montó el Costa del Sol en la Plaza de la Constitución para ofrecer sus títulos a la ciudad. La catalana valoraba la importancia de la semana anterior, con victorias ante el Bera Bera, su club durante tres años, y sobre todo la del Larvik en el marco de la EHF European League. "Ellas van a venir con todo, ganarles en su casa no es positivo para ellas. En Carranque lo debemos hacer mejor de lo que lo hicimos allí. En casa es un lugar donde no podemos perder. Son un equipo muy fuerte. Nos salió todo como habíamos preparado. Esperamos este domingo que el pabellón esté lleno y nos apoyen para avanzar, ojalá lo hagamos mejor que allí. Esperábamos un rival muy difícil, que lo es. Era muy complicado, pero teníamos una mini esperanza. Para bien nos sorprendimos a nosotras mismos. ¡Jolines, qué bien ha salido todo!, nos decíamos tras el partido. Pero si nosotras hacemos nuestro juego y jugamos con sabemos podemos batir a cualquiera. Estamos en esa línea", decía la jugadora costasoleña.

"Los equipos de fuera, nórdicos en este caso, son más cuadriculados en algunas cosas. Nuestro tipo de defensa, de subir y bajar, con pequeñas con las que hacemos disuasiones... No están acostumbradas a eso. Es verdad que a la mínima que pierde un balón te castigan muy rápido porque es su juego", explica Cesáreo sobre dónde puede haber puntos claves en la eliminatoria.

Transmite la pivote felicidad con su estancia en Málaga pocos meses después de llegar. "Muy positivo, muy contenta desde el minuto 1, nada malo que decir. Sorprendida porque vienes de otro lugar con otros expectativas. Venía de Dijon. En España jugamos muy bien técnica y tácticamente y hay muchas jugadoras muy buenas, pero a nivel físico son superiores a nosotras en otros sitios. En Francia hay mucha extranjera que juega en sus selecciones y eso hace que el nivel sea mayor. La diferencia se nota en algunos aspectos, pero en España hay buen balonmano", señala Cesáreo, que ve un gran nivel en el plantel que adiestra Suso Gallardo: "Para mí tenemos de las mejores plantillas de la Liga. Al principio nos costó amoldarnos unas a otras, pero estamos en el camino. Se está trabajando muy bien para conseguirlo. Si nos unimos al 200% tenemos un equipazo. El Costa ha crecido mucho estos años, lo que han ido fichando son jugadoras muy buenas. Se nota que el equipo está ya trabajado y unido. Eso es muy positivo para la adaptación de las que llegamos. En la Liga española nos conocemos todas, al final lo que hay que encajar es a nivel deportivo, estamos muy unidas, hacemos muchas cosas fuera de la pista. Si fuera está bien, dentro va rodado. Había escuchado varias cosas, pero el club ha dado pasos enormes en su crecimiento. Pepa y compañía están haciendo un trabajo increíble, la apuesta por el balonmano es la tónica. Ojalá lleguen más patrocinadores"

En la última lista de convocadas por Ambros Martín, el nuevo seleccionador español, no se encuentra la pivote del Costa, como sí Merche Castellanos y Silvia Arderius. "Me han comentado, pero este tema me lo quedo para mí", dice sobre las razones de su ausencia y se toma con filosofía la opción de ir o no al Mundial que se celebrará en Dinamarca, Noruega y Suecia entre el 29 de noviembre y el 17 de diciembre: "No confío ni dejo de confiar en ir al Mundial. Soy una chica que trabajo mucho, mi trabajo lo hago. Todo lo que esté en mis manos lo hago. El que tiene la palabra es el entrenador que me lleve en cada momento. Suso para el equipo y Ambros para el equipo nacional. Siempre intento dar mi mejor versión, me siento en un momento muy bueno, muy feliz deportivamente. Me veo así. El que tiene la última palabra es el entrenador y no confío en nada, ni a bien ni a mal. Veremos qué pasa. Yo hago lo que me han mandado y me han dicho y ya veremos".

La conexión con Silvia Arderius, cerebro del Costa del Sol, es uno de los alicientes que tenía Cesáreo para fichar por el Costa del Sol. "Es un lujo. Yo llevo en la selección desde los 18, ahora tengo 24 y estuvo algunas veces con ella. Coincidí con ella en Bera Bera. Me hace ilusión, se lo dije un día, porque entonces era una niña. Soy todavía joven, pero el crecimiento que he tenido también lo puede ver ella. Otra experiencia, otra actitud, otro aprendizaje... Me siento súper afortunada de jugar con ella. Sabe de balonmano por encima de muchas personas. Tiene la calidad que tiene y la vemos todos los días. Es una de las personas que estás en un entrenamiento y vas a preguntarle 'Silvi, ¿cómo ves esto? ¿cómo hacemos?'. Y siempre tiene buenas palabras de ayuda, te aporta algo. Me hace mucha ilusión jugar con ella. Conectamos muy bien, entiendo su juego, conozco sus movimientos ya y dónde me tengo que colocar. Es una pasada", elogia la pivote costasoleña a Arderius, al tiempo que valora lo que supuso enfrentarse ante el Larvik contra Heidi Loke, jugadora legendaria de 40 años que aún imparte magisterio y es una de las mejores pivotes de la historia: "Siempre hace ilusión. Nos habíamos enfrentado en selección varias veces. Le pedimos una foto todas y yo también para mi padre, que le encanta y se iba a poner contento. Me dijo 'Qué bien has jugado, me acuerdo de ti...' Así que eso no se lo dice a todo el mundo y me quedo con eso (risas). No pasa el tiempo por ella, está perfecta. Tiene 40 años, es madre, pero se mueve por la línea como cuando tenía 20. Una suerte coincidir, aunque sea en el equipo rival".

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