Francisco de la Torre, alcalde de Málaga

“Hoy lo mejor para Málaga es que tras las elecciones no necesitemos el apoyo de nadie”

  • De la Torre muestra su malestar por el comportamiento de Cs en los últimos meses y se atreve a predecir que eso le pasará "factura" en los comicios del 26 de mayo

De la Torre posa en La Coracha, con la Casona del Parque al fondo. De la Torre posa en La Coracha, con la Casona del Parque al fondo.

De la Torre posa en La Coracha, con la Casona del Parque al fondo. / Javier Albiñana

–Afronta usted el final del mandato en una situación inaudita. En minoría, sin capacidad para sacar adelante el presupuesto…

–Ellos mismos han querido separarse del acuerdo de investidura, sin motivo. No han querido aprobar los presupuestos a pesar de haber firmado que lo iban a apoyar. Tienen una estrategia de partido para mí equivocada. Poner los intereses de partido por encima de los intereses de la ciudad creo que perjudica a quienes lo hacen. Los malagueños no valorarán positivamente ese hecho. Es evidente que es un error de Cs. en las elecciones veremos si tiene factura para ellos.

–Usted lo dice casi con la convicción de que va a existir esa factura.

–Creo que lo normal es que exista. No quiero forzar las cosas en mi argumentación, pero el pacto de Andalucía dice que serán apartados aquellos políticos que sean formalmente imputados; eso no se da en el caso de Teresa Porras y Francisco Pomares, que van a ser investigados cuando tengan su encuentro con el juez; hay una diferencia abismal entre una cosa y otra… En los meses que dure esa investigación cabe perfectamente el sobreseimiento.

De la Torre, durante la entrevista. De la Torre, durante la entrevista.

De la Torre, durante la entrevista. / J. Albiñana

–Con todo esto que hemos señalado, ¿es su peor momento en los 19 años que lleva como alcalde?

–Momentos difíciles los ha habido más de una vez. No quiero escaparme de su pregunta recordando la tragedia del asesinato de Martín Carpena; momentos difíciles los tuve cuando el PSOE suspendió porque le dio la gana el PGOU, en el año 2009, fue muy duro aquello. En el último minuto. Fue una estrategia de partido, que no le importó fastidiar a Málaga con fastidiarnos a nosotros, cuando estaba todo aprobado. En este momento tenemos el hándicap de haber hecho ya la aprobación inicial del presupuesto y de no contar con los votos de Cs para ciertos proyectos, como la adquisición de uno suelos para un proyecto universitario.

–No ha sido un mandato rico en proyectos, muchos de ellos reflejados en su programa electoral.

–Tener una menor velocidad en hacer las cosas cuando no se tiene mayoría absoluta, aunque se haya tenido pacto de investidura, siempre ha habido cierto freno, menor velocidad. Hemos tenido desde la autonomía una falta de colaboración clarísima en muchos proyectos. Podríamos hablar del tiempo que tardó la Junta encontrar al protocolo del Guadalmedina, su lentitud en comunicar lo de las soluciones para la inundabilidad del Guadalhorce, a pesar de que les estamos sacando de un problema político; la lentitud con el Campamento Benítez, donde se inventaron tener que hacer una especie de canal de Suez en el arroyo del Cañuelo. ¡Cuántos años con las tecnocasas!, un tema en el que estamos ayudando tras la metedura de pata de la consejera Cortés, cuando se dijo que eran viviendas para pijos. Ese plan fue firmado en 2005 por una consejera de no grato recuerdo para Málaga, la señora Concha Gutiérrez. Es una falta de eficacia que paraliza la región. Así va Andalucía, al ritmo caribeño que ha ido hasta ahora. Espero de verdad que el nuevo Gobierno sea otra cosa y podamos cambiar el paso.

"Andalucía ha ido hasta ahora a ritmo caribeño; espero que el nuevo Gobierno sea otra cosa y podamos cambiar el paso"

–El no tener al PSOE en la Junta no sé si le cambia mucho el paso por eso de tener un referente de confrontación…

–Mi estímulo es el cariño a Málaga, mi amor a Málaga y no la confrontación con la Junta, que nunca he pretendido. Solamente cuando he entendido que perjudicaba a Málaga he hablado. He sido suavísimo ante muchas de las faenas que nos ha hecho la Junta.

–¿Se siente fracasado con el tema de Limasa?

–No, me siento, no decepcionado, pero esperaba una postura, a pesar de las circunstancias judiciales que ha habido en temas laborales, de mayor entendimiento en la oportunidad actual, que no tiene por qué ser posible en todos los escenarios futuros.

–¿Sin el comité de empresa actual hubiese sido posible la municipalización?

–Este comité firmo una propuesta en 2016 para la municipalización que hemos mejorado. Al final ofrecemos unas cantidades económicas que resuelven en gran medida, en teoría, lo que está heredado de pleitos, lo que dicen ellos que se debe o no se debe. Es verdad que no tuve un apoyo unánime dentro del grupo popular; eso me impidió cerrar el acuerdo en aquel momento. Fue una pena. Yo batallé, otros igual batallaron para que no lo hubiera, yo batallé para que hubiera ese acuerdo interno y pudiéramos avanzar. En esa línea hubiésemos tenido tiempo para ver los resultados de ese escenario.

