Entrevista a Silvia Arderius Martín, jugadora del Rincón Fertilidad Málaga "Esa ilusión con la que lo viven en el Rincón no la había experimentado"

  • La madrileña, uno de los buques insignia del proyecto malagueño, charla con 'Málaga Hoy' antes del debut en la Copa de la Reina de Alhaurín de la Torre

Silvia Arderius, en un entrenamiento en Ciudad Jardín. Silvia Arderius, en un entrenamiento en Ciudad Jardín.

Silvia Arderius, en un entrenamiento en Ciudad Jardín. / rincón fertilidad

Media hora de conversación con Silvia Arderius (1990, Madrid) da para mucho. Es uno de los rostros reconocidos de la Copa de la Reina de Alhaurín de la Torre. La que iba a jugar con el Bera Bera, con el que es vigente campeón, y que por la pandemia del coronavirus lo hará con la camiseta del Rincón Fertilidad. El crecimiento del equipo malagueño se evidencia con fichajes como el de la central. Subcampeona del mundo, junto a otras como Sole López o Merche Castellanos, su llegada a Málaga debe dar acceso a luchar por los títulos. Este torneo es la primera bala en la recámara. Pero la jugadora tiene influencia mucho más allá del 40x20. Culturalmente inquieta y con vocación por los banquillos y por las aulas, en la charla con Málaga Hoy deja conocer a la persona y se agradece. 

Llegó su primera semana importante en el Rincón.

Sí, con ganas y nervios también. Pero sobre todo, con muchas ganas. 

Resulta un poco extraño que un torneo así llegue tan pronto.

La situación es diferente a lo que estamos acostumbrados, nunca empiezas con un torneo así. Otros años lo hice con Supercopas. La presión de un partido importante la hemos podido vivir, pero no el poder tener tres partidos seguidos. 

¿Tiene la sensación de que no hay una sensación en el ambiente de Copa?

A priori en la previa parece un poco descafeinada, pero cuando empiece a jugar esa sensación no estará y será como otro torneo importante. Estamos acostumbrados a que llegue en un momento de la temporada donde quizá sirve de escape para equipos que no van tan bien en liga, la última oportunidad para ganar para otros que están consolidados por su trayectoria... Nos pilla a todos al principio, con jugadoras nuevas, falta lógica de compenetración. Una vez empecemos a jugar toda esa sensación de rareza se va a diluir, pero por el momento sí es diferente a otros años. 

¿Se abre el abanico para las sorpresas?

Puede haber un poco menos de nivel de juego porque es principio de temporada y siempre suele haber más errores. En los partidos que hemos visto ya hay errores y muchas pérdidas de balón. Falta que estén más conjuntados los equipos y el físico va a influir mucho, claro. Los que tienen plantillas más amplias tendrán un puntito más. En cuanto al nivel de juego sí que puede ser un poco peor por esos condicionantes, pero es verdad que han puesto una jornada de descanso entre cuartos y semifinales, que nos vendrá bien para recuperar fuerzas. Físicamente todos los años es un torneo muy duro. Con Bera Bera he tenido la suerte de jugar dos finales y al tercera día llegas muy, muy cansada y normalmente el nivel que se ofrece siempre es un poco menor. Puede ser lo que suceda en esta Copa. 

La jornada de descanso parece casi obligatoria a estas alturas. 

Encima es una temporada atípica. Estamos en pretemporada y llega un torneo con esta exigencia, lo que se junta con que llevamos cinco meses sin competiciones oficiales. Físicamente sí que puede ser algo peligroso. Por suerte se nos hizo un poco de caso a lo que los clubes demandaban con esa jornada de descanso. Todos nos hemos intentado preparar lo mejor posible para que esa deficiencia física sea la menor. 

Hablaba de temporada atípica, ¿cómo se vive con esa incertidumbre?

Es incómodo, es un poco una sensación rara. No terminas de estar, te afecta a la concentración. Intentamos no pensarlo mucho, pero es inevitable. Continuamente salen noticias, por ejemplo ahora la Asobal se retrasa. Si va a haber PCR, que si no... Todo el rato hay un bombardeo de noticias, cuesta un poquito mantenerse al margen. Me noto más nerviosa de lo normal por no saber qué va a pasar. Ahora tenemos la seguridad de la Copa y hay que meterlo todo en eso y luego ya veremos que pasa. Estamos a expensas de lo que suceda. 

