Marco Cáceres, en el Festival de cine: "En Málaga, el tema de la vivienda es una locura, está masificado"

Arón Piper y Marco Cáceres posan para esta entrevista. / Carlos Guerrero

Sentados uno junto al otro, Arón Piper y el malagueño Marco Cáceres llegan al Festival de Málaga para presentar Hugo 24, una película que refleja una generación que intenta encontrar su lugar. A través de la historia de un joven que atraviesa el salto de la inmadurez a la vida adulta, el largometraje pone sobre la mesa inquietudes muy reconocibles para muchos españoles: la incertidumbre, la amistad y también la cada vez más complicada realidad de la vivienda. Dos actores jóvenes que asumen el rol de ser altavoces de estas preocupaciones compartidas por toda una generación.

Pregunta.¿Qué tal presentar la película aquí en el Festival de Málaga?

Respuesta.Marco Cáceres: Superbien. Un sueño, aparte en mi ciudad y presentando esta película con mi mejor amigo, con esto que cuenta, es un sueño.

R.Arón Piper: Para mí es un placer repetir. La primera vez fue hace mil años que presentaba la película de 15 años y un día. Estar aquí de nuevo, con mi mejor amigo y con el resto del equipo de esta película que ha sido un viaje muy bonito es muy guay.

P.¿Cómo llegó este proyecto?

R.M. C.: Yo conocí a Luke [el director] en el Festival de San Sebastián, en un evento, y yo estaba rodando aquí en Málaga La chica de nieve y Milena [Smit] me enseñó la película de Libélula cuando no se había ni estrenado ni nada. En San Sebastián coincidí con Luke y le dije que me gustaría trabajar con él. Y nada, me dijo que tenía un guion con Arón, mi mejor amigo, encima. Estuvimos en casa, nos dio el guion y de ahí sale.

R.A. P.: Yo entré en la historia cuando me lo dice Marco, y vino a casa y nos contó todo.

P.¿Y qué es lo que más les llamó la atención de sus personajes?

R.M. C.: Es que tampoco se aleja mucho a lo que hemos vivido en nuestra vida.

R.A. P.: Es un poco Arón y Marco a los 17, 18, cuando nos conocimos. Dos chavales de barrio, que llegaron con una mano de delante y otra detrás, dos chavales que se buscan la vida... Es como somos nosotros, pero un poco buscándole matices y acentuándolo un poco más.

R.M. C.: Y la diferencia es que nosotros sí teníamos un objetivo y un sueño y los personajes pueden estar un poco más perdidos en ese sentido.

P.¿Qué es lo que más les costó a la hora de preparar el personaje?

R.A. P.: Hay que prepararse cosas y ver los conflictos de cada uno y para darle capas al personaje, pero se nos ha hecho muy fácil. Si te toca una película así donde hay que mostrar una amistad tan fuerte y no conoces al otro actor, por ejemplo, ahí sí que te toca trabajar un poco más, pero nosotros tenemos la suerte de que ya lo traíamos de casa.

R.M. C.: Sí, esta cosa de naturalidad, de cotidianidad, lo tenemos muy en nuestro día a día y los personajes son muy eso.

P.Ocurre todo en 24 horas, como muy comprimido.

R.A. P.: Es que se rodó también cronológicamente, eso fue también una suerte que no se rodó al final o la mitad, al principio, no sé qué. Se rodó cronológicamente y eso nos ha ayudado muchísimo, o sea que fue hasta más fácil, incluso, para mí por lo menos.

P.Hay muchos temas que están en la actualidad del día, ¿se sienten identificados con estas problemáticas?

R.A. P.: Obviamente. Ahora somos de ese porcentaje muy chiquitito, muy afortunado, pero lo vivimos de cerca con amigos, lo vivimos de cerca con familiares y tal.

R.M. C.: El tema de la vivienda, hay temas muy serios como el maltrato, como el desempleo. Claro, son cosas que te tocan.

P.Hablando del tema de la vivienda tal y como está, ¿creen que esta película es como un altavoz o que puede funcionar como denuncia desde la cultura?

R.A. P.: Sí. Para eso se hace el cine, para entretener y también para mostrar y reflejar un poco las realidades.

P.También parte de un desahucio, que es un tema bastante serio. ¿Cómo se ponen en la piel de este drama?

R.A. P.: Hicimos un trabajo previo de ensayos, hicimos un trabajo de construcción y siendo conscientes de que también es muy real.

R.M. C.: El tema que toca es que es real. Ahora mismo quién se puede permitir vivir solos. Es casi imposible, de ser un privilegiado y casi que es lujo, lo diría yo. Nadie se puede comprar una casa, nadie. Está la cosa tan complicada, que eso ya es traumático y poder defenderlo de alguna manera también ya te posiciona ahí.

P.Aparte de lo malo, también se ve su amistad. ¿Cuál es el punto positivo más importante a destacar de esta película?

R.A. P.: Si te ves la película, lo ves, no voy a desvelar nada, pero no acaba tan mal. Hay también una oda a la amistad, al respeto, a las oportunidades. Tiene muchos ingredientes muy guays.

