Málaga

Medicina por la estética y el bienestar personal

  • Crece la demanda por sus precios asequibles, el uso cada vez más preventivo y la incorporación del varón

Medicina por la estética y el bienestar personal. Medicina por la estética y el bienestar personal.

Medicina por la estética y el bienestar personal.

Es evidente. Cada vez hay más centros de medicina estética impulsados por el aumento de la demanda. Detrás de este incremento hay, entre otras, tres causas: precios asequibles, un uso cada vez más preventivo y la incorporación de los varones a la utilización de estas técnicas.

Toxina botulínica contra las arrugas, rejuvenecimiento facial, injertos capilares, tratamientos contra la celulitis, ácido hialurónico contra los surcos alrededor de los labios... La lista de posibilidades es larguísima. Y la variedad de precios también es muy amplia. Desde 120 euros por un peeling para mejorar el aspecto de la cara hasta 4.000 para combatir la celulitis.

Sus detractores tachan la medicina estética de frívola. Pero sus defensores y sus beneficiarios resaltan el bienestar personal que aporta el verse bien y a gusto con la imagen de sí mismo. “El aspecto es importante. La sociedad prioriza la estética y la medicina estética se demanda. A una persona a gusto con su imagen le sube la autoestima. Eso refleja más alegría y se siente más segura de sí misma”, reflexiona María del Carmen López, presidenta del comité local del congreso nacional de la Sociedad Española de Medicina Estética (SEME), que se celebrará a finales de febrero en Málaga.

La provincia de Málaga tiene más de 260 clínicas de medicina estética y otros tantos profesionales que la ejercen. “Es una medicina en auge y aumentan los centros de medicina estética en la provincia”, indica López. Málaga es de Andalucía, la provincia que concentra más centros. Muchos con sede central en Madrid también crean su delegación malagueña debido a la fuerte demanda. Pero también crece el intrusismo. Algo contra lo que alertan desde la SEME. Por, ello instan al consumidor a informarse bien antes de someterse a cualquier técnica y desconfíar de los precios excesivamente baratos.

Los precios oscilan entre los 120 y los 4.000 euros, según los tratamientos

No hay un MIR en medicina estética. Pero a ella se dedican otorrinolaringólogos, dermatólogos, facultativos de familia o cirujanos maxilofaciales, entre otros. Aparte de su especialidad, los profesionales hacen luego másters en medicina estética que son privados, pero avalados por universidades. Además, para estar al día con las últimas técnicas, quienes la ejercen deben hacer cursos periódicos de reciclaje y asistir a congresos.

López explica que cada vez hay una demanda más preventiva de la medicina estética. No sólo llegan a las clínicas personas mayores, sino usuarios de “treinta y tantos” para empezar a prevenir el deterioro del aspecto derivado del envejecimiento. Según la especialista, esta tendencia es positiva porque se obtienen mejores resultados.

La crisis, como a muchos otros sectores, les hizo mella. Pero poco a poco las clínicas van recuperando demanda e, incluso, creciendo respecto a unos años atrás. Un cambio fiscal incorporó el 21% del IVA a estos tratamientos. Pero muchos centros optaron por asumir ese porcentaje para mantener sus precios y no ahuyentar potenciales usuarios.

López –cuya clínica nació en Málaga hace 30 años y ya tiene sede también en Torremolinos y Marbella– recuerda que además esta medicina permite detectar de forma preventiva muchas patologías porque si por ejemplo una persona acude para quitarse las manchas, primero se le hace una historia clínica y un estudio dermatológico. Y concluye: “En síntesis, es una disciplina médica que contribuye al bienestar de las personas y a una vida saludable”.

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