Los perjuicios serían importantes porque la Liga Guerreras Iberdrola ha crecido mucho. ¿Lo ve así?

Sí, desde luego. Nosotras estamos en un momento importante donde estábamos creciendo, teniendo que superar muchos, muchos obstáculos y costándonos mucho. Esto puede que no sea un frenazo, sino una vuelta a atrás. El deporte no puede parar en general, mucha gente dependemos de esto. Tenemos que reunir las condiciones sanitarias para poder practicar nuestro deporte con seguridad. Hay que encontrar el modo. Creo que no podemos frenarlo todo en general, tenemos que acostumbrarnos a vivir con lo que ha tocado y reunir esas condiciones para hacerlo lo mejor posible. 

Esas condiciones sanitarias implican un coste elevado, ¿lo ve factible?

El principal problema como siempre es económico. Podemos vestirlo como queramos, pero el problema en este sentido es económico. Si pudiésemos hacernos dos PCR por semana no habría ningún problema y todo seguiría como antes, igual que el fútbol. Va a hacer falta un poco de trabajo conjunto: clubes, Federación, no sé si CSD... Todo para intentar reactivar poco a poco el deporte, no puede frenarse todo. Va a ser un trabajo conjunto. Sí que es verdad que habrá que priorizar, a lo mejor esta temporada algunas partidas de dinero que tenías pensado para otras cosas tendrás que utilizarlas en esto. Es un golpe duro, pero no nos queda otra si queremos jugar. Es por lo que tenemos que pasar. 

Se da la circunstancia que en el horizonte están los Juegos Olímpicos. Por ejemplo, para usted, es una gran oportunidad.

Es una incertidumbre general. Cuando todo esto empezó estábamos con la selección concentradas preparando un Preolímpico y ahora estás en una situación donde no sabes si vas a poder jugar dentro de una semana. Creo que no sirve de nada mirar a algo como los Juegos que están tan lejos, tenemos que centrarnos en lo que tenemos próximo y sabemos con certeza que va a ser. Es el caso de la Copa. Y lo otro pensarlo lo menos posible porque a mí personalmente me crea una sensación de inquietud que no es beneficiosa. 

¿Esa sensación de inquietud la viven unos deportes más que otros?

Te diría que prácticamente en todos, quitando el fútbol masculino, que tiene garantizada su continuidad pese a cualquier circunstancia. En el resto estamos igual. Dentro de lo que cabe, nosotros tenemos una Copa ahora y una fecha para el inicio de liga. Veremos lo que sucede, pero ahora mismo lo tenemos. Hay deportes que no saben cuando van a empezar ni nada. Afecta a todos, aunque cada uno piensa en lo suyo. Todos los niños de deporte base están deseando volver a jugar y no saben cuando. 

¿Cómo llega el equipo a la Copa?

Bien, creo que llegamos en una buena situación. Por suerte hemos podido jugar bastante amistosos, que siempre es lo que más ayuda a ver donde están los errores y ver lo que hay que ir mejorando. A nivel de grupo hemos encajado todas muy bien. El bloque principal del equipo es el del año pasado, que eso siempre ayuda, pero al final no dejas de estar en pretemporada. Hay muchas cosas que pulir que iremos salvando poco a poco. 

¿Qué le parece la plantilla?

Estoy muy contenta, creo que está bastante equilibrada en todas las líneas. Quizá, la faceta defensiva es la que más nos está costando de momento, en la que tenemos que poner más esfuerzo para terminar de pulir esos detalles. Estamos bastante ilusionadas con la plantilla. 

¿Le da mucha importancia a que haya un bloque nacional?

Más que al hecho de que sea nacional o no, que el bloque principal sea el del año pasado. Además las que nos hemos incorporado sabemos cómo funciona la liga y yo por ejemplo había coincidido con algunas en la selección. Todo ayuda a que sea más rápida la adaptación. 

Hablando de la selección, ¿tuvo miedo de perder estatus saliendo del Bera Bera?

