Málaga

El Ayuntamiento de Málaga dibuja dos torres de 29 y 21 plantas en el suelo de la estación de autobuses

  • La propuesta teórica se vincula con la apuesta por construir un intercambiador modal en la Explanada de la Estación 

  • De la Torre admite que esta actuación necesita del visto bueno de la Junta de Andalucía

Diseño realizado por HCP sobre los suelos de la estación de autobuses. Diseño realizado por HCP sobre los suelos de la estación de autobuses.

Diseño realizado por HCP sobre los suelos de la estación de autobuses.

La apuesta del alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, por transformar la movilidad de la ciudad mediante el soterramiento de buena parte del eje litoral (casi 2,5 kilómetros) y construir dos intercambiadores modales en La Marina y en la Explanada de la Estación, sigue su particular hoja de ruta. Aunque lo hace, de momento, sólo en el plano teórico.

Es en este nivel en el que se encuentra el ejercicio encargado meses atrás por el Consistorio al estudio de arquitectura HCP para que analice las posibilidades de desarrollo de los suelos actualmente ocupados por la estación de autobuses metropolitanos. En el trabajo ya concluido, el despacho llega a formular la hipotética construcción de dos grandes torres, una de ellas de 29 plantas (115 metros) destinada a oficinas, y una segunda, de 21, para hotel.

En la parte superior del inmueble de mayor cota, el estudio diseña un mirador, un restaurante y un helipuerto. Mientras, en el hotel, se contempla un gimnasio, un spa, una zona en la que se instalarían servicios y un helipuerto destinado al despegue y aterrizaje de drones.

Uno de los objetivos es responder a la demanda de oficinas y hotel que existe en la capital de la Costa del Sol

Ambas edificaciones se levantarían sobre un zócalo de tres niveles para comercial. De acuerdo con el diseño ahora previsto, se dibujan unos 20.000 metros cuadrados de zonas verdes y espacios abiertos que rodearían a los dos edificios. La propuesta técnica también contempla la conexión de las dos torres a través de las tres plantas de aparcamiento soterrado previstas, que dará cabida a 2.000 plazas, de las que 600 se piensan como modelo disuasorio.

De acuerdo con los parámetros máximos previstos en el documento, la pastilla pasaría a permitir un máximo de 42.000 metros cuadrados de techo edificable (15.000 de hotelero, 20.000 de oficinas y 7.000 de comercial), parámetros que duplican los actualmente autorizados en el Plan General de Ordenación Urbanística (PGOU) para este mismo espacio.

Un incrementos sustancial de edificabilidad que, hoy por hoy, no tiene cabida en el planeamiento urbano. De acuerdo con lo explicado por el representante de HCP, Alejandro Pérez, la limitación se produce porque esta parcela tiene la consideración de no consolidado, lo que limita el aprovechamiento posible.

Es decir, que el Ayuntamiento requiere del aval de la Junta de Andalucía para hacer factible esta modificación urbanística. Una de las opciones es que le autorice pasar el terreno a consolidado; la otra, como ha indicado el alcalde, que en el proceso de actualización de la Ley Urbanística de Andalucía se abra la puerta a que las ciudades, en ciertas operaciones significativas, pueden incrementar estos niveles de construcción.

Imagen del zócalo sobre el que se levantarían las torres. Imagen del zócalo sobre el que se levantarían las torres.

Imagen del zócalo sobre el que se levantarían las torres.

Lo que parece claro es que esta iniciativa se va a cocer a fuego muy lento. Entre otras cosas porque, como bien ha señalado el mandatario local, el vaciado de la estación de autobuses actual nunca se materializaría antes de que fuese construido el intercambiador en la Explanada de la Estación. Un proyecto que De la Torre ya trató de activar en 2007, reclamando fondos europeos a la Junta de Andalucía. En aquel entonces se topó con la negativa autonómica.

La relación de ambas instalaciones es evidente, por cuanto la venta de los aprovechamientos futuros de la estación de autobuses permitiría sufragar en buena medida el coste de ejecución del intercambiador. Otra fórmula expuesta por el alcalde pasaría por abrir abrir un concurso para la construcción del intercambiador, incluyendo como contraprestación los aprovechamientos de la parcela de la estación.

Por el momento, De la Torre admite que no existe un calendario claro respecto al avance definitivo de esta intervención. Su apuesta, dado que el soterramiento del eje litoral permitiría ganar grandes zonas para uso peatonal, es que el proyecto pueda beneficiarse de la nueva línea de ayudas de la Unión Europea, que otorga especial relevancia a la sostenibilidad.

La operación pensada por el regidor, de acuerdo con las estimaciones realizadas en los primeros estudios, supondrá una inversión de unos 277 millones de euros, de los cuales 111 millones se vinculan con la construcción del túnel destinado al tráfico incluyendo la Avenida Manuel Agustín Heredia, el Paseo de los Curas, la Avenida Cánovas del Castillo y parte del Paseo Marítimo Pablo Ruiz Picasso; otros 95 millones a las nuevas estaciones de autobuses; 36 a tres aparcamientos en el Paseo Ciudad de Melilla, la adecuación del de La Marina y otro en el suelo portuario de Muelle Heredia; y casi 35 millones más a las operaciones urbanas en superficie.

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