Málaga

La Junta autoriza las obras para reducir la inundabilidad del río Guadalhorce

  • La ejecución de las actuaciones, valoradas en 8,9 millones, permitirá rebajar de 1.000 a 427 las hectáreas afectadas

Imagen de archivo del río Guadalhorce a su paso por Málaga. Imagen de archivo del río Guadalhorce a su paso por Málaga.

Imagen de archivo del río Guadalhorce a su paso por Málaga.

Más de dos años después de que se pusiera sobre la mesa un plan de bajo coste para reducir el riesgo de inundabilidad que presenta la parte final del río Guadalhorce, la actuación parece ver la luz. El paso que puede resultar definitivo lo acaba de dar este martes la Junta de Andalucía al autorizar una inversión de casi nueve millones de euros para intervenir sobre el cauce.

En concreto, el Consejo de Gobierno andaluz ha validado el gasto necesario para ir adelante con esta operación, clave para levantar la amenaza de vulnerabilidad que pesa desde hace décadas sobre buena parte de los polígonos industriales de la capital de la Costa del Sol.
La afectación es severa por cuanto la huella vigente sobre estos espacios impide o condiciona de manera clara cualquier nuevo desarrollo urbanístico sobre los mismos. De hecho, durante años los empresarios de estos espacios productivos vienen denunciando la paralización de numerosas operaciones por este motivo.
Los datos dados a conocer por el Gobierno andaluz, que engloba esta intervención dentro del Plan de Prevención de Avenidas e Inundaciones en cauces urbano, fijan el coste inicial en 8,9 millones de euros, que serán cofinanciados con fondos Feder, y el plazo de ejecución en 16 meses. La previsión es que, allanado el camino, el concurso público para la contratación de estas obras sea publicado en los próximos días o semanas. 
Una vez materializadas las seis actuaciones ya analizadas sobre el encauzamiento, la capacidad de desagüe del río se ampliará. En concreto, las más de 1.000 hectáreas inundables que existen en la actualidad disminuirán hasta 427 una vez que se ejecuten las obras. Esta superficie coincidirá, casi en su totalidad, con la zona que ocupan las naves del polígono industrial Guadalhorce. Tanto las modificaciones relativas al incremento de la capacidad de desagüe como las que se refieren a la disminución de la zona susceptible de inundarse se basan en cálculos para 500 años de período de retorno. 
¿Pero qué obras se van a llevar a cabo? De acuerdo con las soluciones que fueron objeto de estudio hace varios años, posteriormente conformadas en proyectos de intervención, la operación incluye el recrecido de la margen izquierda de los arroyos Padro de Jurado, de las Yeguas, Boticario y Pocapringe en su confluencia con el encauzamiento del río Guadalhorce, y el acondicionamiento a su estado original del encauzamiento en el entorno del ferrocarril de Cercanías Málaga-Fuengirola, con la retirada de acopios de material.
A estas hay que agregar la restauración del cauce de aguas bajas a las condiciones del proyecto original; el rebaje del cauce de aguas altas en las cercanías del puente de la MA-21, apertura total del segundo arco de avenida de la margen izquierda y la modificación de las tuberías de impulsión de la zona oeste de Málaga y Torremolinos bajo el puente de la MA-21; el recrecimiento de las motas del encauzamiento del Guadalhorce aguas arriba del puente de la MA-21; y el recrecimiento del encauzamiento del arroyo de las Cañas en su parte final.
Todas estas acciones son alternativas a la construcción de un nuevo puente sobre el Guadalhorce, que vendría a sustituir al actualmente existente a la altura de la Azucarera, ampliando la capacidad de desagüe en caso de una gran avenida. Su ejecución requiere de un esfuerzo económico muy superior a lo ahora planteado. En concreto, diferentes estudios elevan la inversión precisa a unos 60 millones de euros. 
A priori, con la ejecución de las obras 'los cost' ya señaladas la urgencia de esta infraestructura queda rebajada. Actualmente la Administración regional tiene en fase de revisión sus mapas de inundabilidad de la Cuenca Mediterránea Andaluza, de la que forma parte el Guadalhorce como uno de los puntos críticos. La redefinición del documento viene forzada por la anulación de la propuesta original por parte del Tribunal Supremo, que atendió las reclamaciones de numerosos colectivos, entre otros la Asociación de Polígonos Industriales de Málaga (Apoma).
Precisamente, desde este colectivo la reacción ha sido de satisfacción. Su presidente, Antonio López, ha puesto de relieve que con estas obras se podrá levantar "el sello de inundabilidad" que pesa sobre buena parte de los suelos industriales de la capital y que "imposibilitaba los negocios2. "Va a permitir quitar la incertidumbre y la inseguridad jurídica que hay; Málaga ha perdido cientos de posibilidades de proyectos por el tema de la inundabilidad", apostilló.

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