Balonmano | Homenaje a Pérez Canca “Una persona especial”

  • Ex compañeros que participaron en el homenaje glosan la figura de Pérez Canca

Mijail Yukhov, ex jugador del Puleva Maristas, durante el partido. Mijail Yukhov, ex jugador del Puleva Maristas, durante el partido.

Mijail Yukhov, ex jugador del Puleva Maristas, durante el partido. / Marilú Báez

El poder de convocatoria que tuvo el homenaje a José Luis Pérez Canca es un gran indicador de la huella que dejó en el balonmano y en quienes fueron sus compañeros en todos sus años, casi 20, en la élite de este deporte en España. No le impidió jugar profesionalmente sacar la carrera de Teleco. "Una persona especial", es una coletilla que repiten sus antiguos compañeros cuando se les cuestiona por Pepelu. Sobre el parqué del pabellón que lleva ya el nombre de su amigo estuvieron jugadores del máximo nivel, buena parte de la flor y nata del balonmano nacional en las últimas décadas.

"Ha sido muy bonito y emotivo. Hacía mucho tiempo que no jugaba al balonmano. ¿Aquí en Carranque? Pues igual la primera vez que vine con el Barça en la temporada 94/95. Después también vine como entrenador del Antequera", relataba Antonio Carlos Ortega, llegado desde Alemania para estar en el acto que recordaba a un amigo íntimo desde su infancia: "Me he encontrado con gente de Maristas que hacía 15-20 años que no veía. Le teníamos mucho cariño a Pepelu, es un bonito reencuentro. Pepelu ha sido capaz de aglutinar a gente que no viene para nada y se ha movilizado. Gente de toda España ha estado aquí".

Miembro también de aquel mítico Puleva Maristas, Quino Soler, también mucho tiempo en los mejores equipos del balonmano español, bromeaba con la forma suya y de sus compañeros. "Se merecía más pero el estado físico que tenemos es el que es (risas). Lo hemos hecho con cariño para que él desde arriba esté sonriendo viendo a muchos de sus amigos rendirle un homenaje merecido", decía Soler: "Las cosas no son fáciles. Carranque es un pabellón muy importante en Málaga, detrás el Carpena y ahí ahí con Ciudad Jardín. Que lleve su nombre da por bueno el tiempo de espera. Igual que decimos que vamos al Carpena ahora diremos vamos al Pérez Canca. Pepelu era un tipo especial, muy especial. Se llevaba bien con todo el mundo. Irradiaba felicidad y optimismo. Si lo siembras durante tu vida, desgraciadamente él se nos fue muy pronto, el fruto está aquí".

Juanjo Fernández fue entrenador de aquel Maristas. "Ha estado la generación de José Luis entera, son muchos recuerdos, ha sido muy emotivo. Indica los amigos que ha dejado ahí, la clase de persona que era. Era muy sensible, gran compañero, nada egoísta. Hacía jugar a los demás, los hacía brillar", recordaba el entrenador.

"Hacía jugar a los demás, los hacía brillar", recuerda Juanjo Fernández, entrenador de aquel Puleva Maristas

Antonio García, campeón del mundo con España en 2013, dio sus primeros pasos en el profesionalismo al lado del recordado jugador malagueño. "Para mí fue muy especial. Llegué al primer equipo de Granollers a la vez que llegó él. Los cinco años que estuvo él fueron mis primeros cinco en Liga Asobal. Lo bueno es que trataba a todos por igual, fueras un junior de 18 años o Patrick Cavar, que estaba allí también jugando. Te ayudaba, salía a tomar una cerveza... Ha sido la sonrisa del vestuario, por eso tenía tanto carisma y por eso se ha juntado tanta gente aquí", recordaba García: "Me dejó mucha huella. Aparte de los entrenadores que he tenido, él era otro entrenador más en el 40x20. Tuve la suerte de coincidir con él en mis primeros cinco años de profesional y gran parte de lo que aprendí fue gracias a él. Por su manera de jugar, de ver el balonmano, cada vez hay menos centrales que jueguen como lo hacía él y lo veía él. Me aproveché de eso en la pista. Aparte, era una persona muy especial, siempre risueño, el espíritu del vestuario, siempre estaba ahí, empujaba a todos".