–Por lo que se le entiende fue la dirección provincial del PP la que le torpedeó aquella operación de acercamiento definitivo…

–Usted es quien lo está diciendo, yo no lo estoy diciendo. Quienes estuvieran.

–En 2016 creo recordar que estaba Elías Bendodo al frente del partido.

–Yo lo que digo es que lo intenté y batallé por ese tema pero otros no lo vieron así.

–¿Su programa electoral va a incluir una Limasa municipal?

–No está cerrado el programa pero he dicho públicamente que en unos términos como los que hemos planteado queda en pie.

"Batallé para lograr un acuerdo interno para munipalizar Limasa; otros igual batallaron para que no lo hubiera”

–Hablemos de Teresa Porras y Francisco Pomares. Usted los mantiene y, por sus palabras, se deduce que seguirá contando con ellos en su candidatura a las municipales.

–De cara al futuro, no hay ni más razones ni menos que para otros compañeros. No por este hecho van a tener prioridad sobre otros compañeros. Abiertos a ellos, porque son personas válidas. La situación que están viviendo se debe a que dos personas que fueron separadas por no hacer bien sus tareas, según estimó la Gerencia de Urbanismo, y que hicieron reclamaciones en lo laboral, que perdieron. Viendo que por ese camino no logran lo que quería, aprovecharon una comisión de investigación, que crea la oposición con una estrategia muy clara de ver de qué manera desgasta al equipo de gobierno. No le doy credibilidad. Y entiendo que el fiscal no tiene toda la información, porque ha sido una parte pero no a la otra. Y pasa los papeles a quien si tiene la obligación de instruir, que es el juez. A partir de ahí entrar en más consideraciones es desproporcionado, querer construir una crítica política sin cimientos. El primero que se va es Cs, porque ya estaba en su estrategia buscar argumentos y pretextos para cortar.

–¿No le quita el sueño que pueda darse la situación en la que los dos ediles sean encausados?

–Creo en la posibilidad de sobreseimiento.

–¿Usted era conocedor de lo que estaba pasando en Villas del Arenal?

–Cuando empezaron a llegar escritos de la oposición planteando que se hicieran sanciones proporcionadas y proporcionales. A partir de ahí lo que sé, porque incluso recibí a la señora Domingo, donde mostró su opinión sobre el acoso y la estrategia de los vecinos, que habían estudiado su caso y su casa… Y me pedía que hablase con los responsables de Urbanismo para que se tuviese en cuenta su papel. Yo no he entrado en el gobierno de la Gerencia.

–La última encuesta conocida de su grupo le otorgan 13 concejales. ¿Se da por satisfecho?

–Nunca. No es fácil ahora, en un espacio en el que hay tres fuerzas del centro a la derecha poder tener el resultado tan brillante como cuando estábamos solo nosotros. Cuando esas fuerzas van consolidando su marca. Tendrán la erosión que puedan tener por el error que han cometido con este tema, me refiero a Cs. Pero no doy por perdida la posibilidad de mejorar los resultados anteriores y acercarnos a la mayoría absoluta.

–En ese hipotético escenario poselectoral, necesitará de un nuevo pacto con Cs. ¿Después de lo ocurrido en las últimas semanas con su ya ex socio, se sentiría cómodo en esa situación?

–No soy rencoroso. No voy a apuntar las faenas que se nos hagan. Estaremos abiertos a lo que sea mejor para Málaga y hoy lo mejor para Málaga es que no necesitemos el apoyo de nadie. A partir de ahí, si fuera necesario, pondríamos el interés de Málaga y la estabilidad de gobierno por encima de cualquier otra consideración.

–¿Lo dice por la decepción que le ha causado el comportamiento de Cs?

–No es la misma la velocidad de gobierno y de eficacia cuando tienes mayoría absoluta que cuando no la tienes. Pero los temas esenciales se han ido sacando en estos años. Pero lo ocurrido en estas semanas es realmente sorprendente cuando se sabe que no he firmando ningún papel que me obligue a prescindir de nadie porque sea investigado. Lo sabe el señor Cassá.

–De repetirse esa alianza, ¿exigirá a Cs que pase a formar parte del gobierno municipal?

–Lo normal será eso. Igual eso se plantea en los pactos, si son necesarios, a nivel nacional. Lo normal es que haya acuerdos de tipo nacional y no este al albur de cada negociación regional o local.

–Usted habla del centro reformista y entiendo que el principal referente es el PP…

–Para mí primero la UCD, en el tiempo.

–Le preguntaba es si no resulta contradictorio hablar de centro reformista y no descartar de manera categórica una posible acuerdo con Vox.

