Economía

Corbacho cree que el Inem podría entrar en déficit por la subida del paro

  • El ministro de Trabajo admite que los próximos meses serán "duros y complejos" pero asegura que la protección está garantizada.

El ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho,reconoció que "es posible" que el Inem entre en déficit debido al mayor gasto al que está sometido al tener que pagar más prestaciones por desempleo ante la subida del paro. A pesar de esto, ha garantizado la protección para todos los desempleados de nuestro país y ha insistido en que ninguna persona que cotice perderá ese derecho. 

Los próximos meses serán difíciles para el mercado laboral español. Al menos así lo reconoce el ministro de Trabajo quien asegura que el superávit del Inem podría convertirse en déficit debido al aumento del número de parados en nuestro país. Precisamente ayer se conocía que el número de desempleados había aumentado un 25% en el último año.

Pero desde el Ministerio de Trabajo se realiza un llamamiento a la calma asegurando que si el Inem, ahora con superávit, agota su presupuesto y entra en situación deficitaria, el Estado se encargaría de garantizar el cobro del paro a los trabajadores cotizantes que se queden en el desempleo. 

"Es un derecho que está garantizado y no se va a cuestionar", subrayó el ministro en declaraciones a Radio Nacional, y afirmó que, aunque no es partidario de políticas deficitarias, el Gobierno no piensa discutir por "una o dos décimas" de déficit cuando se trata de proteger a los desempleados.

El ministro enfatizó que "por suerte hemos ido construyendo un sistema de protección social que permite que nadie quede a su suerte. Hay una red que impide que nadie caiga directamente desde el empleo al suelo".

Corbacho admitió que los próximos meses van a ser "duros y ciertamente complejos", pero recordó que se espera una mejoría de la situación económica a partir del segundo semestre de 2009. En su opinión, los ciudadanos no deben dejarse llevar por la sensación de que están "en el peor de los mundos", pues en España cotizan actualmente más de 19 millones de personas, una cifra "nunca" vista.

El ministro dijo no querer quitar "dramatismo" a las cifras del desempleo, que arrojan ya más de 2,5 millones de parados, el nivel más alto de la última década, pero sí "situarlas en su justo término". 

Corbacho asegura que el dialogo social debe centrarse en tres pilares. El primero de ellos sería la reforma de los servicios públicos de empleo (el antiguo Inem) que, a juicio del ministro, deben modernizarse y convertirse en verdaderas herramientas de utilidad a la hora de buscar trabajo a los desempleados.

El segundo objetivo por el que abogó el ministro es la promoción del autoempleo. "Hay que hacer una apuesta decidida y firme por los emprendedores, porque el futuro en parte está ahí", destacó.

La última de las prioridades citadas por Corbacho y a la que, según dijo, le está instando mucho el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, tiene que ver con la necesidad de buscar fórmulas que permitan a los parados de la construcción, sector donde "se está cebando el desempleo", reciclarse y trabajar en otras actividades.

El Gobierno ya trabaja en un plan para presentárselo a los agentes sociales en el que precisamente se pretende reformular los programas de empleo existentes para que al menos 100.000 desempleados puedan ser contratados para realizar actividades de interés colectivo, como recuperación de espacios naturales o prestación de servicios sociales. 

Pero esta iniciativa ya ha generado alguna crítica. "Yo no digo que el cien por cien de los parados de la construcción sirva para trabajar en los servicios sociales, pero puede haber algunas personas que sí valgan", subrayó Corbacho, que insistió en que estos programas de empleo deben revisarse y elaborarse "desde cero" porque desde su creación, hace dos años la situación económica no es la misma. 

El titular de Trabajo afirmó además que estos planes de empleo deberían ser "flexibles" y adaptables a las comunidades autónomas, pues son ellas quienes tienen finalmente tienen transferidas las políticas activas de empleo. 

El ministro finalizó alabando la responsabilidad que han demostrado sindicatos y empresarios durante años y mostró su satisfacción por la "gran paz social" de la que disfruta España. A partir de ahí, dijo, tanto Gobierno como sindicatos y empresarios deben hacer esfuerzos de "contención y austeridad".

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