En los últimos años la selección se ha caracterizado por ser bastante justa en ese sentido. Ha tenido jugadoras de muchos equipos diferentes, independientemente del puesto que tengas en la tabla. Si rindes sabes que vas a tener tu oportunidad y creo que es lo justo, es como tienen que ser las cosas. Málaga está haciendo las cosas bien, se ve que es un equipo que quiere crecer siempre y que quiere ir mejorando. Como jugadora llama mucho la atención. 

¿Qué tal las primeras semanas con Suso Gallardo?

Bien, bien. El ambiente general del equipo y con él y el cuerpo técnico es muy bueno, hay feeling. Estoy muy contenta. Es un técnico con el que se puede hablar, puedes dar tu opinión sobre las cosas y te escucha. Intenta adaptarse también a las jugadoras y eso es muy importante. 

¿Qué le pide?

Sobre todo que no me corte, que no tenga miedo a desarrollar mi juego y jugar como a mí me gusta. Me pide que disfrute en el campo. Si tengo que dar un pase de manera diferente que lo haga, que no tenga miedo. 

Silvia Arderius, en un partido de pretemporada con el Rincón Fertilidad. Silvia Arderius, en un partido de pretemporada con el Rincón Fertilidad.

Silvia Arderius, en un partido de pretemporada con el Rincón Fertilidad. / rincón fertilidad

Fue el fichaje estrella del club, ¿qué piensa que puede aportar al Rincón?

Cierta experiencia. Tengo suerte de haber jugado en algunos de los mejores equipos de la liga, jugar competición europea... Ese punto de experiencia en la primera línea, en un puesto como el de central, hace mucha falta. Es quizá a lo mejor ahí donde puedo aportar. 

¿Por qué eligió Málaga para continuar con su carrera?

Se ven ganas de crecer en el club, va a más. Las sensaciones que dan en el campo cuando juegan son buenas, el Rincón es justo lo que buscaba. Tener esa ilusión y esa hambre en cada partido y en cada entrenamiento. De momento, me he encontrado justo lo que estaba buscando y estoy muy contenta. 

¿Notaba que había perdido el hambre?

No perder. Yo antes estaba en Bera Bera y simplemente se vive de una manera diferente el balonmano. Es un club donde tienes la expectativa de ganarlo todo y me apetecía volver a otras sensaciones. A otra forma de vivirlo. Con gente más joven en el equipo, más tener que luchar con lo que tienes como puedas. Esa ilusión con la que lo viven en el Rincón, en toda Andalucía te diría, nunca la había experimentado y tenía ganas de comprobarla. 

¿Qué es lo que más le ha gustado?

Me gusta mucho el grupo que hay, es fundamental para que todo vaya bien. Está unido, hay un muy buen equilibrio entre gente veterana y joven, que llega con muchísimas ganas de comerse el mundo. Ese equilibrio de que las veteranas aporten madurez y las jóvenes te den esa ilusión y ganas... esa mezcla es lo más positivo. 

Vayamos a sus inicios, ¿cómo llegó al balonmano?

Siempre me ha gustado mucho el deporte en general, empecé en el fútbol que me gustaba. Lo hice por amigos, un poco como empezamos todos. Cuando todos pasaron a balonmano pues lo mismo. Era lo que se jugaba en mi colegio, lo hacía un poco por comodidad porque jugaba después de clase. Poco a poco se me fue dando bien y me quedé. 

De todo este viaje, ¿qué enseñanza ha sacado?

Sería difícil quedarse con una. Casi siempre lo bueno del deporte está en la gente que conoces, es cuando más aprendes. Conoces gente muy diferente, que vive la vida de manera muy distinta. De eso aprendes un montón. Vivir en diferentes lugares también te da mucho. Aunque vivamos todos en España cada lugar tiene su cultura propia, aprender mucho de como cada gente entiende la vida y se relaciona. Creo que es lo mejor que me da dado. 

¿Qué momento volvería a vivir?

El pasado Mundial con la selección. Conseguimos ser subcampeonas del mundo y eso es algo histórico. Es como el culmen a toda una vida dedicada al balonmano. Siempre esperas que llegue un momento así y he tenido la suerte de vivirlo, poca gente puede decirlo. Es de los mejores recuerdos que tengo. 