P.Dos chavales que se buscan la vida que en el paso de un poco de la inmadurez al adultez. ¿Se ven reflejadod un poco, manteniendo la distancia, con sus personajes?

R.A. P.: Yo no viví esa fase tan dramática.

R.M. C.: Es que lo dramático... Es que cuando lo vives tampoco es tan dramático, porque ahora he hecho la vista atrás y sí puede ser dramático. Dramático tampoco como un drama ni como algo que me esté persiguiendo, pero sí de no tener dinero, de ir con una mano delante y otra detrás a buscar oportunidades y al final eso pues es lo que es, al final lo que vive cada uno.

P.Otro de los temas que están sobre la mesa, sobre todo de los jóvenes, la precariedad laboral.

R.M. C.: Lo único que puedo decir es que la cosa está como complicada en general para todo el mundo. Yo veo a todo el mundo que le cuesta encontrar trabajo. Cuando encuentras un trabajo, te pagan un dinero que con ese dinero tampoco puedes llegar ni a fin de mes. Nadie puede ni ahorrar. O sea, las situaciones, como te decía antes, eso es lo dramático. Yo a día de hoy, él está en otra posición, yo en otra, cada uno vive su historia. Y a día de hoy me considero una persona muy afortunada, que poco a poco estoy labrando mi carrera y tengo oportunidades. Se me están dando las oportunidades, pero también me he visto en la situación de no tener ni un duro, que nadie llama a la puerta y replantearme las cosas. e sido camarero, he lavado platos en restaurantes, he hecho de todo.

P.¿Cómo ven la industria del cine en España?

R.A. P.: Está en un momento muy bueno. Se están haciendo muchísimas cosas de todo tipo, de mejor calidad, peor calidad. Y películas con mucha visibilidad. Y las plataformas y todo esto. Canarias, vascos, que te ponen facilidades.

P.Esta noche la van a poder ver los malagueños. El público en general ¿cómo esperan que salga después de ver la película?

R.A. P.: Espero que tengan una bonita jornada acompañando a Manu y a Hugo. Que les entretenga, que les divierta y que les haga pensar un poquito.

R.M. C.: Reflexionar un poco, la película va de reflexionar también y de ver un poco la realidad sin entrar en una cosa melosa, reflexionar de lo que es la verdad. La película tiene mucha cotidianidad y mucha verdad y es lo que estamos viviendo.

P.Se ha rodado en Tetuán, pero es extrapolable a Málaga. Como malagueño, aparte de estos temas, también se habla mucho del turismo y como estamos ahora en la Costa del Sol. ¿Cómo está viendo que esto está afectando a la gente de aquí?

R.M. C.: Aquí en Málaga, el tema de la vivienda es una locura, está masificado, está incluso extorsionado, diría yo. No sé si es la palabra, pero es así. Viene el verano y te cobran una millonada, van jugando con las casas que no entiendo tampoco ni cómo es legal porque es fuerte. Una ciudad como esta, que yo también soy de un barrio de Marbella, es una locura cómo cambia, es surrealista.

P.Estuvo hace varios años y ha vivido el crecimiento del festival. ¿Qué le parece su evolución?

R.A. P.: Si te soy sincero, creo que no he vuelto a venir al festival desde aquella vez y tampoco recuerdo tanto porque tenía 15 años. Pero por lo que estoy viendo, muy bien organizado todo y disfrutándolo mucho.

P.¿Tienen algún papel que les gustaría mucho que les ofrecieran? Algo que se saliera de lo que están haciendo.

R.A. P.: Yo la verdad, algo concreto que sepa decir tampoco. Pero cualquier cosa que nos saque un poco de la zona de confort, que sea un reto. Esto lo hablamos el otro día. A ver si personajes que te hagan salir de la zona de confort un poco.

P.¿Qué tiene que tener un guion para que llame mucho la atención y quieran estar en ese proyecto?

R.M. C.: Yo es que al estar como quien dice arrancando en esto, llevo currando bastante tiempo y yo como entusiasta que soy, yo soy un entusiasmado y me leo los guiones, tal cual, no todos porque tengo sentido común y criterio, pero me llegó un guion y lo agradezco y lo veo desde otros ojos en este punto vital en el que estoy. Todo trabajo para mí es bienvenido. No es que todos los guiones me parezcan buenos, pero a todos les doy una vuelta. No estoy en el punto de opinar, siempre es una ilusión y me lo leo y siempre lo encaro de una como que le veo la chicha siempre.

P.¿Piensan que de verdad se encasilla mucho el cine español en un tipo de drama y sobre todo ahora thriller, que es lo más comercial?

R.A. P.: Creo que hay de todo y hay muchas películas que se hacen en este país que luego no se ven, pues porque no tienen tanto dinero para promocionarlas o porque no van a festivales. Entonces, hay muchas cosas. Otra cosa es que la industria sea pequeña y que tengan más fuerza ciertos guiones o ciertos géneros a la hora de levantarlos. Pero yo creo que que también España ha hecho siempre y está haciendo ahora también otras cosas.

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