Málaga

Málaga quiere sacar los camiones de reparto del Centro y sustituirlos por vehículos eléctricos

  • El Ayuntamiento, a través de Smassa, proyecta un centro de distribución que se localizará en la calle Gigantes 

  • El coste es de 6,6 millones de euros, aunque cuenta con una subvención europea

Imagen de archivo de una parcela en la calle Gigantes. Imagen de archivo de una parcela en la calle Gigantes.

Imagen de archivo de una parcela en la calle Gigantes.

Paso clave para sacar los camiones de carga y descarga del Centro histórico de Málaga. El Ayuntamiento acaba de anunciar este martes su intención de impulsar la construcción de un edificio en la calle Gigantes desde el que se realizará la distribución de las mercancías en el entorno del casco urbano mediante vehículos eléctricos. El calendario manejado sitúa la puesta en servicio de estas instalaciones en unos 18 meses.

El avance se produce después de saberse que el Consistorio va a disponer de la colaboración europea para financiar una actuación valorada en casi 6,6 millones de euros. De esta suma, la subvención concedida por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, en el marco del programa de ayudas a proyectos singulares en materia de movilidad sostenible (Programa MOVES Proyectos Singulares), alcanza los 2.158.252 euros.

El Centro Urbano de Distribución Ecológico (CUDE) Gigantes se ubicará en una parcela situada en calle Gigantes con conexión a calle Carretería. Se trata de un solar que, por el momento, no es propiedad del Consistorio y que está afectado por el fallido acuerdo de las tecnocasas. La previsión es que una vez firmada la liquidación definitiva del convenio, determinando el reparto de las fincas adquiridas en su día entre el Ayuntamiento y la Junta, Smassa sea la que se lo compre a la Administración regional. Aunque no hay un precio cerrado, el mismo podría rondar los 700.000 euros.

Una vez solventada esta cuestión, la propuesta incluye el levantamiento de un edificio de nueva planta que constará de dos plantas, una planta baja de gran altura (equivalente a tres plantas) y una planta sótano. Igualmente, la cubierta dispondrá de lucernarios conformados por placas solares para aprovechar así al máximo la iluminación natural y producir ahorro de energía.

El proyecto ha sido redactado conjuntamente por Smassa (Sociedad Municipal de Aparcamientos) y el Omau (Observatorio de Medio Ambiente Urbano), contando con la participación de las áreas de Movilidad, Comercio, Urbanismo e Innovación y Digitalización Urbana. El mismo ha sido seleccionado en el número 18 de un total de 130 que se han presentado a esta convocatoria.

La apuesta no es otra que crear un equipamiento comunitario con un centro de distribución en el Centro para el reparto de mercancías con vehículos eléctricos o sistemas alternativos no contaminantes. Así, se eliminarán los medios de transporte contaminantes, se liberarán espacios urbanos destinados a carga y descarga, se facilitará la movilidad y la accesibilidad peatonal y se mejorará la convivencia entre el reparto de mercancías y la ciudadanía. 

Cabe recordar que Málaga en el año 2004 ya dispuso de un sistema "última milla" único en España para el transporte de mercancías en el Centro, mediante vehículos eléctricos con puntos de recarga. Este primer proyecto fue pionero en España creando un Centro Logístico de Distribución Ecológica (CUDE) situado en el aparcamiento municipal de Camas en el centro de la ciudad.

La iniciativa municipal, no obstante, ha generado cierta contrariedad entre los empresarios dedicados a la distribución del mercancías en la capital de la Costa del Sol. El gerente de Adisabes, José Villodre, ha sido claro al cuestionar el procedimiento seguido por el Consistorio, al no estar consensuado aún los detalles con el sector. "Sabíamos que el Ayuntamiento quiere poner en funcionamiento el proyecto, pero quedaban pendientes ciertos matices”, ha indicado, quien han entendido que no se ha tenido en cuenta el colectivo. "Hay muchas reticencias y tal y como se plantea el anteproyecto va a ser tan inviable como el calle Camas”, ha advertido.

Los empresarios de la distribución de mercancías muestran sus dudas con la propuesta del Ayuntamiento

 De inicio, Villodres pone en duda la utilización de coches eléctricos para la última distribución, incidiendo en la complejidad logística que ha de resolverse antes de que pueda comenzar a funcionar este centro. "La idea que tenían era la de poner una empresa, que podía ser Smassa, para hacer ese reparto final, pero quién se encarga de cobrar la mercancía que se entrega", se ha preguntado. A este detalle suma el hecho de que mucha de la mercancía que a diario se distribuye en el casco antiguo es de gran porte, caso de refrescos y barriles de cerveza para los bares y restaurantes, cuyos horarios obligan a concentrar en unas horas muy concretas la descarga.

Sobre este detalle, desde la parte municipal recuerdan que una de las ventajas del centro planteado es que los hosteleros o los comerciantes tendrá la posibilidad de reclamar la mercancía en cualquier momento del día, sin necesidad de tener que estar pendientes a una hora concreta del reparto. 

De acuerdo con los datos de Adisabes, a diario pueden entrar y salir del Centro en tareas de carga y descarga del orden de 200 vehículos, con un movimiento de unas 300 personas. "Ese centro del que hablan no podrá tener capacidad para todos esos vehículos", ha añadido, lo que hará necesario extender el horario de carga y descarga vigente, actualmente concentrado entre las 07:00 y las 11:00.

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