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La previa

Tres años es mucho

  • El Unicaja regresa al 'play off' tras una prolongada ausencia. El Gran Canaria obliga a una versión óptima de los de Plaza, que reclaman el apoyo de un público que no se entusiasmó aún.

El Unicaja jugó su último partido de play off el 21 de mayo de 2011. Fue la derrota más dura de la historia en una eliminatoria en casa, un 52-84 ante el Barcelona. Certificaba la eliminación en cuartos de final del equipo de Chus Mateo, que había levantado al vuelo en la segunda vuelta tras la ausencia en la Copa del Rey con Aíto. No se observó aquello un drama pese al palizón adverso porque se atisbó de cerca el adiós a la licencia A de la Euroliga cuando el equipo no levantaba cabeza. Tras 10 años en los que sólo en uno se había fallado en las semifinales (y fue en 2007, el de la Final Four), una campaña mala era tolerable. Pero las siguientes fueron peores.

Tres años años después la perspectiva ha cambiado algo, pero algo no funciona. En el Unicaja existe desazón porque ayer se habían vendido poco más de 400 entradas para el partido de hoy ante el Gran Canaria. Pese a los notables resultados de la temporada regular, pese a que con cierta frecuencia se jugó muy bien, no se reconquista al aficionado. Es comprensible que el Manresa, el Río Natura o el Fuenlabrada bajen la media de asistencia. Pero si un partido de la pelea por el título no activa los resortes del aficionado el problema es quizá más grave de lo que se piensa y el baloncesto ha dejado de motivar en Málaga, aunque cueste creerlo y digerirlo. Joan Plaza mandaba ayer en la sala de prensa mensajes dirigidos a toda la sociedad local, a las fuerzas vivas de todos los ámbitos malaguitas, para que se involucren en esta misión. Si se ganan ocho partidos en el próximo mes el Unicaja ganaría la Liga Endesa. Hoy es utópico, pero no imposible. Si eso no motiva, complicado hacerlo con otra cosa, por más que se errara en la Copa.

Granger jugará, aunque no esté al 100%, y Vidal estará al quite. Crecerá la importancia de Toolson y Urtasun sin Dragic. Clave que Calloway esté en una versión similar a la del Madrid. Suárez y Kuzminskas pueden crear peligro posteando cerca del aro. El juego interior, al completo y sano, tiene una batalla contra el equipo que más rebotea de la competición. Muchos detalles tácticos salpicarán el duelo. Pero es tiempo de play off, lo que supone que la tensión y la pasión rebasan a otros aspectos. La cabeza fría y el saber estar mandan en estos momentos y enfrente habrá un rival paciente que hace largos los partidos y que detecta debilidades con sencillez. Ha hecho la mejor temporada regular de su historia y el año pasado consiguió batir en la primera ronda al Baskonia, lo que le costó el puesto a Zan Tabak.

No es un Madrid o un Barcelona, por nombre, lo que está delante, pero sí un señor equipo. Tres años y ocho días después, demasiado tiempo, vuelve el playoff de la Liga Endesa a Málaga. Cualquier ayuda será poca. Toca demostrar a todos, al equipo proponer y a la grada disponer. Que el siguiente partido no tarde tanto.

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