Desarticulan un clan de la camorra italiana dedicado al tráfico de drogas
El grupo tenía raíces en la Costa del Sol, donde ayer fueron detenidos sus líderes más relevantes
Duro golpe a la camorra italiana afincada en la Costa del Sol. La Guardia Civil, la Agencia Tributaria y los carabinieris de Nápoles registraron ayer una decena de viviendas y oficinas en Marbella, San Pedro Alcántara y Estepona en el marco de una operación dirigida desde la Audiencia Nacional para desarticular el clan Polverino, dedicado al tráfico de droga y el blanqueo de capitales.
La operación, bautizada como Laurel VIII, se ha saldado con 16 detenidos en todo el país, entre ellos abogados, que se suman a los setenta arrestos ordenados en Nápoles, ciudad donde también se han producido decenas de registros. Fue en la provincia malagueña donde se localizaron las principales detenciones, puesto que los Cuerpos de Seguridad lograron el arresto de los líderes de la organización en España, Massimiliano D'Aria, Doménico Panella y un abogado español.
Entre otras dependencias, los agentes realizaron pesquisas en una asesoría en el polígono de La Ermita de Marbella y viviendas en la zona de Nueva Alcántara, en San Pedro, donde se realizaron varias detenciones. Los arrestados empezarán a prestar declaración hoy ante el juez Eloy Velasco, titular del juzgado central de instrucción número 6 de la Audiencia Nacional.
Al margen de la célula afincada en la Costa del Sol existían otras tres en Tarragona, Cádiz y Alicante, contra las que también se actuó. Estos grupos se dedicaban al almacenaje, transporte, tráfico y alojamiento del hachís, sustancia estupefaciente cuyo control está en manos del citado clan en Nápoles. La droga salía de Marruecos para ser trasladada a Italia por empresas de transporte de mercancías con sede en España que eran usadas también para que el dinero en metálico generado con estas actividades delictivas regresara a la península para ser invertido en diferentes negocios, entre los que se incluían los inmobiliarios.
Según informan desde la Fiscalía, el clan Polverino estaba dirigido por Giuseppe Polverino, más conocido como O Barone. Tras su detención en marzo de 2012 en Jerez de la Frontera, fue extraditado a Italia donde ingresó en prisión al atribuírsele varios asesinatos en Nápoles, así como el envío de hachís de España a Italia. En aquel momento se entendió que se había asestado un duro golpe a la organización, que, sin embargo, se encontraba en fase de reestructuración. Dos imputados residentes en España realizaban las gestiones de control de financiación de las operaciones y gestionaban los contactos con miembros de otras organizaciones de tráfico de drogas.
El clan estaba reclutando a españoles, marroquíes y sudamericanos para encargarles misiones logísticas para mantener viva la red criminal. A esta organización se le atribuyen delitos de extorsión, homicidio, proxenetismo, usura, corrupción de las administraciones públicas, tráfico de drogas internacional, blanqueo de capitales y delitos contra la salud pública en el seno de una organización criminal, entre otros.
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