¿Ve mucho balonmano?

Sí, veo mucho balonmano, pero me gusta más el femenino. Deporte en general. También muchísimo fútbol.

¿Tiene equipo en el fútbol?

Sí, el Atlético de Madrid. 

¿Se siente representada con sus valores?

Sí, sí es algo que siempre me ha llamado la atención, me gusta. Los atléticos siempre decimos que es una forma diferente de entender la vida y creo que en eso totalmente. Me representa bastante. 

¿Cómo es fuera de la pista?

Muy tranquila, cada año que pasa te diría que más. Antes a lo mejor era más alocada entre comillas, ahora soy más tranquila. Me gusta mucho estar con la familia, los amigos, viajar a ver nuevos sitios... Bastante tranquilita. 

Se le ve inquieta a la hora de conocer culturas.

Sí, eso sí. Creo que los mejores recuerdos que tengo son los viajes y experiencias así porque conoces mucho a las personas y a las culturas. Es algo muy bonito y aprendes un montón. 

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¿Recomienda algún lugar para perderse?

Yo soy de Madrid y todo el mundo lo ve un poco como la capital, el agobio y la gente... Yo siempre digo que me gusta muchísimo la sierra de Madrid, que hay unos lugares alucinantes donde perderse, caminar y pasar los días. Siempre lo recomiendo a todo el mundo. 

Dentro de usted también hay una profesora, ¿no?

Sí, es a lo que me gustaría dedicarme en el día de mañana. 

¿Se ve reflejado en la deportista esa vocación?

Sí, puede ser que esté todo muy relacionada. Además del balonmano también me gusta entrenar, ahora estoy formándome como entrenadora nacional. Creo que está todo ligado. 

¿Le llaman los banquillos?

Sí me gustaría probar y luego nunca sabes cuando dejas el balonmano, pero me gustaría estar ligada de esa manera. 

También se le ve activa en otras parcelas, como reivindicando el papel de la mujer en la sociedad.

Pues sí, creo que estamos en un momento muy importante en el que creo que la mujer está tomando más valor y por suerte tenemos empresas muy importantes como Iberdrola apostando por nuestra liga y por el deporte femenino en general. Es un momento clave, tenemos que seguir reivindicando, seguir peleando y no conformarnos. Es momento de estar todas unidas en esa pelea. 

¿Queda mucho camino?

Queda mucho, sí. Creo que se ha conseguido bastante y estamos en una situación a años luz de la que estábamos a lo mejor hace cinco o 10 años, pero todavía queda mucho camino por hacer. Por eso digo que es importante que sepamos todo lo que hemos ganado, que tengamos los pies en el suelo, pero que sigamos peleando porque no podemos conformarnos. 

Y en el deporte, ¿cómo está el papel de la mujer?

Creo va parejo, muy parejo al de la sociedad. Lo que al final reivindicamos es que haya igualdad, ni más ni menos. Simplemente lo que es justo, lo que nos ganamos. En el deporte pasa lo mismo. A iguales éxitos, queremos la misma repercusión y los mismos medios. Es un poco lo que estamos intentando conseguir. 

Habla de repercusión, ¿por qué cree que no la tienen?

Porque por desgracia de momento no generamos lo mismo. Mucha veces hablamos de los sueldos que puede tener un futbolista o un jugador de baloncesto y por desgracia nosotras no lo generamos. Hay un partido y no van cientos de miles de personas a vernos. Nuestra pelea ahora mismo creo que está en que se nos dé más visibilidad, que se hable de nosotras. Que nos den los medios para un día llegar a esa igualdad en repercusión. De momento no la tenemos, hay que ser realistas. Ahí es donde tenemos que encontrar nuestro lugar para pelear sin volvernos locos. 

¿Cuál es su lema de vida?

Siempre le he dicho a los jóvenes que trabajen sin parar porque eso es al final lo que te da el éxito. Pero con los pies y en el suelo y disfrutando mucho del camino en lo que se hace. El deporte profesional es muy sacrificado y si no te gusta, si no disfrutas en el día a día, es imposible que logres nada. Sobre todo eso, mucho, mucho trabajo y disfrutando de lo que se hace. 

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