Demetrio Lozano, campeón mundial y medallista olímpico, coincidió en León y la selección española con Pepelu. "Tenía muy buena amistad con él. Era siempre una sonrisa, siempre simpático. Le veía el lado bueno a la peor derrota y al peor trago. Todos los que le conocíamos somos afortunados de haber compartido con él cada minuto. Esto es algo muy bonito que él se merece. Ninguno hemos dudado en venir porque se lo merecía. Una lástima, una pena muy grande, que él no esté con nosotros. Cada día se le echa de menos. Que esa manera de entender la vida y el deporte se transmita en el pabellón y no se pierda. Tenemos que trabajar todos", recordaba el mítico lateral de la selección española. "A mí fue de los que me ayudó a crecer. Me hizo grande. Fui un gran jugador gracias a los años que jugué con Pepelu. Él era el central, el creativo e inteligente, el que mandaba. Yo era el lanzador y ponía el músculo, pero él ponía todo lo demás. En eso me enseñó todo. "Deme, así", "Deme, ahora sí, ahora no". Me ajustaba para que mi rendimiento fuera mejor. Tenía un talento descomunal, no era muy alto ni fuerte, pero con su inteligencia lo suplía todo", narraba.

Mijail Yukhov y su rápida conexión: "Cuando empecé a jugar con Pepelu me entendí con media palabra"

Jordi Nuñez, portero también muchísimas veces internacional, coincidió con Pepelu en el Ciudad Real y la selección española. "Tengo unas vivencias personales muy fuertes con Pepelu. A nivel de familia estábamos muy unidos. Era una persona muy especial, lo transmitía todo muy positivo, transmitía tanto... Para mí ha sido muy importante. Es de esas personas que dejan huella, no se olvida", recordaba el meta catalán, que asegura que "fue de los mejores centrales con los que jugué y tuve la suerte de jugar con muchos buenos. Es uno de los grandes centrales del balonmano español, tenía la facilidad de dominar todo el equipo él sin alteraciones ni grandes ruidos. Todo el equipo le hacía caso dentro y fuera de la pista. Era un líder silencioso, todo lo que él decía en el campo se hacía. En los clubes que estuvo dejó huella. Hay jugadores que pasan por un club y nadie se acuerda. Pepelu dejó huella en cada club que estuvo, a nivel de afición siempre fue muy bien recibido. Era una persona muy querida. No es fácil ser querido en cada sitio. Tenía algo especial".Estuvo también el homenaje un jugador legendario en Málaga, el pivote Mijail Yukhov, que llegara con Valery Gopin, en su día considerado el mejor extremo del mundo, a jugar en el Puleva Maristas. Vive ahora en Alfaz del Pi, cerca de Benidorm. Sus hijos también juegan como pivotes en el Elche Mustang y el Agustinos de Alicante. Dice que mantiene el trato con Gopin, que sigue en Rusia.

"Como jugador, Pepelu era muy bueno técnicamente, fue un placer trabajar con él. Yo jugaba de pivote, en un sitio en el que dependía mucho del central. Cuando empecé a jugar con él nos entendimos rápido, con media palabra. Gracias a él mi carrera en España fue mejor", decía Yukhov: "Como persona, le leía una entrevista a Ortega en la que decía que no tenía enemigos. Era tan difícil tenerlo como enemigo, tan buena persona... Nadie hablaba mal de él. De 10, alegre, me faltan palabras. Ha sido un placer cuando me llamaron. Sin pensar dije que sí. Llevaba 20 años sin pisar esta tierra. Veo que ha cambiado mucho la ciudad, también somos más viejos (risas). Ha sido un placer".

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