–No tiene por qué. A nivel regional se ha resuelto bien estos pactos. Conforme bajamos más al nivel local más difícil es que esas cuestiones afecten a las decisiones que se tomen, más fácil es que los acuerdos sean fáciles porque lo que tenemos que buscar son respuestas a lo que quiere la gente, no tan ideologizados.

–¿Hay alguna resultado electoral posible que le hiciese replantearse continuar el mandato que viene?

–Ya he contestado en otras ocasiones. Lo que los malagueños quieran. Yo voy a estar y mi compromiso es estar tanto si el resultado es positivo como si no lo es. Normalmente las encuestas no se suelen equivocar.

–¿Se imagina que llega un día en el que los malagueños ya no lo quieran?

–¿Que si lo contemplo? Por qué no. Hasta ahora no ha pasado, no he encontrado gente que me diga claramente que no quiere contar conmigo. Nunca se puede tener un 100% de unanimidad. Pero en las encuestas se me mira con respeto y afecto.

–¿Le hicieron un favor las elecciones autonómicas con el señor Bendodo?

–Lo que sí creo es que las elecciones nos han creado un escenario bastante más tranquilizador y favorable que antes. Tenemos una Administración autonómica que no va a estar poniendo pegas, sino que va a facilitar las cosas. Y que nuestra mando tendida no va a ser olvidada o despreciada. Tenemos una Administración que no va a cuidar más a Málaga que a Granada o Córdoba, sino que va a atender a todas las ciudades por igual.

El alcalde gesticula durante la entrevista. El alcalde gesticula durante la entrevista.

El alcalde gesticula durante la entrevista. / J. Albiñana

–¿Antes del 2 de diciembre tenía claro que iba a pasar con Bendodo en su candidatura?

–Dije en aquel momento y sigo pensándolo que en Málaga hay mucha gente preparada para decir que tenemos banquillo. Lo dije entonces, lo digo ahora y lo diré siempre. Hay que tener la visión abierta.

–¿Tiene claro quien quiere que sea su número dos?

–Es un tema del que no toca hablar todavía.

–Se le va a mirar con lupa su nivel de exigencia ante los nuevos gestores andaluces.

–Voy a exigir a la Junta actual lo mismo que a la anterior. Y lo que le he ofrecido al PSOE, como con las tecnocasas, cómo no se lo voy a ofrecer a la nueva Junta. Igual, no voy a cambiar, ni más ni menos.

–Usted en los últimos meses del anterior Gobierno de la Junta rebajó su exigencia sobre el Metro y optó por no reclamar que se hiciese soterrado hasta el Civil.

–Dije que se quedara la obra terminada, que se le sacara el máximo partido y se viera el resultado de viajeros porque tenían la preocupación de que la concesionaria, a la que tanto han mimado durante estos años, cuyas acciones tanto se han revalorizado y se han venido en el mercado de capitales, no tuviera preocupación de que no llegaban a los 20 millones de pasajeros. Me alarmaba prolongar más la obra, que es eterna, que tendría que haber estado terminada en 2009.

–Alguna vez le pregunté que si sabiendo lo que ha acabado pasando con el Metro, habría defendido el proyecto.

–Lo que hubiese hecho es insistir en la tuneladora, tunelar, tunelar, ni Manolo Melis ni puñetas. Hubiese sido baratísimo, la tercera parte del tiempo y la mitad de dinero y que más da coger unos ascensores.

"No tengo por qué exigir a la Junta actual soterrar el Metro hasta el Civil porque no se lo exigí al equipo anterior"

–El programa del PP a las andaluzas incluía anular el trazado en superficie al Civil y soterrar el tramo. ¿Va a exigir a la Junta que cumpla ese compromiso?

–No tengo por qué, porque no lo exigí al equipo anterior; no tengo que exigir ahora lo que no exigía antes. No sé si estaba escrito en el programa. No me influye, lo que demuestra el equipo que ha ganado las elecciones es el Metro tenga otros recorridos. Sí estaremos en que se vaya haciendo del PTA. Pero primero tenemos que ver cómo se encuentra la Junta y en función de ello podremos modular nuestras aspiraciones. Si está muy bien de fondos europeos podremos aspirar a ir contemplando las acciones en el Guadalmedina; el Auditorio, tema que no hemos dejado, y del que ya he hablado con la consejera. La Junta tiene una buena disposición, pero eso era antes de que saliese lo del agujero en sanidad o en infraestructuras.

–¿Le va a reclamar al nuevo gobierno la revisión del pacto original del Metro?

–Lo que hemos reclamado al anterior se lo reclamaremos al actual y ahora esperamos que nos atiendan.

–¿La UCAM va a venir finalmente a Málaga?

–No hay razones para que no venga. El interés del COE es claro, el de la UCAM también, nosotros estamos interesados en potenciar la oferta de formación, el escenario autonómico es nuevo totalmente y no va a tener una posición a priori en contra de cualquier universidad que no sea la pública. Legalmente es tan válida la adjudicación directa como el concurso. Las dos posibilidades están abiertas.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios